en seis municipios
Tres incendios queman 2.457 hectáreas en Valencia y Alicante
martes 07 de septiembre de 2010, 21:33h
Tres incendios forestales que afectan a seis municipios de la provincia de Valencia y uno de la de Alicante han arrasado 2.457 hectáreas y han obligado a desalojar a un millar de personas en las últimas 24 horas, en las que también se ha detectado un cuarto incendio en los municipios valencianos de Barxeta y Rafelguaraf.
Del total de hectáreas arrasadas, 167 corresponden al foco de Simat de la Valldigna (Valencia), 390 al de Alfafara (Alicante) y más de 1.900 a los de las localidades valencianas de Ontinyent, Agullent y Bocairent, en la comarca de la Vall d'Albaida. Según ha informado en rueda de prensa el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, de los ocho focos detectados -Simat, Alfafara, Agullent, Bocairent, Ontinyent, Fontanars dels Alforins y dos en la zona de Rafelguaraf y Barxeta- están ya "prácticamente estabilizados" los de Alfafara, Agullent y Fontanars.
Además, en torno a las 19 horas de se ha declarado un cuarto incendio en la comarca valenciana de la Ribera Alta, con dos focos en los municipios de Rafelguaraf y Barxeta que "han surgido con mucha fuerza" y que ya han obligado a realizar desalojos preventivos. Sobre esa misma hora se ha detectado otro incendio en Muro de Alcoi (Alicante), aunque finalmente ha resultado ser un conato y ha podido ser controlado rápidamente.
El fuego que afecta a Simat de la Valldigna, en la comarca valenciana de la Safor, y el declarado en Alfafara, en El Comptat, han sido intencionados, según ha confirmado el conseller de Gobernación, Serafín Castellano. Además, los responsables de la investigación no descartan que el foco de Agullent, en la comarca valenciana de la Vall d'Albaida, haya sido intencionado también. La ministra de Defensa, Carmen Chacón, ha confirmado que "las primeras pesquisas hacen pensar que pudieran ser provocados", ya que "se trata de cinco focos que fueron prendidos de manera simultánea", y ha advertido de que "habrá que acogotar a los culpables".
Chacón se ha desplazado a la zona para conocer las labores de extinción, donde ha asegurado que el incendio que afecta al entorno de los núcleos urbanos de Ontinyent y Bocairent "es uno de los más feroces" de cuantos se han declarado este año. No en vano, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado "tantos efectivos como en los incendios que se produjeron en Galicia recientemente", unos 350 hasta el momento, aunque se prevé la incorporación de dos secciones más que proceden de Madrid, con lo que la cifra total de efectivos se elevaría a unos 500, ha precisado.
El president de la Generalitat, Francisco Camps, también se ha desplazado al puesto de mando avanzado en Ontinyent, donde ha agradecido a Chacón la colaboración de la UME en las labores de extinción y ha asegurado que los valencianos están "en las mejores manos para que este drama termine lo antes posible". El fuego ha obligado al "desalojo preventivo" de cerca de 1.000 personas en ocho urbanizaciones en Agullent, Albaida y Bocairent, donde esta tarde se ha comenzado a desalojar viviendas del casco histórico, según ha indicado el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta.
Las llamas también han obligado a suspender el tráfico de la línea férrea Xátiva-Alcoy, y a cortar la carretera CV-81 hacia Bocairent y la CV-655 que une Ontinyent y Fontanares. En los incendios de La Vall d'Albaida trabajan 28 brigadas de la Generalitat y de la Diputación de Valencia, 155 agentes de la UME, además de 15 autobombas y cinco nodrizas de la UME, 23 medios aéreos y 600 agentes forestales, además de policías locales, voluntarios y protección civil.
En el fuego de Simat trabajan dos helicópteros, dos aviones air tractor, siete brigadas forestales y agentes de bomberos. Asimismo, en las últimas horas se han sumado al dispositivo de extinción seis medios aéreos (tres de Murcia, uno de Castilla la Mancha y dos de Cataluña), con lo que en estos momentos trabajan en la zona un total de 31. La Cruz Roja ha atendido por heridas de escasa consideración a varios miembros del dispositivo de extinción del incendio activo en los alrededores de Bocairent, que han sufrido agotamiento por sobreesfuerzo, crisis de ansiedad, golpes de calor, cortes y quemaduras.