No hay Pacto en Educación, ¿a quién sorprende?
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 06 de mayo de 2010, 21:10h
Nunca me he caracterizado por mis cualidades adivinatorias –hace años vaticiné que el mando a distancia de la TV no tenía futuro–, pero en septiembre ya escribí una columna que titulé “¿Un pacto de Educación? Creo que no”.
Sin querer parecer un chulo engreído de esos que se apuntan tantos sólo cuando aciertan, lo cierto es que, insisto, no había que ser adivino para ver que, a la vista de las propuestas del Gobierno y las del PP, un pacto en materia de Educación era imposible. Sin menospreciar el ánimo de querer alcanzarlo por ambas partes, lo cierto es que los planteamientos de los partidos que representan a más millones de españoles son diametralmente opuestos.
Unos creen que el modelo que nos ha llevado a liderar listas de fracaso escolar hay que cambiarlo y otros piensan que sólo necesita algunas modificaciones; unos dan mucha importancia a la enseñanza en castellano y otros se pliegan a los nacionalistas y lo dejan en manos de las administraciones regionales; unos consideran fundamental la libertad de elección por parte de los padres y otros creen que no es lo más importante; unos rechazan la Educación para la Ciudadanía en los términos en que se imparte en España y otros no dicen nada al respecto…
Y digo yo: ¿Por qué no se ha llegado a un acuerdo? ¿Le sorprende a alguien? ¿Ha tenido el ministro libertad plena en la negociación? ¿Cuánto de Gabilondo y cuánto de Zapatero había en la propuesta de pacto? ¿Se puede firmar un documento cuando el 80 por ciento de las medidas presentadas constituyen el programa electoral del PSOE?
Hay que reconocerle a Gabilondo el mérito de haber cumplido su promesa de presentar una propuesta de Pacto de Estado en Educación y que durante el año que lleva al frente del Ministerio se haya reunido con la mayoría de los agentes sociales, no todos, para intentar recabar todas las sensibilidades.
Oye, en los tiempos que corren, ver a un político cumplir una promesa se cotiza. ¡Ya podría tomar ejemplo algún otro! Otra cosa es que se esté de acuerdo con lo puesto sobre la mesa y, me da la sensación, de que lo presentado no tenía mucho de lo que realmente piensa el profesor don Ángel.
Pero sin duda alguna, lo que más me entristece es que ustedes, como yo, ya saben quiénes van a pagar toda esta falta de acuerdo. Luego nos quejaremos…
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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