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las revueltas dejan un saldo de tres muertos y medio centenar de heridos

"Grecia ha llegado al borde del abismo"

miércoles 05 de mayo de 2010, 14:21h
El presidente heleno, Carolos Populias, admitió este jueves que su país "está llegando al borde del abismo" tras presenciar los altercados populares que han sumido a Atenas en un auténtico caos. Los manifestantes, en contra de las medidas anticrisis proyectadas por el Ejecutivo de Yorgos Papandreu, han arrasado con comercios y han protagonizado numerosos enfrentamientos con las fuerzas del orden público. En medio de este descontrol generalizado, tres personas han resultado muertas y al menos medio centenar han resultado heridas.
Tres personas murieron este miércoles en el incendio de una sucursal bancaria que fue atacada con artefactos por manifestantes que participan en la huelga general convocada en Grecia contra la política de austeridad del Gobierno, según informó a Efe la Policía.

El incendio dejó atrapado a una veintena de personas en una oficina del Banco Marfin, en el centro de la capital griega.

Fuentes policiales indicaron que los bomberos acudieron a rescatar a los atrapados por el fuego, que se cree pudo ser provocado por un cóctel molotov, pero nada pudieron hacer por las tres víctimas mortales.

Según las primeras versiones de los bomberos, se trata de dos mujeres y un hombre que trataron de escapar del fuego propagado en la planta baja del edificio, y subieron hasta el tercer piso, donde fallecieron asfixiados.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, condenó la muerte de los tres empleados de banca. "La violencia lleva a la violencia", declaró Papandréu en el Parlamento, consternado por lo que calificó de "tragedia". Añadió que "cada ciudadano tienen el derecho de protestar pero no de usar la violencia, que lleva al asesinato de ciudadanos".

El presidente de Grecia, Carolos Papúlias, declaró hoy que "el país ha llegado al borde del abismo" tras lamentar la muerte de tres personas en un incendio ocasionado por manifestantes durante las protestas antigubernamentales en Atenas. "Ahora está en nuestras manos si damos el salto al vacío", añadió el jefe de Estado, tras los trágicos acontecimientos de hoy.

Por su parte, el ministro para la Protección del Ciudadano, Mijalis Jrisojoídis, declaró que hoy "es un día negro para la Democracia (de Grecia)".

El centro de Atenas ha sido escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas del orden público y manifestantes que participan en una huelga general y una masiva protesta contra el plan del Gobierno para reducir el gasto público y evitar la bancarrota del país.

Los agentes antidisturbios han respondido con gases lacrimógenos y bombas de ruido a los ataques con piedras y botellas de grupos de encapuchados.

Pese a que la huelga general afecta también a la prensa, el canal de televisión local Ski mostró imágenes de la fachada de la filial bancaria, que quedó ennegrecida por el incendio.

Un número indeterminado de heridos se registró durante las protestas, algunos por los efectos irritantes de los gases, y tuvieron que ser protegidos en las entradas de edificios residenciales.

En la prefectura de Atenas se declaró otro incendio durante los disturbios, que obligaron a los bomberos a efectuar numerosas salidas, mientras actuaban efectivos de las fuerzas de seguridad para tratar de controlar las violentas manifestaciones.

Decenas de escaparates de tiendas, algunas que habían permanecido cerradas por la huelga, fueron destruidas por violentos, muchos de ellos equipados con máscaras antigás y cascos de motocicletas para no ser reconocidos.

También fue incendiada la furgoneta del equipo de la cadena de televisión turca NTV, especializada en noticias.

Según medios locales, el ministerio de Orden Público declaró el estado de alerta para la metrópoli ateniense ante la gravedad de las protestas, que habían empezado pacíficamente a media mañana por las avenidas del centro.

Los enfrentamientos se desataron ante el Parlamento, en la Plaza de Sintagma, cuando grupos de radicales comenzaron a tirar piedras, botellas, estanterías y trozos metálicos de verjas de un jardín contra unidades antidisturbios que vigilaban el edificio legislativo.

Hacia las 16.00 horas locales (13.00 GMT) se registraban enfrentamientos limitados entre la policía y grupos de radicales en las calles de los entornos del Parlamento y el resto permanecía cerrado al tráfico por las autoridades.

En el barrio turístico de Plaka la vida transcurría con cierta normalidad, con la presencia de numerosos turistas, pero pudieron verse también algunos peatones con ojos llorosos por los gases lacrimógenos.

Hacia el mediodía, alrededor de unas cien mil personas, según fuentes sindicales, y unas 25.000, según un portavoz de la Policía, desfilaron por la Plaza de Síndagma con pancartas que exhibían lemas contra los organismos internacionales que han concedido ayuda financiera a Grecia.

La huelga general de hoy, convocada por los sindicatos mayoritarios y la cuarta en lo que va de año, ha paralizado la totalidad del tráfico aéreo, marítimo y ferroviario, aunque muchas tiendas del centro de la capital permanecieron abiertas.

Funcionarios y empleados de diversos sectores privados participaron en las protestas, calificadas como las de mayor seguimiento en los últimos meses, gritando consignas hostiles a la Unión Europea (UE) y al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estos dos organismos han otorgado a Grecia una ayuda de 110.000 millones de euros en préstamos para que el país heleno pueda pagar su elevada deuda, pero exigen a cambio la aplicación de severas medidas de austeridad, como la reducción de los sueldos de los funcionarios, un incremento de los impuestos y una flexibilización de la legislación laboral, incluidos más despidos.
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