Un grupo internacional de astrónomos ha desarrollado un modelo informático que puede revelar información esencial sobre los cometas desde la Tierra, algo que hasta ahora era casi imposible de obtener.

Un grupo internacional de astrónomos, con participación del Instituto de Astrofísica de Andalucía, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (
CSIC), en Granada, ha desarrollado un
modelo computacional que puede revelar información esencial sobre los cometas que hasta ahora resultaba casi imposible de obtener desde tierra. Esta
nueva herramienta permite conocer la orientación del eje de giro de un
cometa o localizar las áreas activas, algo que puede determinar el éxito o el fracaso de una misión espacial. El trabajo, en el que ha participado la investigadora del CSIC Luisa María Lara, ha sido publicado por la revista Astronomy & Astrophysics.
El nuevo modelo permite conocer la
orientación del eje de giro de un cometa o localizar las áreas activas, algo que puede determinar el éxito o fracaso de una misión espacial, ha informado hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Este sistema reproduce las
estructuras de polvo presentes en la coma -la envoltura gaseosa que rodea el núcleo- y con un modelado muy preciso de ellas permite deducir dónde se halla localizada la actividad del núcleo y sus características. Podría detectar con anterioridad, por ejemplo, las regiones activas y zonas con chorros de gas en las que se acoplará la sonda Rosseta de la Agencia Espacial Europea (ESA) en 2014, desde que fuera lanzada en 2004.
El banco de pruebas ha sido el cometa
'9P/Tempel 1', uno de los mejores caracterizados en la actualidad, ya que ha permitido comparar los valores que tiene con los que se han obtenido con este sistema informático, que han sido muy similares.