detenidos el martes
Prisión incondicional para 9 dirigentes de Ekin
sábado 18 de septiembre de 2010, 15:48h
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha decretado prisión incondicional para los nueve dirigentes de EKIN detenidos el martes, al considerar que el entramado político de Eta está "dinamizando y controlando las distintas asociaciones ilegales de la izquierda abertzale".
Fernando Grande-Marlaska ha decretado prisión incondicional para los nueve dirigentes de Ekin detenidos el martes. El juez de la Audiencia Nacional ha adoptado esta decisión en un auto dictado este sábado a instancias del fiscal Pedro Rubira después de interrogar desde pasadas las 12:00 horas a Erika Bilbao Barcena, Egoitz Garmendia Vera y Aniaiz Ariznavarreta Ibarlucea, tres de los nueve arrestados en la operación desarrollada por la Guardia Civil en el País Vasco, Navarra, Cantabria y Zaragoza.
Ayer ordenó prisión incondicional para Rosa Iriarte Laset, Urko Asier Ayerbe Sarasola, Ugaitz Elizaran Aguilar, José Aldasoro Jáuregui, Sandra Barrenetxea Díez y Eneko Compains Silva, que como los anteriores integran presuntamente la dirección de Ekin, el entramado político de Eta al que se atribuye un papel de "comisario", que reparte y hace cumplir las directrices de la banda.
Grande-Marlaska asegura que documentos intervenidos en las sucesivas operaciones desarrolladas desde que el Tribunal Supremo condenara a 38 miembros del aparato político de la banda hace un año y medio, "constatan en la actualidad la continuidad de Ekin como la estructura que bajo la dirección de Eta, es la responsable de dirigir, coordinar y dinamizar al conjunto de organizaciones que forman la denominada izquierda abertzale".
Una continuidad que, explica el juez, se ha ido adaptando a las "necesidades actuales" del entramado, de forma que, para ejercer ese papel dinamizador, ha mantenido dos estructuras organizativas propias, una que ejerce la dirección y de la que forman parte los nueve detenidos esta semana, y otra sectorial.
La estructura directiva, prosigue, se divide en otras "pequeñas y restringidas" con pocos militantes pero "muy cualificados": "dirección nacional o jefatura", que es la que "verdaderamente controla, dinamiza y traslada las órdenes de Eta" a la izquierda abertzale; una "dirección de herrialde", que ejerce su función en las tres provincias vascas y Navarra y, finalmente, otra a nivel comarcal o local. De esta forma, sitúa a Aniaiz Ariznabarreta como la "responsable nacional"; de la "red de relaciones" de Ekin con la izquierda abertzale y, junto a Ugaitz Elizarán, del entramado en Guipúzcoa; a Rosa Iriarte Laset, Eneko Compains Silva y José Aldasoro Jáuregui como responsables en Navarra; Egoizt Garmendia Vera y Urko Asier Ayerbe Sarasola en Álava, y a Sandra Barrenetxea Díez y Erika Bilbao Barcena en Vizcaya.
Contabiliza hasta 38 reuniones orgánicas de Ekin en los últimos meses, algunas citas celebradas entre dos personas "preferentemente en bares" y otras más amplias entre el conjunto de sus militantes en el País Vasco y Navarra en locales públicos como bibliotecas o herriko tabernas.
En su resolución, Grande-Marlaska destaca la importancia del documento intervenido a Aldasoro, un acta de una reunión de Ekin en el que se asegura que con su reacción al comunicado que Eta hizo público el pasado día 5, Batasuna "dijo lo que la Organización no dijo". A éste se suman otros como el que recoge el contenido de una reunión celebrada el pasado mes de enero entre representantes de Batasuna y del órgano de dirección del colectivo de presos de ETA (EPPK).
De todo ello se desprende la "dinamización de las organizaciones de la izquierda abertzale por los militantes de Ekin" y su "enorme influencia" en las mismas, "que acatan disciplinadamente las decisiones que les vienen impuestas desde Eta/EKIN, anulando el debate interno" y sitúan a los integrantes del aparato político como "verdaderos comisarios políticos que velan por la ortodoxia de la línea marcada por Eta".