ZAPATERO EXAMINADO
martes 24 de agosto de 2010, 13:04h
Me parece que pocos lectores de EL IMPARCIAL conocen el libro de Philip Pettit Examen a Zapatero. No les invito a leerlo. Pero voy a reproducir hoy en la calma agosteña el artículo que publiqué hace casi tres años en el diario El Mundo.
“Dicen los zapaterólogos que el hombre que más influye en el presidente es el escritor irlandés Philip Pettit. Así es que he dedicado un par de horas a leer su librito Examen a Zapatero. Se trata de una hagiografía menor, en la que predomina el elogio desmesurado, la genuflexión intelectual ante el personaje al que se examina, los lugares comunes y los tópicos políticos. Una tercera parte del librito está ocupada por una entrevista personal con Zapatero, en la que el autor no hace una sola pregunta mordaz o incisiva sino que se convierte en alfombra para que el presidente la pise con garbo. Da vergüenza ajena este Philip Pettit que justifica la negociación política con Eta y el proceso de rendición ante la banda terrorista; que manifiesta su deseo de que se agrupe a los presos etarras; que aplaude la asignatura Educación para la Ciudadanía; que alienta el intervencionismo económico del Estado “para proteger al pueblo del poder privado”; que se entusiasma con el nuevo Estatuto de Cataluña y celebra que los padres no puedan escolarizar a sus hijos en aquella región española nada más que en catalán; que propugna abiertamente el desmantelamiento económico de la Iglesia, sustrayéndola del concierto económico para la educación. El librito ramplón, tosco, vulgar, obtuso, no es otra cosa que un programa político ultra, un programa de ultraizquierda.
Un hombre de escasa formación como Rodríguez Zapatero, ludópata político, frívolo e inconsistente, ha encontrado en la ligereza de este “intelectual” irlandés que sólo conoce a España por el forro, una buena parte de las ocurrencias que ha puesto en práctica en los últimos cuatro años y que han conducido a nuestra nación a la frontera de la indignidad y la fractura.
Lo más interesante de este infumable librito de propaganda es la polémica que entabla el autor por su cuenta con el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez. A las verdades como puños expuestas por el periodista replica el escritor irlandés con una serie de sofismas que no resisten el menor análisis riguroso.
Y, finalmente, la teoría del “republicanismo cívico”, al que Pettit trata de estudiar al margen de las formas de Estado, pero que es el estadio final del pensamiento de Zapatero. El “republicanismo cívico” del escritor irlandés es una camelancia que apenas encubre propósitos anticonstitucionales, los cuales afectan a la institución más apreciada por los españoles: la Monarquía parlamentaria sobre la que Gregorio Peces-Barba escribió ayer un artículo sutil y excelente. Se comprende ahora que el fiscal instara, en contra de la libertad de expresión, al secuestro de una revista satírica cuando hasta el más lerdo sabía que semejante despropósito desencadenaría una ofensiva contra la Monarquía y contra las personas que la encarnan.
Con todo, lo más revelador del librito que comento es la llamada “suizificación” del Estado español para evitar la balcanización. Acabáramos. Hace un par de años que tengo escrito cuál es el propósito del entorno de Zapatero: una República confederal como la de Suiza, con diversos Estados y distintos idiomas. Una entelequia, en fin, a la que caminamos con paso decidido mientras los políticos que deberían defender la admirable Constitución de 1978 se dedican a tocarse la lira dispuestos a contemplar atónitos el esplendor del incendio”.
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de la Real Academia Española
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