Los “socceroos” erigen su juego sobre una estrategia defensiva bien armada, que les ha permitido obtener la plaza para su tercer campeonato mundial. Liderados por los experimentados Kewell y Schwarzer, los australianos despliegan un fútbol agresivo dotado de una gran fuerza física que cuenta con la decisiva aportación de sus mediocampistas Cahilly Emerton. El seleccionado dirigido por el holandés Pim Verbeek tratará de superar la fase de grupos e igualar la excelente actuación del Mundial de Alemania, en la que pusieron contra las cuerdas a la Italia campeona. Lejos ha quedado la imagen endeble de la selección australiana que participó en el torneo de 1974.
El crecimiento que ha experimentado el balompié australiano en los últimos años es notable y la competitividad de su combinado nacional así lo atestigua. El éxodo de la mayoría de sus jugadores a ligas extranjeras ha provocado una evolución que ha transformado el nivel del conjunto. Además la dura y prolongada fase de clasificación –catorce partidos en la ronda preliminar con rivales como Japón o Iraq- en la que
Australia dominó, ha compactado más al plantel debido al gran número de concentraciones de la selección. Los “
socceroos” se convirtieron en una de las primeras naciones que obtuvieron el billete para participar en el campeonato de Sudáfrica.
El objetivo de este equipo rocoso es superar su mejor marca en la historia:
octavos de final en el Mundial de 2006. En aquella competición los australianos pasaron como segunda de grupo de la mano de
Guss Hiddink. En los cruces se encontraron con el combinado que a la postre resultaría campeón, la
Italia de Buffon y Cannavaro. Sin embargo rompieron los pronósticos que auguraban una cómoda victoria transalpina y dispusieron de varias ocasiones para adelantarse en el marcador, maniatando el juego “azurro”. Tan solo un discutido penalti apeó de la competición al grupo liderado por
Harry Kewell. Anteriormente participaron en la cita de
Alemania´74 pero no consiguieron pasar de la primera fase en una actuación de escasa brillantez. Este será su tercer Mundial y llegan con el mejor equipo de su historia, por lo que afrontan el campeonato con el máximo de ilusión.
Para alcanzar la segunda fase, el entrenador holandés
Pim Verbeek –ayudante durante años de Hiddink- ha establecido el orden táctico y el empuje como armas de su bloque. Utilizando la garra y velocidad de
Emerton y Bresciano, dota de peligro a sus contraataques. Además, las jugadas a balón parado siguen constituyendo un valor añadido a esta potente selección y la llegada desde segunda fila de su mejor jugador
Tim Cahill le proporciona un buen número de ocasiones. La participación de
Harry Kewell dependerá de su estado de forma. Si juega, el equipo dispondrá de un especialista de banda con un golpeo de balón exquisito. La seguridad defensiva -solo han encajado cuatro goles en la fase de clasificación- está basada en el sacrificio colectivo y en la pericia de su guardameta,
Mark Schwarzer, protagonista del ascenso al estrellato del Fulham inglés. Las características de este conjunto le convierten en un hueso duro de roer para cualquier selección, que sudará de lo lindo para hacerle un gol.
Australia está encuadrada en el
Grupo D junto a Alemania, Serbia y Ghana. El nivel de sus competidores deja muy abierto el futuro del grupo, aunque a priori Alemania tiene asegurada la primera plaza. La clasificación para octavos de final dependerá de la firmeza de su estilo defensivo y la eficacia de los balones aéreos. El acceso a cuartos de final es bastante improbable aunque existe la posibilidad de que esta selección sorprenda a algún grande.
La estrella: Tim CahillEs una de las piezas clave de su selección y del
Everton inglés. Destaca en los remates entrando de segunda línea, apartado en el que se ha convertido en uno de los mejores del mundo. Además, su capacidad para posicionarse en las zonas de peligro le han situado en las listas de goleadores. Será el eje de juego de los australianos y de su acierto depende en buena parte el futuro en este Mundial. Su despliegue físico en labores defensivas y su sacrificio le hacen insustituible.
Esta es la lista de convocados de Pim Verbeek:
Porteros:
Mark Schwarzer (Fulham),
Adam Federici (Reading) y
Brad Jones (Middlesbrough).
Defensas:
Lucas Neill (Galatasaray),
Craig Moore (-),
Scott Chipperfield (Basilea),
David Carney (Twente Enschede),
Luke Wilkshire (Dinamo Moscú),
Mark Milligan (JEF United) y
Michael Beauchamp (Al-Jazira).
Medios:
Tim Cahill (Everton),
Mark Bresciano (Palermo)
Vince Grella (Blackburn Rovers),
Brett Emerton (Blackburn Rovers),
Jason Culina (Gold Coast),
Harry Kewell (Galatasaray
), Brett Holman (AZ Alkmaar),
Carl Valeri (Sassuolo),
Mile Jedinak (Antalyaspor),
Richard Garcia (Hull City) y
Dario Vidosic (Nuremberg).
Delanteros:
Josh Kennedy (Nagoya) y
Nikita Rukavytsya (Twente Enschede).