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los manifestantes dicen estar abiertos a retomar las negociaciones

Ultimátum del Gobierno tailandés a los "camisas rojas" para que cesen las protestas

domingo 16 de mayo de 2010, 11:20h
A partir de las 23:00 de esta noche -18:00 en España- determinadas zonas de Bangkok quedarán sumidas en un toque de queda impuesto por el Gobierno tailandés.
Manifestantes en las calles de Bangkok (Efe)

El Gobierno de Tailandia declaró este domingo el estado de excepción en otras cuatro provincias de la región noreste del país, bastión del frente de los llamados camisas rojas, que en la capital libran escaramuzas con las tropas. Con estas son ya 15 las provincias del norte y del noreste bajo el estado de excepción.

A lo largo del día ha dado marcha atrás a su plan de declarar el toque de queda en la zona central de Bangkok, después de la violencia desatada por los enfrentamientos librados por manifestantes y los soldados, que han causado al menos 29 muertos y unos 221 heridos. El anuncio lo ha hecho el segundo al mando del Estado Mayor del Ejército, general Aksara Kerdhpol, al final de la reunión que el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, ha mantenido con los jefes militares y policiales. "No es necesario por ahora emplear esta medida, porque tememos que puede tener un impacto adverso", ha dicho el general en conferencia de prensa.

No está claro todavía si el Gobierno mantendrá en vigor el plazo dado a los camisas rojas, hasta las 15:00 hora local (08:00 GMT) de mañana lunes, para abandonar voluntariamente la zona.

Por su parte, los cabecillas del frente rojo, que el sábado pidieron un alto el fuego, reafirmaron que están abiertos a retomar las negociaciones con el Gobierno con la condición de que retire a las tropas que cercan el campamento. "No ponemos ninguna otra condición. No más perdidas de vidas" anunció Natthawut Sakua, destacado líder de los camisas rojas, a los manifestantes desde el escenario que tienen montado en el interior de la base. También Sakua sugirió que en el caso de que el Gobierno acceda a retomar el diálogo, en éste deberá participar Naciones Unidas en calidad de mediador.

El Gobierno tailandés se ha propuesto ahogar la protesta de los 'camisas rojas' con el despliegue del Ejército en torno al campamento que los opositores han levantado en pleno centro de Bangkok y la adopción de medidas de gran dureza como la declaración de una zona "fuego libre" en la que está permitido el uso de la fuerza letal contra todo aquel que intente atravesarla.

El portavoz del Ejército, coronel Samsen Kaewkamnerd, dijo a la prensa que aquellos manifestantes que abandonen la base roja antes de que se cumpla el plazo no serán acusados de infringir la ley. Sin embargo, no facilitó detalles acerca de las acciones que las autoridades emprenderán contra aquellos manifestantes que decidan permanecer en la base roja una vez transcurrido el plazo.

Las autoridades sanitarias anunciaron que se preparan para evacuar a miles a los niños, mujeres y personas mayores que se encuentran en el campamento de los manifestantes, cercado éste por los soldados.

Después de conocer la propuesta, Natthawut Saikua, uno de los más destacados líderes del frente antigubernamental, comunicó a los manifestantes que tenían libertad para abandonar o continuar en el campamento, de unos tres kilómetros cuadrados y en el que las provisiones escasean. Saikua precisó que el frente ha dado ordenes a los servicios de seguridad de la base roja, de permitir la salida por cualquiera de de los accesos, y recomendó a las familias con hijo que se cobijasen en los monasterios y templos budistas de los alrededores.

Los soldados tienen la orden de disparar contra cualquier camisa roja que esté a menos de 36 metros de una posición militar, indicó el portavoz de Ejército, coronel Sansern Kaewkamnerd Cerca de otras 200 personas han resultado heridas desde que el pasado jueves el Ejército emprendió una amplia operación para cercar a los partidarios del frente antigubernamental atrincherados en un área del corazón comercial de la capital, y de unos tres kilómetros cuadrados de extensión.

Desde que el pasado 12 de marzo comenzaron las protestas, al menos 53 personas han muerto y unas 1.600 han resultado heridas en explosiones de granadas, otros artefactos y enfrentamientos entre las tropas y los manifestantes que persiguen la caída del Ejecutivo.


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