Pedro Gutiérrez Moya, torero
Pedro Gutiérrez Moya: España "siempre se ha rebelado" cuando le han tocado los toros
sábado 31 de julio de 2010, 12:46h
En una entrevista para la agencia Efe, Pedro Gutiérrez Moya, el "Niño de la Capea" afirma que la prohibición de la fiesta taurina en Cataluña es "un palo muy gordo" y cree que el pueblo español no ha dicho la última palabra porque "siempre se ha rebelado" cuando se le han tocados los toros.
Ni en España va a ocurrir como en Francia, donde ya sólo se torea en reductos muy concretos, ni las cosas van a quedar así tras la prohibición de la fiesta en Cataluña, porque España "siempre se ha rebelado" cuando le han tocado los toros, sostiene Pedro Gutiérrez Moya, el "Niño de la Capea".
Gutiérrez, desde su finca salmantina, reconoce en una entrevista con Efe que la decisión adoptada por el Parlamento catalán de prohibir la llamada "fiesta nacional" en esa comunidad es "un palo muy gordo", pero también advierte: "El toreo necesita toques de atención para que se ponga las pilas".
"El toreo siempre ha atravesado vicisitudes y hay una cosa muy clarita: que forma parte de la cultura de este país les guste o no les guste a los demás", subraya este diestro salmantino que tomó la alternativa en Bilbao en 1972 y se retiró en 1988, tras presidir a los toreros españoles durante seis años.
Por eso, a la hora de vaticinar el futuro de la tauromaquia, el "Niño de la Capea" alude al pasado, pues siempre que en España la clase gobernante ha amagado con prohibir o limitar las corridas de toros, "la gente al final ha reaccionado".
Así, Gutiérrez Moya cita el poco caso que el pueblo hizo a Carlos III cuando éste abolió la lidia en 1771, o la impopularidad que brindó al valido Manuel Godoy hacer lo propio en 1805 bajo el reinado de Carlos IV -una medida que revocó José Bonaparte pocos años después con el afán de atraerse las simpatías populares.
"Creo que va a haber una reacción", augura el "Niño de la Capea", que va más allá y señala que "lo mismo que Montilla no va a respetar el fallo del Estatut, por qué vamos a respetar nosotros eso", en referencia al presidente catalán, José Montilla, y su oposición al fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
Otra de las cuestiones por las que al "Niño de la Capea" le "hierve la sangre" es que haya sido un argentino el promotor de la iniciativa legislativa popular que ha devenido, tras el trámite parlamentario, en la prohibición de las corridas en Cataluña.
"Lo inaceptable es que el motor de todo lo que ha ocurrido haya sido un argentino, como español me avergüenzo, es como si vienen ahora los chinos y quitan la paella y nos imponen su arroz", ironiza el torero retirado.
Y apostilla: "Todo pueblo que pierde su cultura y tradiciones está llamado a desaparecer como pueblo. Que vengan a tocarnos las narices desde fuera me parece inaudito y da una idea de lo tontos que somos los españoles".
Teme Gutiérrez Moya que lo sucedido suponga el declive paulatino de las señas de identidad españolas, pues "esto empieza por los toros pero quién sabe lo que tienen preparado por detrás para cambiar nuestras señas de identidad".
"Esto era de nuestros abuelos, de nuestros bisabuelos, es un espectáculo de una libertad absoluta y cuando la gente no quiere toros no los hay, hay muchos lugares de España donde no se celebran corridas" por la sencilla razón de que no hay aficionados, incide.
En cuanto a la posibilidad de que con el tiempo las corridas se vean circunscritas a reductos muy concretos, como ha ocurrido con el sur de Francia, el "Niño de la Capea" se muestra tajante.
"Lo de Francia no lo creo ni mucho menos, sería hacer del toreo un arte elitista y el elitismo no tiene nada que ver, esto es una fiesta del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", concluye.