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La dignidad, bien medida

Juan José Solozábal
miércoles 12 de marzo de 2008, 20:28h
No puedo evitar dos pensamientos que me vienen a la cabeza cada vez que el fascismo de Eta trae la desolación a nuestra casa . Me acuerdo, en primer lugar, de la cita evangélica de que quien “quiera salvar su alma la perderá”(Mt. 10,39), que no quiere decir otra cosa que quien no esté dispuesto a asumir su destino con dignidad y coraje, a la intemperie, llevará una existencia que no merecerá el nombre de verdadera vida. Será en efecto una vida perdida, una vida indigna y dependiente. No tenemos, así, escapatoria. Sólo podemos vivir políticamente contra Eta, pues si cedemos, nos degradaríamos, viviríamos en la servidumbre, lo que no es vida. O sería una vida que no merece la pena de vivirse, una existencia devaluada e inhumana. Esta es la significación auténtica de Eta: ella es nuestra enemiga política, opuesta irremediablemente a nosotros. No podemos evitarla, es vano intentar sortearla.


En segundo lugar, los españoles no podemos constituir un verdadero Estado, si no asumimos la carga fundamental que esto implica y, en consecuencia, adoptamos una estrategia para acabar con quienes se oponen a la base misma de nuestro proyecto político, con quienes quieren quebrar utilizando la violencia nuestro sistema constitucional, nuestra democracia. Es muy duro tener que defender lo evidente, porque ello significa que los cimientos del sistema están cuestionados, pero nada se saca ignorando lo obvio, escondiendo la cabeza debajo del ala.


Mas aún, el frente común ante el terrorismo, no ha de limitarse a la defensa del Estado constitucional frente a la violencia, sino que debe alcanzar también al rechazo de los objetivos del terrorismo. Solo aparentemente defendemos al Estado si lo salvamos del terror de Eta , pero no cuestionamos la consecución política de sus objetivos. Esto último, a lo que se llegó, como se recordará, con el lehendakari Ardanza, es más difícil de entender, pero, a mi juicio, no es menos cierto que lo anterior. No es tiempo de disimulos ni de, como decían los jesuitas en mi colegio donostiarra, restricciones mentales.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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