funeral en la catedral de barcelona
El deporte, la política y la sociedad despiden a Samaranch con honores de Estado
jueves 22 de abril de 2010, 20:00h
La catedral de Barcelona ha acogido este jueves la misa de funeral por el ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, oficiada por el arzobispo de Barcelona, Lluís María Sistach y con la asistencia de Los Reyes de España y de las Infantas Elena y Cristina.
Samaranch ha recibido un funeral de rango similar al de un Jefe de Estado, con la presencia de representantes de casas reales europeas, como Constantino de Grecia y Alberto de Mónaco, y del presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge. Además, la respuesta popular ha sido digna de resaltar puesto que a las inmediaciones de la catedral de Barcelona se han acercado hasta 4.000 personas para dar su último adiós a Samaranch.
El presidente de la Generalitat, José Montilla, los ministros Carme Chacon y Celestino Corbacho, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky.
A la presencia institucional se ha sumado la de la familia olímpica y del deporte, simbolizada por los deportistas que han portado el féretro tanto a la entrada como a la salida de la catedral de Barcelona.
El féretro del dirigente olímpico ha salido de la catedral portado por los deportistas Jordi Villacampa (Baloncesto), Gemma Mengual (natación sincronizada),Rafael Nadal (tenis), David Barrufet (balonmano), Pol Amat (hockey hierba), Beatriz Ferrer-Salat (hípica), José Luis Doreste (vela) y Manel Estiarte (waterpolo).
También numerosos ciudadanos han dado su último adiós al ex presidente de Honor del COI, en recuerdo del papel determinante que tuvo Samaranch en el éxito de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
El arzobispo de Barcelona, Luís Martínez Sistach, ha afirmado durante la homilía que Juan Antonio Samaranch fue una persona que "supo intuir como nadie la función del deporte en la sociedad moderna".
Por su parte, el hijo del fallecido, Juan Antonio Samaranch Salisachs, ha agradecido la presencia de los asistentes y ha abogado por que el legado de su padre se convierta en una "fuerza del bien de los ideales olímpicos que nos mueven y convertirlos en algo para la sociedad".