viaje a reino unido
El Papa denuncia un secularismo agresivo con los valores tradicionales
jueves 16 de septiembre de 2010, 15:09h
Benedicto XVI, en su primer discurso en el Reino Unido ha orado por que este país "mantenga siempre su respeto por esos valores tradicionales y expresiones culturales que formas más agresivas de secularismo ya no aprecian o siquiera toleran". La Reina Isabel II por su parte resaltó la necesidad de una mayor confianza recíproca entre las religiones, y dijo que la libertad religiosa está en la base de la sociedad democrática.
El Papa ha afirmado este jueves en Edimburgo el "secularismo agresivo" que "no aprecia o siquiera tolera" los valores tradicionales y pidió a los británicos que mantengan sus raíces cristianas. El Papa hizo estas manifestaciones en el discurso que pronunció ante la Reina Isabel II, cabeza de la Iglesia anglicana, y las autoridades británicas, que le dieron la bienvenida en el palacio de Holyroodhouse, de Edimburgo, primera etapa de su visita de cuatro días al Reino Unido.
Benedicto XVI dijo que cuando "se excluye a Dios de la vida publica se llega a una visión sesgada del hombre y de la sociedad", y reiteró su condena del nazismo, del que afirmó que fue la "negación" de la humanidad.
Tras reunirse a solas con Isabel II y regalarle un facsímil del Evangeliario de Lorsch, del siglo IX, ambos salieron al parque del palacio real, donde ante 400 representantes de la cultura, la política y de la Iglesia anglicana y católica, el pontífice pronunció el primero de los 16 discursos previstos en este viaje, el 17 que realiza por el mundo.
Benedicto XVI subrayó las profundas raíces cristianas que aún siguen presentes -dijo- en la sociedad británica y tras hacer un recorrido por la historia de este país afirmó que el Reino Unido se esfuerza por ser una sociedad moderna y multicultural. "Que en esta exigente empresa mantenga siempre su respeto por esos valores tradicionales y expresiones culturales que formas más agresivas de secularismo ya no aprecian o siquiera toleran. Que esto no debilite la raíz cristiana que sustenta sus libertades", manifestó.
El Papa se refirió también la situación en Irlanda del Norte y tras recordar el Acuerdo de paz del Viernes Santo animó a todas las partes "a seguir recorriendo juntos con valentía el camino trazado hacia una paz justa y duradera".
Benedicto XVI aseguró que el pueblo británico es un forjador de ideas que influyen también fuera de las isla y que ello le obliga a actuar con sabiduría en aras del bien común, y que los medios de comunicación de este país también tienen una responsabilidad "más grande" que la mayoría y una mayor oportunidad para promover la paz de las naciones.
El Papa rememoró la agresión nazi contra Gran Bretaña y resaltó como el pueblo británico se enfrentó "a la tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad y negaba a muchos, especialmente a los judíos, a quienes no consideraba dignos de vivir". "Al reflexionar sobre las enseñanzas aleccionadoras del extremismo ateo del siglo XX, jamás olvidemos como la exclusión de Dios, la religión y la virtud pública conduce finalmente a una visión sesgada del hombre y de la sociedad y por lo tanto a una visión restringida del ser humano y su destino", manifestó.
Isabel II resaltó la necesidad de una mayor confianza recíproca entre las religiones. La Reina destacó la influencia de la Iglesia católica en la solución del conflicto norirlandés y su contribución a la paz mundial. En un discurso de bienvenida al Papa en el palacio de Holyrood, en Edimburgo, donde el Pontífice inició hoy una visita de Estado al Reino Unido, la Reina resaltó la labor de la Iglesia en combatir la pobreza y el cambio climático y a favor del desarrollo.
Al mismo tiempo, Isabel II consideró que la religión no puede convertirse nunca en un vehículo de odio, pues no hay justificación para utilizar la violencia en nombre de Dios.
La Reina, cabeza de la Iglesia de Inglaterra, dijo que su país es firme a la hora de defender la libertad de credo pues -afirmó- es "el núcleo de nuestra sociedad democrática y tolerante". "La religión ha sido siempre un elemento crucial en la identidad nacional" y esto ha hecho que "la relación entre distintos credos sea un factor fundamental en la necesaria cooperación dentro y entre las naciones", puntualizó la soberana.
"Es vital incentivar el mutuo entendimiento", agregó Isabel II, porque a través del diálogo se pueden superar sospechas. y dijo que la libertad religiosa está en la base de la sociedad democrática. La soberana, jefa de una Iglesia que cuenta en todo el mundo con 77 millones de fieles, destacó la labor de la Iglesia católica en los sectores de la educación y social.
Concluido el encuentro, la reina y su marido, el duque de Edimburgo, acompañaron al Papa hasta la puerta del palacio, mientras rendían honores la guardia de Holyroodhouse y el Regimiento Real de Escocia.
Hoy se celebró en Edimburgo la festividad de San Niniano, primer evangelizador de Escocia, que se festeja con una parada por el centro de la ciudad. Camino del palacio arzobispal, Benedicto XVI en el "papamóvil" atravesó las calles del centro, acompañado por el sonido de miles de gaitas y tambores. Miles de personas, muchas de ellas niños de colegios, acogieron al Papa con aplausos y ondeando banderitas.
Benedicto XVI, al igual que las autoridades religiosas y civiles, lució sobre los hombros un tartán (tejido típico escocés) diseñado con motivo del viaje papal con los colores azul, blanco, verde, rojo y amarillo, inspirado en la historia católico romana y escocesa.
Benedicto XVI ha almorzado con las autoridades religiosas católicas en el palacio arzobispal de Edimburgo y a media tarde se trasladará a Glasgow, a unos 90 kilómetros, para oficiar una Misa que se espera multitudinaria en el Bellahouston Park, el mismo lugar en que ofició Juan Pablo II durante su visita de 1982.
Durante la misa cantará la cantante escocesa Susan Boyle, famosa en el mundo entero gracias a un programa de televisión de búsqueda de talentos. Boyle, ferviente católica, interpretará, entre otros el himno religioso "How great thou art" y su mundialmente famoso "I dreamed a dream", del musical "Los miserables".
A primeras horas de la noche, el Papa se trasladará a Londres, tercera etapa de su vista oficial, la primera de un Pontífice romano desde 1534, cuando el rey Enrique VIII rompió con Roma al no lograr del papa Clemente VII la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón y creó la Iglesia de Inglaterra, de la que se proclamó jefe. Juan Pablo II también visitó la isla en 1982, pero se trató de una visita pastoral.