En pleno partido, la organización y los recogepelotas marroquíes intentaron robar a Édouard Mendy, completando una vergüenza mundial. El portero suplente senegalés, declarado héroe nacional.
Un gol de Koulibaly define un duelo jugado a cara rasgada (1-2). Los africanos fueron mejores en el primer acto pero los americanos les apretaron en la reanudación. Segunda vez que los senegaleses llegan a octavos de final.