Una cámara de televisión montada en una sonda subterránea ha logrado captar imágenes de los 33 mineros atrapados en una mina del norte de Chile, donde quedaron atrapados el pasado día 5 de agosto a consecuencia de un accidente.
La cámara ha podido ser bajada en la sonda hasta el refugio subterráneo, situado casi
700 metros de profundidad, donde ha filmado a los mineros realizando gestos de alegría.
La noticia fue anunciada por el
presidente chileno, Sebastián Piñera, que presentó ante los medios un papel que los mineros pegaron a la sonda y en el que se podía leer "estamos bien en el refugio, los 33".
Piñera afirmó en una entrevista a la emisora local Radio Bío Bío que los mineros "aparentemente en buenas condiciones, reconocieron la cámara y le hicieron gestos de alegría, pero no pudimos establecer contacto auditivo con ellos".
El mandatario aseguró que
los mineros tenían los torsos desnudos "porque debe hacer calor", pero que les vio "con ánimo y con fuerza, lo cual me dio mucha alegría y mucha fe".
Piñera leyó además extractos de una carta que uno de los mineros, Mario Gómez, de 63 años, le escribió a su familia e hizo subir a través de la sonda."Estoy bien, gracias a Dios. Espero salir pronto, paciencia y fe. Dios es grande y con la ayuda de mi Dios vamos a lograr salir con vida de esta mina, aunque tengamos que esperar meses para la comunicación (...) Les quiero decir a todos que estoy bien y que estoy seguro que vamos a salir con vida", se podía leer en la misiva.
En esta carta, además, había un mensaje para la esposa del minero: "Bueno Lila, espero poder comunicarme. Estoy sintiendo nuevamente la máquina del sondaje, ojalá que esta vez llegue".
Por el momento
se podrá suministrar a los mineros agua, glucosa y más tarde otro tipo de alimentos, según el responsable de las labores de rescate, Andrés Sougarret. Sin embargo, no se podrá sacar a los trabajadores de la mina hasta pasados unos meses, debido a la gran profundidad que implica su rescate a una profundidad tan elevada.
Celebración en las calles de SantiagoAnte la noticia, cientos de chilenos se congregaron este domingo en la céntrica
Plaza Italia de Santiago para celebrar que están vivos los 33 mineros atrapados desde hace 17 días. "Es emocionante. Fue impactante escuchar que estaban vivos. Te juro, no me pude quedar en la casa porque era tan lindo todo esto, tenía que gritar 'Viva Chile, mierda'", explicó a Olga Cela mientras se secaba las lágrimas de los ojos, quien salió a la calle, bandera en mano, rumbo a esta céntrica plaza a la que suelen acudir los santiaguinos para celebrar los triunfos deportivos.
La felicidad inundó las calles de la capital, que fueron tomadas por coches que pitaban a su paso y de cuyas ventanas asomaban banderas de Chile, mientras que el himno chileno sonaba de fondo coreado por
adultos y niños. "Felicidad, alegría, hartas cosas siento. No se puede explicar", señaló a Efe el adolescente Gonzalo Maira, que levantaba una enorme bandera chilena junto a un amigo para celebrar la noticia.
"Que bueno que Dios quiso que vivieran", "
Viva Chile y sus mineros", "Dios es grande", se leía en algunos de los carteles que izaban los chilenos congregados en torno a la estatua del militar y ex presidente chileno Manuel Baquedano.
"Es algo indescriptible, lo más lindo que me ha pasado en la vida", indicó emocionado Jorge Tapia, que explicó que estaba viviendo una depresión y que los mineros le han dado fuerza. También le llegó "muy profundo" a Carlos Cabañas, que los creía muertos. "Es un éxito que les hayan encontrado vivos", apuntó.
Otros, sin embargo, nunca perdieron
la esperanza de que los encontrarían con vida. "La fe no se pierde. Dios mueve montañas", explicó Cela, a lo que Adela Núñez, que salió a la calle junto a su hermana, añadió que "la fuerza de las familias que les esperaban a la entrada de la mina les ayudó a seguir adelante".
Una esperanza que, dijeron, tampoco perderán en los próximos tres o cuatro meses, tiempo que, según el Gobierno, necesitarán para rescatar a los mineros atrapados. "Antes era fuerza, ahora es paciencia", indicó Víctor López, que irrumpió en la plaza santiaguina en moto, tocado con un casco que creó para el mundial de fútbol de Sudáfrica, sobre el que pintó la bandera chilena y enganchó varias bocinas.
"Espero poder estar ahí en el norte con este casco el día que los saquen", dijo al recordar que conoce a gente que
trabaja en la minería, por lo que entiende perfectamente por lo que están pasando las familias de los trabajadores atrapados.
Bajo una lluvia de confeti, unos se abrazaban, otros lloraban, algunos incluso rezaban, pero todos celebraban "el triunfo de los mineros" en "un gran día para el país". En los diferentes estadios, donde este domingo se jugó una jornada de fútbol, nada más enterarse de la noticia, los hinchas comenzaron a exhibir pancartas en la gradas saludando a los mineros.