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un nuevo debate centra la polémica de la semana

Las órdenes de equipo, siempre presentes en el "gran circo" de la Fórmula 1

sábado 31 de julio de 2010, 05:58h
El "gran circo" vuelve de nuevo a ocupar las portadas con una nueva polémica. El turno en esta ocasión fue para las órdenes de equipo, ya que la escudería Ferrari fua sancionada por la FIA por usarlas en el pasado Gran Premio de Alemania. El debate entre los que quieren suprimir la prohibición y los que desean mantenerla surge de nuevo.
“Fernando Alonso is more faster than you. Do you understand? (Fernando Alonso es más rápido que tú. ¿Lo entiendes?)”. Con estas dos frases del ingeniero de Massa por la radio interna y la posterior pasada del piloto español al brasileño que frenó a la vista de todos su monoplaza, la polémica volvía a protagonizar las noticias de la Fórmula 1.

El motivo: la aparición de las famosas órdenes de equipo, prohibidas por la FIA desde el año 2003, la temporada siguiente a cuando Michael Schumacher y Rubens Barrichello protagonizaron una situación digna de un sainete. Fue un año en el que Ferrari arrasó a sus rivales ganando 15 de 17 grandes premios, con la consecuente victoria del piloto alemán en el mundial de pilotos (se subió a lo más alto del podio en once ocasiones).

Pero en la sexta cita del año, en el Gran Premio de Austria, Barrichello recibió una orden tajante cuando lideraba sin problemas la carrera. “Deja pasar a Schumacher, es por el campeonato”. El piloto brasileño aceptó y en la última vuelta, en plena recta de meta, frenó su coche para dejar pasar a su compañero primero.

Varias carreras más tarde, con el mundial asegurado ya, Schumacher devolvió el favor a su compañero de la misma manera en la cita de Indianápolis. El hombre al cargo de la situación en la escudería italiana en ese momento no era otro que Jean Todt, que por vueltas del destino ocupa en la actualidad la presidencia de la FIA.

Así pues, debido al descaro de Ferrari, el máximo organismo en el mundo del motor decidió prohibir las órdenes de equipo, presentes en la competición desde su propio origen en 1950. varias son las anécdotas que tienen que ver con las famosas órdenes. En los primeros tiempos de la competición era habitual que si un piloto rompía su coche, cogía el del compañero para terminar la carrera. En 1964, “casualmente” el Ferrari de Bandini chocó contra el BRM de Graham Hill dejándolo fuera de la carrera mientras el otro bólido rojo de Surtees ganaba la prueba y el título mundial.

Aún después de la prohibición, las órdenes de equipo han seguido presentes de una manera disimulada. A pesar de no ser investigadas, esta temporada es habitual escuchar en las radios de los McLaren un extraño”debes ahorrar gasolina” en medio de la carrera, coincidiendo con los momentos en los que Button aprieta a Lewis Hamilton. También en Red Bull la situación se hace palpable. Sobre todo cuando a Mark Webber le quitan partes de su monoplaza para ponerlas en el coche de su compañero Vettel o cuando el piloto australiano, tras ganar en Silverstone, suelta por la radio un lacónico “no está mal para ser el segundo piloto”.

Un debate abierto
Cuando todo el mundo dentro del mundo de la Fórmula 1 sabe que siguen existiendo las órdenes de equipo a pesar de la prohibición, el debate en torno a la supresión o no de la norma 39.1 del reglamento vuelve a surgir.

El propio Bernie Ecclestone se ha pronunciado a favor. "Para mi un equipo es un equipo y pueden hacer correr sus coches de la manera que crean mas conveniente", comentó el duelo de los derechos de la competición. Y añadió que: "nadie puede interferir en la forma de dirigir el equipo, al menos que hagan algo peligroso y entonces si estarían en dificultades, pero si no que hagan lo que quieran".

Por contra, pilotos como Barrichello se han mostrado rehacios a eliminar la norma. "Está en manos de la gente de arriba cambiar eso. Si uno no gana el campeonato por un punto, que así sea. Es por eso que tuve que hacer cambios en mi vida y cambié de equipos", explicó el brasileño, que concluyó diciendo que "no deseo ser un mal tipo para ser campeón del mundo. Voy a educar a mis hijos de la misma manera que mi padre me enseñó a mí. Estoy contento con eso. Esa es mi opinión"

En definitiva, la Fórmula 1 vuelve al candelero con una nueva polémica. Si no basta con los éxitos o desgracias de los pilotos, siempre pueden aparecer difusores o reglamentos para devolver a las portadas titulares del “gran circo”. Mientras tanto, en el “paddock”, un hombre sonríe: Bernie Ecclestone, el dueño del negocio.
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