La selección entrenada por Carlos Alberto Parreira afronta el Mundial con la presión de realizar un gran papel pasando de la fase de grupos y con la esperanza de que el sueño de organizar un torneo de esta magnitud cure las heridas internas. Además la federación sudafricana pretende usar este evento para instalar con fuerza al fútbol en la sociedad. Los esfuerzos realizados por todo el país para acoger esta competición reciben el premio de ver en sus estadios a las mejores estrellas del balompié, pero aún así, se espera una actuación digna de su selección. Por ello decidieron traer a Parreira en medio de la preparación para el Mundial. Su presentación al mundo en la Copa Confederaciones alimentó la ilusión de la afición ante el hito histórico que disfrutarán desde el 11 de junio.
Sudáfrica no ha realizado fase de clasificación al ser la organizadora del Mundial de 2010. Pero no por ello han resultado menos problemáticos todos los meses previos al comienzo del torneo. El utópico sueño que representa este campeonato de fútbol para todo el país no está siendo un camino de rosas para la selección anfitriona. De hecho, al ya consabido despliegue humano que ha supuesto la construcción y acondicionamiento de los estadios y seguridad, se han unido los problemas internos que ha sufrido el bloque en lo deportivo.
Joel Santana ocupó el banquillo sudafricano en parte del camino hacia el Mundial, pero tuvo que abandonar el puesto tras caer en ocho encuentros seguidos. Parreira decidió volver para armar una selección fuerte de cara al torneo con mayúsculas.
El mayor escaparate de este equipo ha sido sin duda la
Copa Confederaciones. En este campeonato, al que los jugadores llegaron a tope de motivación –a diferencia de los partidos amistosos-, Sudáfrica cayó por la mínima ante el todopoderoso Brasil, que sudó de lo lindo para superar el nivel de esfuerzo sudafricano y la recia defensa tejida por Parreira. La falta de gol que provocó que finalizara en cuarta posición le provocó una nueva derrota ante España. Pero las sensaciones resultaron muy positivas y la posibilidad de superar por fin la fase de grupos parece estar más cerca que nunca para el balompié sudafricano –no lo ha conseguido en sus dos participaciones en un Mundial-.
El equipo anfitrión construido por el entrenador brasileño basa su fútbol en el esfuerzo físico y presión que sus jugadores puedan realizar. La falta de calidad en sus futbolistas se suple, con gran inteligencia por parte de Parreira, con un gran orden y despliegue físico. La ausencia por decisión técnica del histórico goleador
Benni McCarthy –que anotó el primer gol sudafricano en un Mundial (Francia´98)- traslada la batuta del equipo al jugador del
Everton Steven Pienaar. A este fino cerebro se le añade la intensidad defensiva de jugadores como
Aaron Mokoena, la brega de los laterales
Siboniso Gaxa y Tsepho Masilela, y el empuje ofensivo del delantero Parker. La escasa eficacia le puede costar puntos importantes pero dará guerra a sus rivales y será complicado de tumbar.
Los anfitriones forman parte de uno de los grupos más igualados de este Mundial, el
Grupo A, compuesto por Uruguay, Francia y México. El nivel de los cuatro equipos es muy similar, si acaso Francia parte con el cartel de favorito. Las posibilidades de hacer historia de los organizadores pasan por puntuar ante los franceses y tratar de derrotar a aztecas o charrúas- Aún así, sería una sorpresa si se clasificaran para octavos.
La estrella: Steven PienaarEs el mejor jugador de la selección sudafricana. Su calidad le otorga la vitola de decisivo en los equipos por los que pasa -
Ajax de Amsterdam, Everton- e incluso ha sonado con fuerza para equipos de nuestra liga como el Sevilla. A pesar de contar con un físico no demasiado fuerte, se ha hecho un hueco entre la dureza británica a base de categoría. Sus fintas y regates han dibujado más de un vídeo recopilatorio. Es el artista al que Parreira se aferra para hacer historia en su Mundial. Tras despuntar en el Ajax se le auguraba un futuro como gran estrella de nivel planetario aunque su progresión se ha visto frenada. Aún así, merece la pena fijarse en los partidos de la anfitriona para verle construir fútbol.
Esta es la lista de convocados de
Carlos Alberto Parreira:
Porteros:
Moeneeb Josephs (Orlando Pirates),
Itumeleng Khune (Kaizer Chiefs) y
Shu-Aib Walters (Maritzburg United).
Defensas:
Matthew Booth (Mamelodi Sundowns),
Siboniso Gaxa (Mamelodi Sundowns),
Bongani Khumalo (SuperSport United),
Tsepo Masilela (Maccabi Haifa),
Aaron Mokoena (Portsmouth),
Anele Ngcongoa (Racing Genk),
Siyabonga Sangweni (Lamontville Golden Arrows) y
Lucas Thwala (Orlando Pirates).
Medios:
Lance Davids (Ajax Cape Town),
Kagisho Dikgacoi (Fulham),
Thanduyise Khuboni (Lamontville Golden Arrows),
Reneilwe Letsholonyane (Kaizer Chiefs),
Teko Modise (Orlando Pirates),
Surprise Moriri (Mamelodi Sundowns),
Steven Pienaar (Everton),
MacBeth Sibaya (Rubin Kazan),
Siphiwe Tshabalala (Kaizer Chiefs).
Delanteros:
Katlego Mphela (Mamelodi Sundowns),
Siyabonga Nomvete (Moroka Swallows) y
Bernard Parker (FC Twente).