Andrea Bronston todo corazón
martes 24 de agosto de 2010, 20:11h
En España se hereda todo de por vida, excepto le propiedad intelectual que dure setenta años. Se hereda por ley o por decisión popular. El dinero, las tierras, la monarquía, los títulos; por ley y por decisión popular; los apellido ilustres: políticos, dentistas, cantantes, toreros... El apellido es suficiente para abrirse camino en una incipiente carrera.
El padre de Andrea, el gran Samuel Bronston fue por los años cincuenta del siglo pasado, productor internacional de películas rodadas en España, con repartos impensables. El 26 de marzo de 1.908 nació este talento en una aldea perdida de Rusia. Pasó por Paris donde estudió economía en la Sorbona, con tan solo diez y seis años. Se traslada a Hollywood unos años antes que Roosevelt iniciara su new deal. Con treinta y siete años este joven ruso con acento francés arrancaba su carrera de éxitos; EL VENGADOR, DIEZ NEGRITOS, CIUDAD SIN HOMBRES y sobre todo JACK LONDON le van dando su sitio en la industria. En 1.953 contrae matrimonio en México, con una mujer bellísima, espectacular y cantante; Dorothea. Cuatro años después viene al mundo su hija Andrea. Conocí a Dorothea Bronston en Madrid hace unos tres años. Me cautivó su sencillez y su serena senectud. Nos entendimos en italiano, pues yo de inglés, solo se decir oui, como decía Tono. Vivía en Londres y viajó a Madrid para ser testigo del éxito de su Andrea en el teatro Muñoz Seca.
Volviendo a la vida aventurera de Bronston, un buen día decide venir a España a producir, dado lo barato que salían los salarios y el coste de producción. Con sus cinco hijos; Andrea acababa de nacer y era la última mujer y un equipaje repleto de sueños. El productor era un admirador de la historia de España. Crea su estudio, en las Rozas a imagen y semejanza del estilo Hollywood. Y se enamora de este país; de sus costas, sus montanas, sus golfos, su comida, su clima y sobre todo de su historia. Conoce al padre de El Cid, Menéndez Pidal, como todo el mundo sabe. Y comienza el trabajo de este soñador. Solo recordar algunos títulos nos da la idea del imperio que levantó con las máximas figuras del momento. EL FABULOSO MUNDO DEL CIRCO, REY DE REYES, LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO, EL CID, 55 DÍAS EN PEKIN y no pudo realizar su sueño ISABEL LA CATÓLICA, por cosas de la vida.
Andrea, a pesar de ser hija de su padre, jamás utilizó el apellido, por eso de la fama mediática o heredada. De joven perteneció, a la llamada buena sociedad del Madrid de entonces. El arte llamaba a su vida. No podía ser de otra manera. Después del bachillerato español, marchó e Londres a estudiar arte dramático; el Método americano de Strasberg, el coñazo de Stanislaski o al distanciamiento de Brech. Cualquiera de estas disquisiciones fueron pretexto, para salir corriendo de Tália y dedicarse a la música, que por entonces era su vocación. En España se llevaba la música pop. Andrea con oído, buen gusto y profesionalidad salió adelante. Gracias a esto le sirvió para viajar y conocer multitud de países. Mientras sendos nubarrones cubrían el Imperio de Bronstón, ella grababa y actuaba en directo. Conozco una versión de la Cristina de EL FANTASMA DE LA OPERA, estupenda.
La primera vez que vi a Andrea fue actuando en TELE5; guapísima y diciendo dulcemente sus canciones. La busqué para un musical, que no se hizo porque desapareció el productor, como siempre. Por aquel entonces Cornejo me daba le dirección de USTED TIENE OJOS DE MUJER FATAL. Repartí a Andrea el papel más complicado de la función. Tuvo un éxito enorme. La obra estuvo toda la temporada en cartel, Jardiel había triunfado una vez más. He contado con su trabajo siempre que he podido. Siento una gran admiración a su estilo. Es elegante, culta y guapa y además, es todo corazón. En sus relaciones amorosas da mucho más que recibe. Si Andrea fuera un novelista francés y del XIX, versaría sobre el corazón y menos de cultura. No le importa la fama ni el dinero y así, no se puede ir por el mundo. No se ampara en la nostalgia ni reclama un apellido que le corresponde. Casada con dos gatos, a los que les es fiel, les mima y les halaga como si fuera T. S. Elliot. Creo que ser gato no está nada mal. El 12 de enero de 1.994 moría en Sacramento (USA) Samuel Bronston. Su hija, Andrea traía las cenizas de su padre al cementerio de Las Rozas, algo de su corazón se quedaba en esta tierra. España, la tierra de Andrea y de su padre. Juan José ALONSO MILLAN.
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Comediógrafo
JUAN JOSÉ ALONSO MILLÁN es comediógrafo
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