www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

reseña

Denis Johnson: Ángeles derrotados

sábado 15 de mayo de 2010, 01:42h
Denis Johnson: Ángeles derrotados. Presentación de Manuel Gutiérrez Aragón. Traducción de Benito Gómez Ibáñez. Anagrama. Barcelona, 2009. 264 páginas. 17 €
Cuando Denis Johnson escribió esta impactante novela que ahora reedita Anagrama en su colección “Otra vuelta de tuerca”, la crítica se rindió a su prosa parca y a la vez poética. Ángeles derrotados (Angels, en la edición original) fue el resultado de su incursión en el género narrativo, tras una época perdido entre las drogas y el alcohol que siguió a sus tempranos trabajos en verso. Quien hoy conozca su trayectoria, consolidado como uno de los mejores novelistas norteamericanos, no se sorprenderá de que aquella historia de personajes, apáticos ante el sueño americano, fuera reconocida y galardonada por la American Academy and Institute of Arts and Letters.

Jamie y Bill se conocen en un autobús. Ella huye de Oakland con sus dos hijas –Miranda Sue y Baby Ellen– de la vida desgraciada junto a su marido. Él “nomadea” sin rumbo concreto, emborrachándose y viviendo de pequeños golpes, como un delincuente menor. Su encuentro les depara una unión por inercia; compañía, quizá un cariño, sin romanticismos, sin amor, sin sentido más allá del de unir dos historias abocadas a finales trágicos.

No hay nada en la novela de Johnson que implique un giro argumental. La sucesión de ciudades y estados, malos bares y malas calles, malas situaciones para ambos, sigue la lógica aplastante de aquellos que viven al margen de las reglas, casi al margen del sistema. Jamie y Bill van juntos, incluso se buscan, pero sus mundos apenas conectan, como apenas conectan con la sociedad bien parecida. No son villanos, sino personas rendidas al devenir de malas elecciones y sin ganas de rectificar, inadaptados. No es de extrañar que compartan su existencia y sufran las consecuencias del sexo con violencia, el abuso de las drogas o el juicio sin miramientos de la religión fanática.

Más de la mitad del relato transcurre en Arizona, donde el torpe atraco a un banco acelera el lógico desenlace trágico. A las de los protagonistas se suman las historias mínimas de otros personajes de igual índole, afectados por dolencias similares y errados asimismo en sus caminos, otros “ángeles” derrotados y vencidos. Con todo ello, Denis Johnson logra un relato enormemente plástico en su fealdad expresionista que hace más de dos décadas elogiaron maestros de la narrativa, como John Le Carré o Philip Roth, y que le valió a este profesor de escritura creativa para emprender una sólida carrera literaria en la que figuran otros títulos traducidos como Hijo de Jesús, El nombre del mundo o el más reciente Árbol de humo.

Por Azmara Calleja
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios