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Ante Naciones Unidas

Bereberes denuncian discriminación en Marruecos

miércoles 25 de agosto de 2010, 11:06h
Una delegación del Congreso Mundial Amazigue ha presentado ante Naciones Unidas un informe sobre la situación en Marruecos y la discriminación contra la población beréber.
Una delegación del Congreso Mundial Amazigue (CMA) –reagrupamiento de beréberes de África del Norte, que reúne varias asociaciones lingüísticas y culturales– ha presentado ante el Comité contra la Discriminación Racial de Naciones Unidas en Ginebra, un informe sobre la situación en Marruecos y la persistencia de prácticas discriminatorias contra la población beréber.

El documento del CMA recoge los avances producidos en el Reino marroquí desde la llegada al trono de Mohamed VI, pero recuerda que ya en 2003 la ONU “invitó al Estado marroquí a reconsiderar la situación de los Amazigues (beréberes) a la luz de los acuerdos internacionales relativos a los derechos del hombre” con el objetivo de garantizar a esta comunidad “el derecho a su propia cultura y a utilizar su lengua maternal, con el fin de preservar su identidad”.

Sin embargo, el informe pormenoriza una serie de discriminaciones como la existencia en Marruecos de un llamado “documento de identidad shorfa” que se otorga a personas que demuestran su filiación árabe y ser descendientes del profeta Mahoma. En dicho documento se pide a la Administración que dé prioridad su poseedor y que le otorgue privilegios a los que el resto de ciudadanos no acceden.

Igualmente, según publica el CMA, en el nuevo Documento Nacional de Identidad electrónico en vigor en Marruecos, existe una letra Z, visible con las lámparas infrarrojas existentes en todas las Comisarías y puestos fronterizos, que identifica a los ciudadanos amazigues, lo que el informe denuncia como una forma de señalar el origen étnico propia de regímenes xenófobos o discriminatorios.

A estas denuncias se añade la de la expropiación de tierras pertenecientes a algunas tribus beréberes, y la prohibición que se mantiene en vigor del Partido Democrático Amazigue marroquí, fundado hace años y que no ha recibido nunca la autorización administrativa para realizar sus actividades políticas.

Según el CMA ha denunciado en Ginebra “desde algunas mezquitas controladas por el ministerio de Asuntos religiosos se lleva a cabo una campaña contra las organizaciones beréberes a las que se acusa de colaborar con Israel”, tema éste muy sensible entre la población de todos los países árabes, entre ella la marroquí.

Ante esta situación las organizaciones culturales y políticas beréberes piden a las Autoridades marroquíes una decidida “lucha contra las violaciones de la Convención internacional relativa a la discriminación racial” y que se respeten los derechos enunciados por las Naciones Unidas en 2006 en los que se insta a Marruecos a considerar la lengua amazigue como una de las lenguas oficiales ; que se introduzca en las Administraciones públicas ; que se generalice su enseñanza ; que se lleve a cabo un programa de alfabetización de adultos en su lengua vernácula ; y sobre todo que se asegure la libertad de los progenitores para dar un nombre amazigue a sus hijos, lo que ahora está abiertamente discriminado.

Desde la creación del Instituto Real de la Cultura Amazigue en 2001, por decisión del rey Mohamed VI, los avances en esta materia han sido tímidos y las trabas de la administración arabófona ingentes. Más allá de los aspectos puramente lingüísticos y culturales, lo que se oculta tras estas discriminaciones es una lucha política, de la que no está exenta tampoco la minoría marroquí de confesión judía sometida a los ataques públicos combinados de la corriente panárabe y la islamista que utiliza a menudo eslóganes antisemitas.
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