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Argentina no será indemnizada por daños ambientales

La Haya falla a favor de Uruguay en 'la guerra de las papeleras'

miércoles 21 de abril de 2010, 09:36h
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) falló que la papelera uruguaya en la frontera con Argentina no causa daños medioambientales que justifiquen el pago de la indemnización que reclamaba Buenos Aires.
La Corte Internacional de La Haya consideró también que Uruguay no cumplió con su obligación de informar a Argentina sobre el proyecto de la planta de celulosa.

Ambos países han manifestado su satisfacción con el fallo de la Corte Internacional de Justicia, que reconoce parcialmente los argumentos de Argentina y de Uruguay, enzarzados en un conflicto de vecindad desde 2003 con motivo de la construcción de la planta de celulosa de Botnia a orillas del río Uruguay, en la frontera natural entre ambos países.

La CIJ, el último recurso en este conflicto de vecindad tras el fracaso de los intentos de negociación bilaterales, ha considerado que Montevideo viola el Estatuto del río Uruguay de 1975 en la forma pero no en el fondo.

Por ello, la Corte no ha considerado pedir el cese de la planta de Botnia ni tampoco reclamar a Uruguay que compense económicamente a Argentina, que deberá darse por satisfecha con el reconocimiento parcial de sus argumentos por parte del tribunal de la ONU.

Según el tribunal, Uruguay violó el estatuto de 1975 cuando no informó a Argentina sobre su proyecto de construcción de la planta de la empresa Botnia a las orillas de su caudal compartido.

Por trece votos contra uno, el tribunal de La Haya ha decidido que Montevideo faltó a las obligaciones de información debida con Argentina sobre sus intenciones de construir la planta en Fray Bentos y que no actuó "de buena fe" cuando consideró que había obtenido su consentimiento tras una reunión bilateral en 2004.

Sin embargo, y por once votos contra tres, el tribunal no ve incumplimiento de Montevideo del convenio de 1975 en lo que se refiere a la contaminación y menoscabo al medio ambiente y el ecosistema del río Uruguay, algo que constituía otra de las alegaciones argentinas.

Según la corte, los niveles de fósforo y otras sustancias vertidas por la planta de Botnia en el río son "insignificantes" en comparación con los que desembocan de otras industrias en el mismo caudal.

El tribunal ha rechazado "por unanimidad" el resto de peticiones de las partes, como la compensación que pedía Argentina por los daños al medio ambiente y las repercusiones sobre el turismo y la agricultura.

Además, considera que la declaración formal por el tribunal de la violación parcial del estatuto de 1975 "constituye una apropiada satisfacción". A las puertas de la corte, y tras la lectura del fallo, que se ha prolongado durante dos horas y media, la consejera legal de la Cancillería de Argentina, Susana Ruiz Cerutti, se ha mostrado "satisfecha" por el fallo.

Tras esta sentencia de la CIJ "no habrá más proyectos unilaterales" de Uruguay, ha destacado Ruiz Cerutti. Por su parte, el ex canciller de Uruguay Pedro Vaz, que forma la delegación que asistió al fallo de la CIJ, también mostró su satisfacción por el dictamen.

"De parte nuestra sí puedo adelantar que tenemos una gran satisfacción por la decisión de la Corte, esa es la primera sensación y el primer elemento a manejar", afirmó desde La Haya en declaraciones a los medios.

El recurso a la CIJ fue el último paso a un conflicto de vecindad que no había conseguido una solución por la vía de la negociación previa. Argentina presentó una demanda ante la Corte en 2006 por la instalación de dos papeleras (una de las cuales se trasladó finalmente a otro lugar) y solicitó la suspensión cautelar de las obras, aunque sin conseguirlo.

Por su parte, Uruguay también pidió la medida cautelar de que cesaran los bloqueos como el que los ecologistas mantienen en el puente que une Gualeguaychú (Argentina) con Fray Bentos, donde está la planta de Botnia. La lectura del fallo ha sido seguida con gran expectación desde ambos lados de la orilla del río Uruguay, especialmente en la ciudad argentina de Gualeguaychú, donde cientos ecologistas siguieron la sesión por pantallas gigantes.

Los activistas han recibido con indignación y abucheos el fallo y han reiterado que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú mantiene la movilización prevista para el próximo día 25 en protesta por la instalación de la planta de pasta de celulosa.