operación para sellar el pozo de BP
BP logra frenar la fuga de crudo en el Golfo de México
jueves 27 de mayo de 2010, 00:42h
La compañía British Petroleum (BP) comenzó este miércoles la operación para intentar sellar el pozo en el golfo de México con una inyección de fluidos pesados, procedimiento conocido como "top kill". El consejero delegado de la empresa petrolera aseguró que el procedimiento está avanzando según lo previsto, pero habrá que esperar 24 horas antes de saber si ha sido exitosa.
El comandante de la Guardia Costera de EEUU, Thad Allen, ha dicho que la complicada operación de sellado del pozo de British Petroleum está funcionando y, de momento, se ha frenado la fuga de crudo. En declaraciones a la emisora de radio WWL, Allen explicó que, por primera vez desde que se hundió la plataforma petrolera de BP en el Golfo de México, el 22 de abril, no se está filtrando crudo al mar. "Han parado la salida de los hidrocarburos. Han podido estabilizar la salida del pozo", dijo hoy a la emisora.
British Petroleum inicio el miércoles el procedimiento para intentar sellar la fuga con la inyección de lodo y cemento, una operación que nunca se ha realizado a la gran profundidad a la que está la tubería abierta, más de 1.500 metros. El procedimiento, conocido como "top kill" fue autorizado por la Guardia Costera ayer mismo, después de que se retrasara durante varias horas debido a dudas planteadas por los científicos que asesoran al Gobierno Federal. BP ha advertido de que tardará algunos días en determinar si la operación finalmente funciona.
No obstante, el comandante de la Guardia Costera ha anunciado ya que el vertido se ha frenado. La incógnita que planea sobre la operación es si el lodo y el cemento inyectado serán capaces de contener la salida de petróleo y gas natural. Si fuera así, explicó a la emisora, se podría sellar el pozo. "El objetivo es inyectar el suficiente lodo en el pozo como para frenar la presión de salida de los hidrocarburos, y entonces poder sellar el pozo con cemento", indicó.
El peor desastre
El derrame del Golfo de México es el peor en la historia de EE.UU. y mayor que el que provocó el accidente del petrolero Exxon Valdez en Alaska en 1989, que vertió más de 40 millones de litros de crudo, según los científicos.
Marcia McNutt, directora del Servicio Geológico de EE.UU., una agencia científica del Gobierno, dijo hoy que los cálculos preliminares señalan que el pozo abierto en el Golfo de México ha escupido entre 71 y 147 millones de litros de petróleo al mar.
La agencia calcula que han manado al mar alrededor de 1,9 millones de litros diarios desde el accidente del 20 de abril en la plataforma operada por British Petroleum (BP), muy por encima de los alrededor de 800.000 litros que estima la multinacional británica.
La empresa inició ayer una operación bautizada en inglés como "top kill" para sellar el pozo mediante la inyección de un fluido compuesto por una mezcla de agua, arcilla y químicos, a la que se sumarán después capas de cemento.
El comandante de la Guardia Costera de EE.UU., Thad Allen, dijo hoy que la complicada operación de sellado del pozo de British Petroleum está funcionando y, de momento, se ha frenado la fuga de crudo.
Está previsto que el presidente de EE.UU., Barack Obama, anuncie hoy una extensión de seis meses de la moratoria para realizar nuevas perforaciones petrolíferas en aguas profundas.
Se espera que el presidente cancele también los planes para exploraciones y nuevos proyectos en las costas de Alaska y la propuesta para realizar exploraciones en la costa de Virginia, según el Post.
Obama mantendrá hoy una rueda de prensa en la Casa Blanca en la que abordará, entre otros temas, los resultados de un informe encargado al Departamento del Interior sobre las causas de la explosión de la plataforma operada por BP.
El presidente encargó el informe al Departamento del Interior hace un mes y también ha creado una comisión bipartidista para esclarecer la causa del vertido y recomendar medidas para evitar un desastre similar en el futuro.
Un informe elaborado por dos congresistas demócratas y divulgado el martes mantiene que representantes de la empresa reconocieron en conversaciones privadas que hubo señales de una "gran anomalía" en el pozo horas antes de la explosión, en la que murieron once trabajadores.
La compañía comenzó el miércoles a intentar sellar la fuga con la inyección de lodo y cemento, una operación que nunca se ha realizado a la gran profundidad en la que se encuentra la tubería abierta.
BP ha advertido que tardará algunos días en determinar si la operación funciona.