La propuesta de autonomía bloquea al Polisario
Pospuesto el XIII Congreso del movimiento independentista saharaui
lunes 13 de septiembre de 2010, 16:46h
El Secretariado Nacional del Frente Polisario ha resuelto posponer la realización del XIII Congreso del movimiento independentista saharaui que debía celebrarse el próximo mes de octubre, ha sabido El Imparcial de fuentes saharauis. Para Mohamed Abdelaziz y los dirigentes del Frente "no hay necesidad de celebrar el congreso en la fecha prevista".
Entre los militantes, los cuadros del Polisario y los observadores internacionales, la decisión ha causado sorpresa, originando un profundo malestar en los campamentos de refugiados de Tinduf, donde decenas de miles de saharauis siguen pendientes de la solución del conflicto para volver a su tierra y reencontrarse con sus familias.
La anterior magna asamblea, el 12º Congreso tuvo lugar en diciembre de 2007, bajo el lema "lucha generalizada para imponer la soberanía y la independencia total", un objetivo que manifiestamente no se ha conseguido y se encuentra cada día más lejos de concretarse. Al parecer este fracaso no es considerado motivo suficiente para que el Polisario reexamine sus posiciones y reoriente su estrategia.
En el Congreso, además de todos los miembros dirigentes y responsables de la estructura política y administrativa instaurada por el Frente en sus 35 años de existencia, participan también delegados procedentes de las diferentes zonas militares, representantes de las organizaciones de masas y de los estudiantes, los alcaldes que dirijen los consejos locales y representantes elegidos por la comunidad saharaui que se encuentra fuera de los campamentos, en Mauritania, en la diáspora o en los territorios del Sahara administrados por Marruecos. Como en todo “partido único” el control de los miembros del aparato es relativamente fácil, no así el de los “delegados de base” que ya vienen manifestando un descontento visible y un pesimismo general sobre el futuro.
Es precisamente al Congreso a quien compete decidir “la estrategia de lucha para alcanzar la autodeterminación y la independencia”, para lo cual debe examinar “la conducta a seguir en los distintos campos, político, económico, organizativo, militar, social, diplomático, cultural e informativo”; y como en todos los organismos similares de cualquier movimiento político, la dirección debe rendir cuentas, y el congreso proceder a una nueva elección.
“Es esto lo que teme la actual dirección encabezada por Mohamed Abdelaziz”, afirma a El Imparcial una fuente del Polisario crítica con la política actual del Frente. “Mohamed Abdelaziz no quiere presentar balance y abrir el debate, porque sabe que ha fracasado”, dice Mahyub Salek, miembro de Jat Achahid, una corriente que reagrupa a un sector discrepante del Polisario.
“¡Cómo es posible que digan que no hay necesidad de un congreso, que no hay nada nuevo que discutir!”, exclama este veterano militante que participó en la fundación del movimiento en los años 70. “Miles de jóvenes saharauis han huído últimamente de los campamentos, muchos vuelven a los territorios ocupados, otros se van a España o Europa; dirigentes importantes del Frente, que han encabezado la lucha armada durante años, como Ahmed Uld Suilem, se han ido y vuelto a Laayún; otros como Mostafa Salma Uld Sidi Mulud, que ocupa el cargo de Inspector general de la policía en los campamentos de Tinduf declara públicamente que hay que discutir la propuesta de autonomía que presenta Marruecos y dice que quiere volver a Tinduf para debatirlo con la gente allí; ha habido también últimamente muchos saharauis detenidos por estar mezclados con tráfico de droga, con el contrabando, e incluso con relaciones con las bandas criminales que actúan en el Sahel”. Mahyub Salek considera que todo esto es más que suficiente para que la dirección del Polisario convoque el congreso.
En el mes de abril de 2007, el rey de Marruecos propuso a las Naciones Unidas un proyecto de autonomía para solucionar la crisis del Sahara Occidental, una propuesta que incluía la elección de un Parlamento y un gobierno autónomos. Desde entonces, la proposición ha ido concretándose. El Frente Polisario por su parte se mantiene en su propuesta de “autodeterminación con la opción de independencia”. En la última reunión bilateral cara a cara celebrada en Nueva York esta primavera, la delegación saharaui aceptó discutir “algunos aspectos” de la propuesta marroquí, mientras que esta última se negó a debatir sobre la propuesta saharaui, lo que condujo a la suspensión de las negociaciones. “Esto significa que hay una nueva situación que justifica plenamente las realización del Congreso”, afirman fuentes saharauis.
Por otra parte el esquema propuesto por el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) marroquí, ha cogido desprevenido a la dirección del Polisario. Porque no sólo propone que la región autónoma se limite a “la zona en conflicto” y que se denomine “Sahara occidental”, sino que plantea que el Frente Polisario pueda convertirse en el partido político que gestione dicha soberanía. Es decir, que si se celebran Elecciones políticas en el Sahara Occidental, el Polisario podría convertirse en el partido gobernante. En caso de reunirse en estos momentos el Congreso del Frente, este debería ser uno de los puntos cruciales a debatir.
“La negativa de Mohamed Abdelaziz a convocar la asamblea soberana puede provocar una seria crisis interna y una estampida de jóvenes, que ya no esperen más”, afirma Mahyub Salek. La dirección del Polisario se ha cerrado en banda y no sabe cómo hacer frente a la nueva situación, apuntan fuentes políticas.
Tampoco parece ser esta la manera de solidarizarse con los militantes saharauis de derechos humanos que llevan su lucha en los territorios del Sahara. Precisamente tres de ellos, Ali Salem Tamek, Brahim Dahane y Hammadi Naciri acaban de emitir un comunicado desde la prisión de Salé donde se encuentran encarcelados desde hace once meses sin juicio, para que su caso sea llevado a los tribunales. Los tres militantes informan de que comenzarán una huelga de hambre como la que realizaron en el mes de abril. “Exigimos un juicio justo, o la libertad sin condiciones”, declaran.