holanda, japón, Paraguay y eslovaquia, clasificados
Italia concluye con ridículo mientras que Japón y Eslovaquia hacen historia al pasar a octavos
jueves 24 de junio de 2010, 22:44h
La jornada de este jueves en el Mundial ha confirmado la segunda debacle. En esta ocasión ha sido la rácana Italia de Lippi la que se despide del torneo sin vencer ni un partido y tras caer ante Eslovaquia. La ausencia deliberada de creadores de juego condenó a los transalpinos al ridículo. Los eslovacos accedieron a los octavos mercando un hito en su historia, al igual que Japón. Los nipones se exhibieron ante una débil Dinamarca. Holanda y Paraguay pasaron como primeras de grupo sin sufrimiento.
Superada por los acontecimientos y sin demostrar mejora alguna, Italia consumó su fracaso, se despidió precipitadamente del Mundial de Sudáfrica 2010 y arrinconó su corona de campeón en la primera fase para que sea recogida por alguno de los supervivientes, entre ellos Paraguay y Eslovaquia, grandes beneficiadas del ridículo del campeón.
Italia dice adiós al Mundial, al final de un ciclo, como última del cuarteto. Sin conocer la victoria y con la imagen de impotencia y desesperación que delató el choque contra Eslovaquia, a la que intentó remontar, atropelladamente y a base de corazón, el marcador adverso con el que convivió durante todo el partido.
El mal papel de Italia, incapaz de superar a Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda, inclina ahora la razón hacia la corriente crítica con la que Marcelo Lippi llegó a Sudáfrica. Cuestionado por el nivel de juego y por renunciar al talento de jugadores como Antonio Cassano o Mario Balotelli para imponer el orden sobre la magia.
El vigente campeón sale del Mundial por la puerta de atrás para dar paso a otros aspirantes. Ni la opción de Andrea Pirlo, al que recurrió sumido en la desesperación del choque ante Eslovaquia, redimió a Italia, que emprende el viaje de vuelta resignada a asumir una reconversión, un evidente cambio de ciclo.
Paraguay, por su parte, alcanzó el objetivo desde una posición insospechada. Por tercera vez en su historia se situó en los octavos de final de una fase final mundialista. Los hombres de Gerardo Martino superaron sus expectativas y se adueñaron del primer puesto del grupo a la espera de un adversario para luchar por el pase a los cuartos, algo nunca logrado en la historia del combinado guaraní.
El equipo del argentino Gerardo Martino fue de menos a más. Tuvo contra las cuerdas al campeón, Italia, y ganó con suficiencia a Eslovaquia. Frente a Nueva Zelanda mantuvo el tipo. Hizo el gasto suficiente para garantizar su lugar. Jugará en Pretoria, probablemente ante Dinamarca o Japón.
El segundo lugar de la clasificación fue para Eslovaquia. Los dos goles de Robert Vittek, a los que se añadió el de Kamil Kopunek, hacen historia para el equipo centroeuropeo, por vez primera en la fase final de un Mundial.
Salió con desparpajo el cuadro de Vladimir Weiss, que ha ido a más cada jornada. Tras la decepción ante Nueva Zelanda y el revés contra Paraguay, supo jugar sus bazas para superar a Italia (3-2) y sellar su sueño. Tendrá como rival a Holanda, posiblemente, en Durban.
El final de Nueva Zelanda fue más que digno. Dice adiós al Mundial el modesto conjunto oceánico, que se ha hecho respetar en el fútbol internacional. Se despidió sin conocer la derrota, con tres puntos en su haber. Renta de tres empates ante rivales con una mayor reputación futbolística.
Llegó a la última sesión con opciones. A pesar de ser considerada desahuciada desde el primer partido. Tuteó a eslovacos, italianos y buscó su futuro ante Paraguay, dominadora del grupo.
GRUPO E: Holanda apunta alto, Japón sorprende y Camerún defrauda
Una gran Holanda y la sorprendente Japón pasaron a los octavos de final del Mundial al dejar atrás Dinamarca y a la Camerún de Eto'o, de la que se esperaba mucho más en la primera Copa del Mundo en África.
Holanda cumplió los pronósticos y ganó (1-2) a una Camerún que ni el orgullo libró de irse de este Mundial con tres derrotas y sólo dos goles marcados.
Con estos resultados, Holanda logra tres victorias en tres partidos en el Grupo E y se enfrentará el próximo lunes en el Estadio Durban a Eslovaquia, que hoy apeó a la actual campeona Italia en la fase de grupos.
En el decisivo partido por la segunda plaza del grupo, Japón calló los comentarios que tachaban su juego de ultra-defensivo al ganar a Dinamarca (1-3) con dos goles de falta en los que el portero nórdico pudo hacer más de lo realizado.
Al equipo dirigido por Morten Olsen le hacía falta ganar, mientras que Japón le valía un empate gracias a la diferencia de goles, pero los nipones no recurrieron a esas matemáticas y se plantaron en octavos con todo merecimiento, dos victorias y una derrota ante Holanda.
Japón tendrá que jugarse el pase a cuartos el próximo día 29 en Pretoria ante Paraguay, ganadora del Grupo F, tras cosechar dos empates y una victoria.
La selección asiática comenzó su andadura en este Mundial ganando a Camerún (1-0) en su primer partido gracias a un gol de Honda, que repitió nuevamente ante Dinamarca, y a un sistema táctico que permitió frenar a los "Leones indomables", que apenas pudieron crear peligro.
Ese entramado defensivo japonés no fue suficiente para frenar a una Holanda, que demostró con hechos su favoritismo en el grupo y, con un disparo del centrocampista Wesley Sneijder, selló un triunfo correoso, complicado, pero suficiente para seguir en su camino hacia los octavos de final (1-0).
Holanda se ha mostrado superior, con la seguridad defensiva de la fase de clasificación y con una creatividad y velocidad en punta de las que pocas selecciones del Mundial pueden presumir.
La baja de Arjen Robben, ya recuperado para el Mundial, no se ha notado en exceso y Sneijder, Kuyt, Van der Vaart y Van Persie dieron muestras ante Dinamarca (2-0) de que pueden llevar muy lejos a este equipo.
Pero si Holanda es ejemplo de éxito, Camerún ha representado uno de los fracasos más sonados del torneo al convertirse en el primer equipo en quedar eliminado del Mundial.
Camerún llegó al primer torneo en su continente con la vitola de ser el primer equipo africano del Mundial en el ránking de la FIFA (19º), pero las estadísticas fallaron, ya que no reflejan la crisis interna que vive la selección tricolor.
El capitán camerunés, Samuel Eto'o, que se presentaba como una de las máximas estrellas de la cita, después del triplete conseguido con el Inter de Milán, no fue suficiente para que el conjunto entrenado por Paul Le Guen crease las suficientes ocasiones de gol que un Mundial requiere para pasar a la segunda fase.
Eto'o comenzó de extremo en la banda derecha ante Japón y se encontró con la maraña defensiva nipona, por lo que Le Guen hizo caso al capitán del equipo, rectificó y lo puso de punta nato ante Dinamarca y Holanda, pero ya era demasiado tarde.
Del ex barcelonista fueron los únicos dos goles de Camerún en este Mundial, el primero de ellos insuficiente para ganar en la segunda jornada a Dinamarca, que aprovechó sus problemas defensivos para darle la vuelta al partido y llevarse los tres puntos (1-2).
Escaso balance para una selección que parece obligada a afrontar un nuevo ciclo que le asegure mejores resultados e imagen.