El Mundial de Sudáfrica se queda sin las estrellas “castigadas”
viernes 14 de mayo de 2010, 14:00h
Algunos de los futbolistas más relevantes del balompié verán el Mundial en televisión desde casa. Esta es la conclusión que deja la publicación de las listas de convocados para la cita de algunas de las potencias planetarias de este deporte. Jugadores de la talla de Ronaldinho, Javier Zanetti, Francesco Totti, Benzema y Van Nistelrooy han sido excluidos de las respectivas relaciones de 23 jugadores que competirán en el torneo. Una mala temporada, la escasez de oportunidades en su club, las lesiones o la mala relación con el seleccionador son algunos de los motivos por los que estos sensacionales futbolistas no brillarán en Sudáfrica 2010.
El torneo más importante del balompié comenzará en menos de un mes y los entrenadores deben perfilar la lista de jugadores con los que contarán para competir en Sudáfrica –con el uno de junio como fecha límite-. La labor del seleccionador es compleja ya que ha de confeccionar una convocatoria con tan solo 23 elementos, realizando una criba de entre todos los futbolistas que optarían para ocupar una plaza en el Mundial. La dificultad es elevada ya que han de juzgar el rendimiento de toda una temporada, cómo llega a final de año o valorar la posibilidad de sufrir recaída en lesiones.
Los seleccionadores de Inglaterra, Argentina, España, Brasil, Italia y Holanda ya han revelado sus preferencias para el torneo –en algunos casos una lista previa de 30 jugadores y en otros la definitiva de 23-. Es decir, las potencias ya han enseñado sus cartas para efectuar el abordaje al título mundial. Pero en algunos casos la polémica ha protagonizado los instantes posteriores a la publicación de la lista a causa de ilustres ausencias. En concreto, han llamado poderosamente la atención la exclusión de jugadores-estrella por parte de Marcelo Lippi (Italia), Raymond Domenech (Francia), Dunga (Brasil) y Diego Armando Maradona (Argentina). Además, el preparador holandés Bert van Marwijk ha eliminado de la convocatoria a los ex madridistas Ruud Van Nistelrooy y Clarence Seedorf, que han pagado la baja forma que conlleva la elevada edad de ambos, a favor de jugadores como Huntelaar, Ryan Babel o Ibrahim Affelay.
Brasil: sin Ronaldinho, Ronaldo y Adriano
Carlos Dunga ha demostrado siempre una gran personalidad, tanto en su periodo como mediocentro titular de la carioca como en su estancia en el banquillo brasileño. El técnico ha decidido confiar su caudal ofensivo a jugadores que han realizado una temporada mediocre, buscando el camino correcto para reencontrarse en este deporte. Es el caso de Robinho y de Kaká. El primero abandonó el Manchester City por la falta de oportunidades y de éxito y volvió a Brasil como el hijo pródigo del Santos. El madridista Kaká no se ha movido de sitio en todo el año pero las continuas lesiones y la escasez de protagonismo en los partidos han provocado que su fútbol de seda se haya diluido en intentos infructuosos de regatear a toda la zaga rival.
Sin embargo Dunga apuesta en su equipo por jugadores que formen un bloque, es decir, ha evitado acoger a estrellas con poco sentido del colectivo como Ronaldo –muy efectivo en Brasil pero con muchas incógnitas sobre su peso-, Ronaldinho –que ha levantado el vuelo parcialmente en Milán, combinando partidos excelentes con escándalos nocturnos-. El seleccionador ha dado cabida a Luis Fabiano, Nilmar yGrafite en la delantera brasileña. Además ha incluido a futbolistas de menos reconocimiento mundial como son Elano (Galatasaray) y Felipe Melo (Juventus), desechando al madridista Marcelo o al juventino Diego. La lista de Dunga es la que más incógnitas plantea de cara al rendimiento del equipo en Sudáfrica. Pero una cosa está clara, en Brasil se acabó el “joga bonito”.
Francia: sin Benzema, Vieira y Nasri.
Raymond Domenech es quizá el seleccionador más controvertido de los que comparecerán en el Mundial africano. El técnico sufrió una rebelión del vestuario francés por sus extrañas decisiones en el equipo que llegó a la final de Mundial de Alemania 2006. Jugadores como Zidane y Henry decidieron hacer la guerra por su cuenta y olvidar al mister. Todo indicaba que la federación francesa buscaría un sustituto para el banquillo de los gallos, pero Domenech es el titular para Sudáfrica. Y la ha vuelto a liar. Dos de las piezas clave del mediocampo francés, Patrick Vieira y Samir Nasri no han sido incluidos ni en la lista de 30. El primero tuvo que emigrar al Mancheter City por las pocas oportunidades que le daba Mourinho en el Inter. Su estado de forma no es el mejor pero aporta el espíritu de la Francia campeona del Mundo y su veterania para manejar un encuentro. El caso de Nasri es más complicado de entender. El exquisito mediocampista del Arsenal ha cuajado su mejor temporada en Inglaterra, convirtiéndose en el fiel escudero de Fabregas. Sin embargo, el seleccionador no ha querido que Gourcuff tuviera competencia en la creación de juego y Nasri se queda en casa.
Karim Benzema tampoco jugará el Mundial de Sudáfrica por la decisión de su entrenador. El madridista no ha realizado una buena temporada en Madrid y no ha disputado demasiados encuentros en Chamartín, por lo que Domenech no le ha convocado. El seleccionador galo ha preferido llamar a Hatem Ben Arfa y Mathieu Valbuena –ambos del Marsella- , que cuentan con muy poca experiencia internacional. La apuesta de Domenech es muy arriesgada, pero el fondo de armario de Francia –Anelka, Malouda, Ribery- puede soportar las “polémicas” decisiones de su entrenador.
Italia: revolución juvenil sin Totti, Cassano ni Del Piero
Marcelo Lippi, entrenador que se proclamó campeón del mundo en Alemania 2006, es un seleccionador curtido en mil batallas que ha entendido que el combinado transalpino ha que pasar por una transformación que suprima la generación campeona y trate de acoplar cuanto antes los nuevos aires de la juventud. En la lista del ex entrenador de la Juventus no figuran jugadores consagrados de la talla de Francesco Totti, Alessandro Del Piero y Antonio Cassano –que ha sufrido algún que otro parón en su recuperación del estrellato-.
Lippi se ha decantado por la efectividad de jugadores como Pazzini (Sampdoria), Quagliarella (Nápoles) o Giuseppe Rossi (Villarreal). La apuesta es arriesgada ya que ninguno de ellos ha disputado un Mundial, pero en algún momento debía producirse el relevo generacional. Además se ha prescindido del otrora mortífero Luca Toni, que perdió su puesto en el Bayern de Van Gaal y además su olfato goleador, firmando una paupérrima temporada.
Pero la sabiduría del seleccionador transalpino ha residido una vez más en encontrar el equilibrio de edades en el grupo. Partiendo siempre de la apuesta defensa-contraataque, como estructura del plantel continúan los campeones del mundo Buffon, Grosso, Gattuso, Pirlo, Cannavaro y Gilardino. El resto son jovencitos que salen del cascarón del calcio para enfrentarse a la élite del planeta futbolístico. Jugadores como Bocchetti (Génova), Bonucci (Bari), Marchisio (Juventus Turín) y Montolivo (Fiorentina) tiene la oportunidad de comenzar a escribir su nombre en la historia de este deporte.
Argentina: con Maradona y sin Zanetti, Cambiasso ni Gago
El caso argentino es quizá el más particular de todos por varios motivos. La agónica clasificación, la serie de convocatorias polémicas de Maradona –que recuperó a Palermo y se centró más en la liga argentina que en los “extranjeros” contrastados- y la imprevisibilidad en el rendimiento del plantel en el Mundial, convierten al caso argentino en la incógnita más complicada de resolver del torneo. Diego ha decidido equilibrar los efectivos que juegan en América y los que lo hacen en Europa –con la inclusión de Higuaín y de Jonás Gutiérrez-. Pero aún así ha prescindido de jugadores clásicos en las participaciones mundialistas de la albiceleste: Javier Zanetti y Esteban Cambiasso. Ambos disputarán la final de la Champions League con el Inter, y quizá sea la carga de partidos la razón principal para eliminar a dos símbolos del bloque argentino para Sudáfrica.
Maradona se la juega incluyendo a los noveles en internacionalidades Pozo, Otamendi, Insaurralde, Clemente Rodríguez y Garcé, Sosa y Juan Mercier. Además ha decidido recuperar a los veteranísimos Juan Sebastián Verón y Martín Palermo. La apuesta del seleccionador refleja un fútbol aguerrido que confina todo a la efectividad de sus atacantes –Messi, Agüero, Higuaín, Di María, Milito-. Pero el valor más grande que Diego ha inculcado a este equipo es la identidad de grupo, la unidad, reforzada por la traumática clasificación para el torneo. Argentina parte como la gran tapada en Sudáfrica.
Esto se perderá el Mundial de Sudáfrica
La exquisitez de Francesco Totti
La irreverente genialidad de Antonio Cassano
La elegancia de Samir Nasri
El fútbol convertido en máximo espectáculo de Ronaldinho