Justo Alonso, un sabio del teatro
lunes 16 de agosto de 2010, 20:49h
Este hombre, sabio del teatro, comenzó su andadura siendo muy joven en la compañía Lope de Vega, del gran José Tamayo. Un elenco que se hizo famoso representando a los clásico por toda España y América allá por los años cincuenta del siglo pasado. La interpretación no iba con Justo y pronto se inició en la gerencia. Sus viajes y su gran pasión; la lectura, fueron las bases de una gran cultura.
Un servidor acababa de dejar la dirección del TEU de Madrid, cuando conoció a Justo Alonso, por los años sesenta. Como todo autor empieza, mi obligación era dar la lata a cuantos empresarios se me cruzaran en el camino. Justo Alonso producía LA GATA SOBRE EL… en el teatro Eslava junto a Aurora Bautista y allí aparecí con una comedia debajo del brazo. Desde entonces fuimos amigos. No porque le hubiese gustado mi función, sino porque intuía que un día estrenaría EL CIANURO ¿SOLO O CON LECHE? y así fue. Algún tiempo más tarde, Justo veía la primera representación acompañado de un autor, recién llegado de Buenos Aires; Alejandro Casona.
Poca gente he conocido en mi vida con la personalidad, la gracia y el talento de Justo. Casona que de tonto no tenía un pelo, pues gastaba bóina, se hizo íntimo del productor. Un tándem imbatible en la escena de la época. Casona había llegado al estreno de LA DAMA DEL ALBA y se quedó aquí para los restos. Triunfó de la mano del gran productor. Este terminó, PRODUCTOR lo que puso de moda Justo Alonso. Aquí se llevaba el responsable de local o el director o los primeros actores que hacían las veces de empresarios. Justo compraba los derechos de una obra y formaba la compañía explotando el éxito lo que durase. Formó sociedad con Ándrés Kramer y juntos disfrutaron del teatro Marquina. Con Fernando Collado contrataron a las figuras más importantes del momento, entre ellas a Fernán Gómez. Las temporadas languidecían por culpa de una estúpida censura fue Justo el que trajo al medio lo mejor del teatro americano. Desde su experiencia con Casona, no dudaba que el éxito estaba en el autor patrio. Las reposiciones se hacían trabajosas, había que dar vida a autores contemporáneos. A Mihura le encargó la adaptación del musical IRMA LA DULCE, con la maravillosa Lina Canalojas. De Marsillach montó MATA HARI y YO ME BAJO EN LA PRÓXIMA. Puso en órbita a Alfonso Sastre con L A TABERNERA FANTÁSTICA. Descubrió al gran Alonso de Santos con BAJARSE AL MORO. De Lauro Olmo recuerdo mas de tres títulos, así como de Calvo Sotelo, Ruiz Iriarte, López Tubio, Mendizabal y mias muchas… más de seis. De sobra es conocida mi tenacidad, de manera que, aunque se esconda, no le valdrá de nada y seguirá estrenándome, Justo es un empresario-productor a la antigua. Lee sin descanso y su personalidad está visible en toda la producción. Acude el primero y es el último que se marcha de los ensayos. Viaja con la compañía. Supervisa cada función y defiende su última producción como la mejor del mundo. Y así hasta el fin del espectáculo. Todo ha pasado por sus manos; la elección de la obra, el elenco de intérpretes, la dirección, la escenografía, la publicidad, etc. A pesar de la cantidad de dinero que ::::::::::: su talento, Justo después de más de cincuenta años currando, no es rico, como casi nadie en Talía. Como todo el mundo sabe, esto del teatro es un negocio de pobres. Los bancos no quieren saber nada… bueno si, demuestran su adición hipotecando todo lo que se mueve.
Conchita Agüero estudiaba filosofía y la convencí para que colaborase en el TEU, haciendo la protagonista de una obra mía, en el María Guerrero. Guapa, culta inteligente y alta. Por eso se enamoró y se casó con Justo, va para cerca del medio siglo y lo que te rondaré morena. Concha que no quería nada con el teatro en su juventud ha dedicado su vida a una de las personas más importantes de la escena del siglo XX.
Después de montar LA CANASTA de Mihura, pasar por el Centro Dramático con Marsillach y TRES MUJERES ALTAS de Albee, Justo descansa barajando títulos con que sorprender a la afición. Espero que vuelva pronto, tal como está la cosa en el teatro privado, se le necesita con urgencia.
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Comediógrafo
JUAN JOSÉ ALONSO MILLÁN es comediógrafo
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