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17 países celebran su independencia

África: medio siglo de muerte, sueños rotos y pobreza

miércoles 07 de julio de 2010, 18:34h
A lo largo de este año, hasta 17 estados africanos celebran su independencia. La esperanza y los anhelos que copaban las mentes de los africanos recientemente descolonizados dieron paso a la miseria económica, la muerte provocada por guerras civiles, cruentas disputas de poder y la tristeza de ver cómo regiones dotadas de unos recursos naturales casi infinitos se sumían en el olvido del primer mundo. ¿Dónde han quedado esos sueños?, ¿son realmente independientes estos países?, ¿qué futuro le espera al África negra? Como casi todo en el continente que vio nacer al ser humanos, las respuestas y las consecuencias son imprevisibles.
Fueron los pioneros del sueño africano. Los 17 países que durante este 2010 celebran el medio siglo de independencia colonial han ejemplificado en gran medida el fracaso que sufren los millones de africanos que una vez guardaron la esperanza de que su continente se equiparara en avances sociales, políticos, industriales y económicos a aquellas regiones que durante años les habían sometido.

La casi doble decena de estados soberanos, aunque varios de ellos viven tutelados por fuerzas internacionales que velan por su pacificación y democratización, que celebran su aniversario son herederos de la herencia francesa e inglesa sobretodo, y se corresponden con la segunda remesa de países independientes que surgieron en el África negra tras la emancipación de Liberia a mediados del siglo XIX. En total suman 17 y comparten una serie de rasgos comunes como la raza, la tipología demográfica o los recursos naturales, aunque sus procesos de emancipación son muy diferentes.

El grupo de países está conformado por Benin, Burkina Faso, Camerún, Congo, Costa de Marfil, Ghana, Mali, Mauritania, Nigeria, RD del Congo, República Centroafricana, Senegal, Somalia, Togo, Madagascar, Gabón y Chad. La inmensa mayoría de estos estados sólo figuran en los telediarios o en las portadas de los periódicos por las tragedias que acontecen dentro de sus fronteras pero, a pesar de la pobreza y la desorganización que padecen, cincuenta años después de su 'mayoría de edad', muchos de estos países reclaman su sitio en el escenario internacional debido a su pujante peso en el mercado de las materias primas.

Si bien es cierto que el África negra aún adolece de un conjunto de estructuras sociopolíticas suficientemente estable como para aspirar a un papel de referencia, el incremento demográfico y la subida exponencial del precio de materias primas como el cacao, el coltán, el oro o determinadas maderas nobles ha provocado que el primer mundo se tome en serio a la región.

Hasta ahora, estos países sólo eran independientes sobre el papel. Habían logrado emanciparse de sus patrocinadores europeos pero pasando a manos de un conglomerado de multinacionales que ahogan sus economías y explotan a sus ciudadanos. Es el llamado neocolonialismo.

A pesar de la evidente deuda histórica que el mundo mantiene con el continente negro, cada vez son más las voces que claman por un examen de conciencia por parte de los africanos. Sí, es verdad que se ha abusado de África con fines crueles, partidistas y egoístas, pero también es un hecho constatado que los propios habitantes del continente no han sabido gestionar la inmensidad de riquezas naturales, y por tanto oportunidades, que poseen.

Desgraciadamente, en África siempre ha primado el líder que logra el poder mediante el uso de la fuerza, impone un régimen dictatorial basado en la represión de los seguidores del anterior mandamás, el saqueo indiscriminado de las arcas públicas y la huida a un retiro dorado en un país amigo con los bolsillos bien llenos y la conciencia ligera. Sin ir más lejos, sólo en estos 17 países se han producido una treintena de golpes de estado en apenas 50 años con sus millones de damnificados entre muertos, heridos y desplazados.

De este modo, hay varios gobiernos que han decidido pasar por alto la celebración. Muchos creen que no hay nada que celebrar. Toca reflexionar y saber qué quiere África para los próximos años, qué necesita para lograrlo y si están los países desarrollados en disposición o por la labor de ayudar a que las diferencias entre ambos mundos se acorten. Veremos qué celebrarán los africanos en 2060, año en el que se cumplirá un siglo de independencia africana.
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