Radomir Antic ha organizado una de las selecciones que mejor fútbol han practicado en la fase de clasificación para el Mundial. Con una plantilla totalmente comprometida y un ramillete de grandes jugadores, esta debutante encara el Mundial sudafricano con el papel de tapado peligroso. Tras arrasar en la clasificatoria –en la que superó a Francia-, los serbios tratarán de sorprender a las potencias del balompié con una receta tradicional balcánica: calidad y competitividad. Con jugadores contrastados en los mejores clubes del mundo como Vidic (Chelsea), Stankovic (Inter), Kolarov (Lazio) o Pantelic (Ajax), este combinado parece no tener techo. La federación espera que esta sea la primera piedra de un camino plagado de éxitos, y sus expectativas no parecen demasiado exageradas comprobando la categoría de las piezas y del bloque.
La independencia en 2006 de la nación serbia auguraba cierta incertidumbre y pesimismo en lo deportivo, ya que una vez más, se configuraría un nuevo combinado que además, no podría contar con los jugadores montenegrinos. Sin embargo los plazos de adaptación a la nueva situación han resultado sorprendentemente cortos y ya en la fase de clasificación para este campeonato se ha demostrado que esta nueva selección “plavi” es un bloque con la seguridad propia de los seleccionados de larga tradición. De hecho, encuadrada en el grupo de Francia, Austria, Rumanía y Lituania, el equipo de Radomir Antic no sufrió demasiado para arrollar y obtener el pase a Sudáfrica por la puerta grande y mandando ala repesca a la otrora campeona gala. Con la tarjeta de 22 goles a favor y tan solo 8 en contra, los serbios protagonizaron la revelación en el Viejo Continente y se presentan en la cita mundialista con una firmeza y fe en su capacidad espectaculares.
En la historia del balompié han gozado de un papel muy relevante los clubes y selecciones balcánicas. Yugoslavia, Croacia y Serbia y Montenegro han escrito páginas brillantes en los campeonatos del mundo. Con nueve participaciones bajo la bandera yugoslava, la experiencia de los jugadores serbios en torneos de esta índole está por encima del debut como nación independiente. De hecho, buena parte de los convocados para este Mundial ya disputaron el campeonato de Alemania 2006. En esta edición, el combinado balcánico está considerado como uno de los peligrosos, uno de los equipos del grupos de tapados que tiene la capacidad de llegar lejos –como ya haría Croacia en Francia´98 al finalizar en tercera posición-. Las expectativas van más allá de la fase de grupos y a partir de ahí todo puede pasar.
Para llegar lo más lejos posible en Sudáfrica 2010, Radomir Antic ha utilizado toda su astucia táctica y capacidad motivacional para armar un bloque firme, ordenado y con un nivel de compromiso extraordinario. Construido desde la seguridad defensiva que aportan jugadores como el sensacional central Nemanja Vidic (incluido en el once ideal de la FIFA en 2009), el lateral Vranislav Ivanovic (pretendido por media Europa tras su gran año en el Chelsea) y el portero Vladimir Stojkovic, el grupo crece en calidad desde el mediocampo para gozar de algunos de los jugadores más técnicos del continente europeo. Liderados en la media por el campeón de Europa Dejan Stankovic, cuenta con el aliño perfecto de parte del desgaste y la velocidad de Milos Krasic, Milan Jovanovic y Aleksandr Kolarov. El gol correrá a cargo del instinto finalizador clásico en los Balcanes encarnado en Pantelic, Lazovic y la torre Zigic. Como resultado se obtiene un equipo equilibrado que rinde a gran nivel tanto en la defensa como en ataque. Uno de las selecciones más completas del Mundial.
Serbia está encuadrada en el Grupo D junto a Alemania, Australia y Ghana. La contrastada experiencia de sus futbolistas le ayudará a no perder sus fundamentos como bloque y superar a los australianos y ghaneses para jugarse el primer puesto con los teutones. La eliminación en primera fase constituiría una de las decepciones del torneo. La capacidad de lucha y la unidad de todo el equipo marcará el camino de esta selección en el Mundial, ya que la elevada calidad de su mediocampo asegura buen juego.
La estrella: Milos Krasic Este centrocampista de 25 años representa a la perfección la figura del interior clásico. Luchador, con una excelente perspectiva táctica y control de los espacios, su destacada calidad técnica le permite convertirse en un pasador de gran nivel o en uno de los mejores llegadotes, gracias también a su espectacular golpeo de media y larga distancia. La brega de Krasic le ha situado como uno de los indiscutibles en su selección y en el CSKA de Moscú. La explosión de juego de este año le ha permitido anotar alguno de los mejores goles de la Champions League, constituyéndose como la revelación del torneo. Su espectacular despliegue físico le han granjeado el sobrenombre de “Nedved serbio” por las similitudes con el Balón de Oro checo. Es un jugador total, referente de su país y un fichaje codiciado para los clubes más potentes. De su actuación en este Mundial depende buena parte de las posibilidades de sorpresa serbia.
Esta es la lista de convocados de Radomir Antic:
Porteros: Vladimir Stojkovic (Sporting), Bojan Isailovic (Zaglebie Lubin) y Andjelko Djuricic (Uniao Leiria).
Defensas: Branislav Ivanovic (Chelsea), Antonio Rukavina (Munich 1860), Nemanja Vidic (Manchester United), Neven Subotic (Borussia Dortmund), Aleksandar Lukovic (Udinese), Ivan Obradovic (Zaragoza) y Aleksandar Kolarov (Lazio).
Delanteros: Nikola Zigic (Birmingham City), Marko Pantelic (Ajax Amsterdam), Danko Lazovic (Zenit St. Petersburgo) y Dragan Mrdja (Vojvodina Novi Sad).