www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

crítica

Detrás de ojos azules

sábado 17 de julio de 2010, 17:02h
Clara Sánchez: Lo que esconde tu nombre. Destino. Madrid, 2010. 432 páginas. 20 €
“El mejor truco del diablo es hacernos creer que no existe” era la frase que articulaba la trama del brillante filme de Bryan Singer, The usual suspects (EE.UU., 1995). A lo que podríamos agregar que no hay peor monstruo que el hombre; en particular, si pensamos que es la humana la única especie capaz de hallar argumentos para justificarse aun frente a las peores atrocidades.

Pero quizá lo verdaderamente turbador sea que la iniquidad no tiene un aspecto determinado, por eso sólo la conocemos una vez que el daño ha sido hecho. El rostro de la maldad puede estar encubierto detrás de un par de ojos claros, de una sonrisa en apariencia inocente o en dos manos arrugadas tendidas como para cobijar a una inocente joven embarazada. Vivimos rodeados de aparentes certezas que no son más que lugares comunes, pero que de tanto repetirlos, terminamos creyendo que son ciertos. Uno de ellos, por ejemplo, asocia a la vejez con la sabiduría y la bondad. ¿Quién se animaría a pensar lo contrario?

Los “viejecitos” –creemos– son siempre buenos, por eso el cliché impide sopesar la posibilidad de que un matrimonio de ancianos octogenarios que pasan el resto de sus días entre la playa, el shopping y las novelas “rosa” pudiera ser la fachada final de una pareja de bestias. O mucho menos sospechar siquiera que en un barrio acomodado pudieran vivir tranquilamente y con total impunidad un puñado de nazis que tras la II Guerra Mundial hallaron refugio en las cálidas costas españolas.

Galardonada con el Premio Nadal de este año, el hallazgo de la novela de Clara Sánchez, Lo que esconde tu nombre (Destino, 2010) consiste en develar el misterio de la atrocidad detrás de lo cotidiano, de tener en vilo al lector a lo largo de sus 432 páginas demostrándole que nada es lo que parece, que estar vivo o muerto es sólo una cuestión de cautela o de suerte. Pero únicamente los lectores pueden conocer ese secreto; los personajes son incapaces de anticipar el futuro, sólo pueden desenvolverse a tientas entre el ensayo y el error, como lo hacemos todos en la vida real.

La atmósfera de suspense que rodea a la novela no cede en ningún momento excepto para desviar el clímax hacia la catarsis por el humor. Su trama gira en torno a los encuentros casuales entre Sandra, la joven punkie embarazada que es medio despistada y no sabe muy bien qué hacer con su vida y el matrimonio noruego compuesto por Fred y Karin, hoy octogenarios pero que en su juventud fueron estrechos colaboradores de Adolf Hitler. Tras su pista, llegó Julián desde Buenos Aires, el viejo republicano sobreviviente del campo de concentración de Mauthausen, acompañado por sus pocas pertenencias, el recuerdo de su esposa muerta y un cometido entre manos. El veterano caza-nazis se ha pasado la vida intentando sanar en vano heridas que no cierran y desenmascarando criminales; pero ahora está gastado por los años y puede que su cuerpo no resista una misión que, de seguro, será la última.

La tensión dramática va in crescendo a medida que Sandra y Julián ingresan en el entorno de los noruegos o, citando a Vladimir Propp, una vez que los héroes han debido descender a los infiernos. Al respecto, Sandra afirma: “En cuanto apagué la luz vi a los monstruos que se ocultaban dentro de los cuerpos humanos normales de los «hermanos» y vi que yo era un juguete para ellos y que cuando se adueñaran de mí completamente también se adueñarían de mi hijo. De alguna manera estar en sus retorcidas mentes, estar en sus pensamientos, era un poco entrar en el infierno”. En efecto, la atrocidad y verosimilitud de las reflexiones de Sebastian Bernhardt, “El Ángel Negro”, por ejemplo, provocan escalofríos.

Lo que esconde tu nombre es una obra inteligente y llena de imágenes destinada a la pantalla grande –no en vano, su autora es reconocida cinéfila, famosa por su participación durante cinco años en el programa televisivo Qué grande es el cine– cuyo mérito puede ser analizado en dos vías: una superficial y otra profunda. Con respecto a la primera, sin duda se trata de una novela que no decepciona en ningún momento y que cumple de sobra con la intención de entretener; y en un plano más profundo, es una invitación a reflexionar acerca de los complejos motivos que articulan los dispositivos de la memoria y el olvido. El fin de la II Guerra Mundial marcó un antes y un después en la cultura occidental. El proceso de democratización que vivieron las sociedades opulentas así como la vorágine de modernización tecnológica que se produjo desde entonces no tuvo precedentes. Pero, sobre todo, el acceso a un enorme caudal de información de todo tipo trajo como consecuencia una sociedad sobrecargada de datos pero cada vez más incapaz de retener lo almacenado en su memoria por mucho tiempo.

La obra de Clara Sánchez es una invitación a persistir en el recuerdo. Aun cuando las imágenes del Holocausto han sido emitidas por los medios de comunicación centenares y aun miles de veces, con el correr del tiempo el blanco y negro parece haber diluido la cercanía del espanto. El auténtico tenor de los crímenes de lesa humanidad perpetrados en los campos de exterminio sólo queda vivo en las retinas de aquellos que fueron los protagonistas; pero con el tiempo ya no habrá testigos que puedan relatar en carne viva sus historias y la intensidad del dolor quedará a merced del desinterés o de la negación de lo malo.

En este sentido, Lo que esconde tu nombre es una llamada de alerta para que no olvidemos, no vaya a ser que a fuerza de haber visto el horror en la pantalla tantas veces ya no sorprenda o, peor todavía, que terminemos creyendo que nada de eso existió realmente. Es allí cuando la ficción abandona el rol de mero entretenimiento para asumir un compromiso social y ético. Será el lector quien decida cuál de las dos alternativas prefiere hacer suyas o si se apropia de ambas al mismo tiempo.

Por Verónica Meo Laos
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios