La historia de los campeonatos mundiales está protagonizada por nombres propios, legendarios futbolistas que han conducido a sus selecciones a la victoria. Entre los jugadores que escribieron su nombre en la leyenda del balompié destacan Pelé, Beckembauer, Zidane, Charlton o Maradona. Todos ellos alcanzaron el olimpo a través de un Mundial. En esta ocasión muchas son las estrellas que acuden al torneo de Sudáfrica, uno de los más igualados ya que no tiene un favorito claro. En la lista de los llamados a la gloria se encuentran Messi, Rooney, Xavi o Ribery. Algunos se transforman cuando se enfundan la camiseta nacional y otros deberán confirmar su excelente trayectoria de club defendiendo los colores de su nación. A partir del 11 de junio uno de los “cracks” del campeonato escribirá una nueva página de oro en este deporte.
El universo futbolístico guarda un lugar privilegiado a los Mundiales. Considerado como el campeonato de mayor relevancia que pueda disputar un jugador, la historia del balompié ha quedado y quedará condicionada por los resultados que deparan estos torneos. El profesional de este deporte aspira como máximo logro debutar y triunfar en un Mundial. La mayoría de los instantes que permanecerán imperturbables en el recuerdo pertenecen a las finales de las copas del mundo de naciones. Fútbol es sinónimo del
Brasil de Pelé que enamoró en México 1970, de la
mano de Dios y el mejor gol de la historia anotados por Maradona ante Inglaterra (México´86), de la
efectividad alemana de Beckembauer en 1974 o de los
goles de Zidane a Brasil en la final de Francia´98. El Mundial es el protagonista máximo del balompié internacional y las estrellas no se consagran hasta alcanzar la gloria en estos campeonatos.
La carrera de un excelente jugador puede explotar y enviarle al olimpo de este deporte con los históricos triunfadores o estancarse por no afrontar correctamente la responsabilidad de llevar a su país al título más preciado. Decenas de grandes jugadores están convocados para jugar en Sudáfrica a partir del 11 de junio. Las trayectorias más o menos lustrosas en sus clubes quedarán al margen cuando arranque el torneo mundialista.
La gloria y la entrada al club de las leyendas de este deporte están reservadas para el futbolista que lleve a su selección a la victoria final y deslumbre a la audiencia futbolística en el mejor de los escaparates posible. A pesar de la igualdad debido al gran nivel de las selecciones que se dan cita, este torneo esta en mano de los siguientes jugadores:
Lionel Messi: calidad inagotable, le falta el Mundial para alcanzar a MaradonaEl atacante argentino ha arrollado en las ultimas dos temporadas alcanzando un nivel de juego que le han situado en las más altas cotas de este deporte. Tras conseguir el Balón de Oro en 2009, el barcelonista ha dado otra vuelta de tuerca puliendo su capacidad anotadora y regalando a su público
47 tanto, que le conceden la Bota de Oro. Con 22 años, la precocidad con la que ha evolucionado y mejorado sus prestaciones le sitúan en camino de batir todos los récords y acercarse al trono de
Pelé y Maradona.
Su amplia gama de recursos le permiten desbordar –con la pelota pegada al pié- y anotar –con la zurda, de falta o de cabeza- con una pasmosa facilidad. Su eficacia y conocimiento del juego le convierten en el mejor jugador del mundo. La capacidad de desborde y manejo en espacios muy reducidos ha enamorado a los aficionados de este juego. Sin embargo todavía no ha conseguido convencer en la albiceleste. Es quizá el jugador que llega más motivado al Mundial, dispuesto a demostrar su excelencia, por fin, con la selección. De conseguir el triunfo y ser protagonista no le quedaría nada por ganar en este deporte. La joya del Barça se perfila como el dominador en la próxima década.
Cristiano Ronaldo: uno de los atacantes más completos de la historiaEl portugués es el jugador en torno al que gira el universo futbolístico desde que asombrara en 2008 con un inigualable año, en el que recogió el
Balón de Oro, la Bota de Oro y el Fifa World Player con tan solo 23 años. Su nivel competitivo muestra una regularidad en la excelencia espectacular que le ha granjeado también
dos Balones de Plata -2007 y 2009-. Su talento para driblar contrarios y su descaro y efectividad para enfrentarse a toda una defensa le valió el fichaje por el Manchester United, donde creció y evolucionó hasta convertirse en el mejor del mundo. En su estancia en Inglaterra Ronaldo perfeccionó al máximo de sus posibilidades el golpeo a portería –anotó 42 tantos en su año glorioso-, los movimientos por dentro y por fuera en el flanco atacante y el remate de cabeza. Su hambre de alcanzar a perfección ha provocado un desarrollo exponencial de su nivel.
Convertido en la estrella del momento, el jugador de Real Madrid asume la presión que tiene encima y la usa para motivarse, mostrando el grado de profesionalidad y compromiso del portugués. Fue un gran complemento para la generación de oro portuguesa en la Eurocopa de 2004 y en el Mundial de 2006. Pero ahora llega a Sudáfrica capitaneando a una selección portuguesa en horas bajas. La grandeza y el carácter decisivo de este genial delantero –que maneja ambas piernas- provoca que pueda llevar a su selección a la gloria sin ayuda de sus compañeros de equipo. Es por ello que Cristiano puede entrar en la historia en este campeonato o en las próximas citas mundialistas que dispute. El trono de rey del fútbol se lo jugará con Messi en la próxima década. Los títulos con la selección le consagrarán como el mejor portugués de la historia e incluso como uno de los más brillantes futbolistas jamás visto.
Ricardo “Kaká”: la elegancia de la fantasía carioca aplicada a la efectividadEl media-punta brasileño ha escrito algunas de las páginas más bellas de este deporte y ha devuelto a la gloria al Milan italiano a base de destellos de calidad y desequilibrio. Protagonista de arrancadas de cuarenta metros desbordando defensas y pasando o tirando a puerta a una velocidad y precisión inusitadas, el madridista ha conquistado a la afición mundial y canarinha gracias a la elegancia y dulzura con que ejecuta sus movimientos. El juego de Kaká se asemeja a la poesía, capaz de embelesar a los críticos más feroces del “joga bonito”. Su inteligencia para decidir un partido y la brillante visión de juego que atesora provocó que se le considerara como una de las irrupciones más espectaculares en el calcio italiano desde Ronaldo. El excelente rendimiento y la rápida adaptación –aplicando su clase a los mecanismos europeos de efectividad y convirtiéndose en
jugador del año 2004 en la Serie A- han completado la belleza de su conducción de balón, completando la figura de uno de los jugadores especiales de la década.
El nivel de su fútbol alcanzó un pico en 2007, año en que ganó el
Balón de Oro y el Fifa World Player tras entregar la Champions League a la afición rossonera. Sin embargo la inmaculada trayectoria ascendente de este fantasista se ha erosionado en los últimos años con molestias que han mermado sus condiciones físicas (principal debilidad) y su rendimiento en este Mundial siembre bastantes dudas. Aún así, Kaká posee una capacidad de creación en los metros finales única, y ya sea lanzando a puerta de media distancia o filtrando pases –como la obra de arte en la final de la Champions ante el Liverpol en 2007-, puede llevar a su selección a lo más alto y entrar en el salón de los ilustres de la historia de este deporte.
Xavi Hernández: sublime inteligencia para el creador más brillante de las últimas décadasEste centrocampista se ha ganado los mayores honores del fútbol desde el trabajo y el desarrollo de su genialidad, que convierte a un equipo de juego triste en el mejor del mundo. La capacidad para no perder una posesión de balón y, sobre todo, para convertir en estrellas a los jugadores que le rodean son los destellos principales de este exquisito canterazo blaugrana. Xavi es el mejor de nuestra selección española sin ninguna discusión. De su fluidez organizadora depende el futuro del combinado nacional y del todopoderoso Barcelona, en el que no pudieron darle descanso y tuvo que jugar los últimos encuentros lesionado.
El cerebro catalán se ha convertido en la pieza clave de los mejores equipos y es la gasolina que hace funcionar a los mejores futbolistas del planeta. Su visión de juego y del espacio no tiene comparación. La capacidad de encontrar pasillos de pase en escasos espacios le ha otorgado el mando en la definición además de en la creación. Con el tiempo ha pulido su disparo a puerta transformándose en uno de los lanzadoras de falta más precisos a nivel internacional. Es el encargado de ofrecer soluciones a sus compañeros. El nivel alcanzado por este sublime mediocampista le ha permitido obtener el premio al
mejor jugador de la final de la Champions League de 2009, mejor jugador de la Eurocopa 2008, mejor constructor de juego de los dos últimos años según la IFFHS y el Balón de Bronce del año pasado.
Wayne Rooney: precocidad y capacidad de aprendizaje para entrar en la historia británicaProtagoniza el presente y el futuro del fútbol británico. Es el perfecto heredero de delanteros como
Gary Lineker o Alan Shearer. A sus 24 años ha alcanzado un nivel de eficacia anotadora que le han situado muy cerca de lograr la Bota de Oro en la pasada temporada. A su depurada capacidad rematadora se suma la gran calidad técnica y visión de juego de un media-punta de libro. Ha conseguido pulir sus deficiencias hasta convertirlas en virtudes. El remate de cabeza constituía un hándicap para Rooney, pero su afán de superación y trabajo constante le han convertido en un temible cabeceador. Si antes era conocido por la dureza de sus disparos, en los últimos tiempos ha adquirido una precisión espectacular que le permiten lanzar faltas con bastantes eficacia. Su sacrificio absoluto le convierte además en un delantero especial.
Wayne se ha visto obligado a aprender a marchas forzadas por las exigencias que dicta el Manchester United. Tuvo que corregir el mal carácter que le costó algunas expulsiones en sus inicios y, la pasada temporada tras la marcha de Ronaldo, tuvo que echarse a la espalda a uno de las instituciones más importantes del balompié. El hambre de gloria que desprende en cada acción y la pelea que ejecuta le han convertido en el
mejor jugador de la Premier League y de su selección. La explosión de fútbol que ha elevado su nivel competitivo hasta alcanzar a los mejores del mundo ha provocado una Rooney-dependencia en la temible Inglaterra de Fabio Capello. El crecimiento de este precoz genio puede situarle en la cima de la tradición futbolística británica. Para lograrlo deberá protagonizar el Mundial de Sudáfrica.
Arjen Robben: velocidad y desborde con denominación de origen para un extremo de manualEl brillante extremo zurdo es de los jugadores que llegan más en forma a Sudáfrica. Si las lesiones han constituido su gran hándicap a lo largo de su carrera, en la pasada temporada el holandés mantuvo el ritmo competitivo prácticamente sin parones, y consiguió maravillar al mundo futbolístico. Las condiciones técnicas de Robben son inmejorables. El talento natural que exhibe para driblar y desequilibrar defensores es único en la actualidad. La velocidad con la que ejecuta todos sus movimientos y la calidad para resolver con disparos de media y larga distancia le convierten en uno de los mayores atractivos de este Mundial.
El jugador de Bayern Munich condujo a su equipo a la final de la Champions League encadenando varios
partidos sublimes ante Fiorentina, Manchester y Lyon. El protagonismo que le faltó en Madrid lo ha adquirido en Alemania y los resultados no han tardado en llegar. Robben ha sido el jugador más determinante de la Bundesliga y la Copa de Europa, y tan solo la derrota ante el Inter le aleja del Balón de Oro. Representa una de las especies en extinción en el balompié actual: el
especialista de banda. Arrancando desde cualquier perfil, resulta imprevisible predecir su camino ya que es puñal tanto si apura hasta línea de fondo por fuera como si traza una diagonal hacia dentro y finaliza con disparo. A sus 26 años tiene mucho camino por recorrer –si le respetan las lesiones- y de su nivel de forma depende en buena parte la actuación de la generación holandesa que busca recuperar la gloria para su país.
Didier Drogba: voracidad y eficacia, las armas del mejor atacante africano desde WeahSu meteórica carrera refleja una lucidez innata para marcar goles. Su capacidad para rematar desde cualquier posición, de cabeza, con ambas piernas y, últimamente, de falta directa, le han convertido en el mejor futbolista africano de la actualidad y una de las amenazas más incómodas para los centrales de todo el mundo. Luchador incansable durante los 90 minutos, se maneja perfectamente en la soledad del delantero centro que no necesita participar del juego. Sus movimientos en el área le definen como uno de los mejores conocedores de los automatismos de los delanteros. Su abanico de recursos le convierte en un atacante imprevisible a pesar de su aparente tosquedad. Con juego aéreo implacable, está considerado como uno de los rematadores de cabeza más ilustres del balompié.
Le definen sus cifras anotadoras allá donde juega, tanto a nivel se selección como de club. El bombardero del Chelsea ha firmado registros jamás vistos en un delantero africano:
32 goles en 55 partidos en Marsella y 131 tantos en 260 encuentros en Londres –sumando 37 en la pasada temporada-. Con
Costa de Marfil ha firmado
43 goles en 66 partidos, convirtiéndose en el máximo anotador de la historia del país africano. Ha logrado el
pichichi de la Premier en dos ocasiones (2010 y 2007) y ha sido considerado el
mejor futbolista de África en los años 2009 y 2006. La cuenta de este excelente rematador no parece tener fin ya que cada año bate sus marcas. Un inoportuna lesión en el brazo derecho podría alejarle de sus mejores prestaciones en Sudáfrica, pero si su selección consigue pasar los partidos, Drogba podría conseguir la mejor clasificación de un equipo africano en la historia de los Mundiales.
Franck Ribery: jugador total con verticalidad en estado puro El pequeño media-punta francés es la perla más codiciada del continente europeo. A sus 27 años ha alcanzado un nivel de desborde y calidad técnica que le catapultan como el mejor de su selección para los próximos años. Saltó al estrellato como el complemento ideal para la generación de
Zidane, Henry y Vieira, pero su imparable crecimiento ha provocado que se desmarque como uno de los cinco mejores jugadores del viejo continente. El jugador del Bayern refleja la esencia del centrocampista total. Su clase con el balón en los pies le permiten repartir juego a gran velocidad y su verticalidad le convierten en un arma letal entrando por las bandas o por el centro. La capacidad de pensar y ejecutar antes que nadie es la gran virtud del francés. Además posee un genial toque de balón que se combina con la potencia de su físico y produce disparos inapelables desde media distancia o de falta directa.
Tras exhibirse en el Olympique de Marsella y llegar hasta la final del Mundial de Alemania, fue traspasado a una empresa mayor, responder a la presión de las urgencias del Bayern. Ribery respondió con 24 años convirtiéndose en el
mejor jugador de la Bundesliga (2008). La entrega y brega que derrocha sobre el terreno de juego le convierten en un superclase atípico y valisoso. Sin embargo su polémico carácter le ha provocado grandes contratiempos en su carrera. La última se produjo en las semifinales de la Champions ante Lyon. Ribery fue expulsado tras agredir a Lisandro López y fue sancionado con no jugar la final del Bernabéu. Pese a este borrón, el francés es uno de los reclamos más atractivos de este Mundial y su calidad puede llevar más lejos de lo esperado a la desangelada selección gala.
Gianluigi Buffon: el portero más completo del mundo y digno sucesor de Dino Zoff El guardameta de la Juventus entró en la historia del fútbol italiano por conducir a la “nazionale” hacia la conquista del Mundial de Alemania 2006, gracias a una consecución de excelentes actuaciones que provocaron la asombrosa cifra de dos goles encajados y le encaramaron al
Balón de Plata. El nivel de perfección de este arquero queda reflejado en los cuatro nombramientos de
mejor portero del año por parte de la IFFHS (2003, 2004, 2006 Y 2007), que también le considera como el
mejor portero de los últimos 20 años por parte de la Federación. Incluso recibió el premio a
mejor jugador de 2003 para la UEFA. Desde sus inicios triunfales en el Parma, Buffon ha demostrado la superioridad técnica y liderazgo que le definen como el jefe de la portería a nivel planetario. Tan solo una lesión de menisco –con la que jugó durante bastante tiempo- ha provocado que sus facultades se vean mermadas en las dos últimas temporadas.
A sus 32 años se encuentra ante la que puede ser su última participación mundialista y de su rendimiento va a depender el futuro de la Italia en reconstrucción que acude a Sudáfrica. Los transalpinos se aferran a las capacidades bajo palos del juventino: control absoluto de la colocación, efectividad en el mano a mano, velocidad felina de reflejos y máxima seguridad en el blocaje de disparos a media y larga distancia. La ausencia de errores ha representado la seña de identidad de Buffon a lo largo de los años. Su único lunar, le cuesta salir de la portería. Acostumbrado a sostener equipos defensivos, el meta de Carrara es uno de los más seguros de la historia. Su estado de forma es una incógnita, pero si su cuerpo responde podría deleitar a los aficionados con actuaciones soberbias y estiradas de póster.
Bastian Schweinsteiger: control, orden y llegada al más puro estilo alemánEs la perla del fútbol teutón y en él están depositadas las ilusiones del balompié del país desde que debutó con el Bayern. Su dominio del mediocampo y de los desplazamientos en corto y en largo le convierte en el sucesor de
Stefan Effemberg y en la pareja perfecta para
Michael Ballack, el ausente con mayúsculas de la selección alemana. Su irrupción en la élite deslumbró gracias a su control de balón, la capacidad de ocupar grandes espacios de terreno y sus temibles misiles de larga distancia. La intensidad con la que juega y su fondo físico incansable le sitúan en la categoría de imprescindible para el equilibrio de su equipo y de su selección.
A sus 25 años tiene todavía margen de mejora y este Mundial es la ocasión en la que la responsabilidad de Alemania recae sobre sus hombros. Con la condición de estrella de la nacional teutona, Schweinsteiger tiene ante sí la oportunidad de dar el salto de calidad que le sitúen entre los más grandes del mundo. Seguido por algunos de los mejores clubes del mundo, como el Real Madrid, el techo de este todoterreno parece lejano al nivel actual. Es por ello que se le considera como el perfecto heredero de la tradición alemana:
Bernd Schuster, Lottar Matthaus o Gunter Netzer. Tras ser uno de los pilares de la Alemania que cayó en semifinales del pasado mundial, Bastian afronta Sudáfrica como una oportunidad única para escalar un peldaño en el mundo del balompié.