El deterioro institucional de Venezuela
martes 17 de agosto de 2010, 08:17h
Hace más de seis años que el gobierno de Hugo Chávez dio orden de silenciar los datos de personas asesinadas en Venezuela. A la vista de las cifras oficiosas, es de entender la preocupación de las autoridades venezolanas. Y es que desde que Chávez llegó al poder, la inseguridad se ha disparado en un país donde ya era de por sí muy elevada. Hasta tal punto ha llegado la situación que la morgue de Caracas ha llegado a colapsarse en más de una ocasión, lo que da una idea de la magnitud del problema.
Por supuesto, Chávez niega la mayor. De hecho, ya ha sancionado al medio que publicó las fotos de los cadáveres amontonándose en la morgue caraqueña, del mismo modo que hace pocos días encarcelaba a una magistrado que había emitido un fallo poco grato a los ojos del caudillo bolivariano. Así las cosas, se comprende mejor que Chávez busque cualquier excusa foránea para distraer la atención de los problemas reales de su país, que son muchos. Qué mejor que Colombia, un vecino donde al menos la clase política intenta resolver dificultades en lugar de provocarlas. Caracas se está convirtiendo en una ciudad sin ley, en la que además hay millones de armas sin registrar, muchas de ellas en manos de los chavistas. Cada día que pasa, la comunidad internacional pierde un tiempo precioso en reconvenir a uno de los dirigentes más peligrosas para la convivencia internacional. Puede que cuando lo intente hacer, sea ya demasiado tarde.