crítica
[i]El Americano[/i]: George Clooney se pasa a los malos
domingo 19 de septiembre de 2010, 11:56h
No es “El americano”, última película protagonizada por George Clooney, que se ha estrenado este fin de semana en nuestro país, la típica cinta de acción, intriga y asesinatos, por mucho que la misma se anuncie como un thriller. Encontramos en ella todos los citados ingredientes, pero la cámara parece mucho más interesada en el aspecto emocional e introspectivo de sus personajes, especialmente de Jack, el sicario que, acosado por sus enemigos, tiene que huir de Suecia y esconderse en un remoto pueblecito italiano de la montañosa zona de Los Abruzos, al este de Roma.
George Clooney es Jack, un hombre de oscuro pasado y aún más oscura profesión, que llena la pantalla a base de una poderosa interpretación en la que priman los gestos y las miradas, dejando de lado profusos diálogos. Jack es seguramente el papel más silencioso de todos los que el actor haya interpretado hasta la fecha. Las frases de más de una docena de palabras que pronuncia en el filme se pueden contar con los dedos de una mano. Tampoco es que al resto de los personajes les vaya mucho eso de expresar por medio de palabras aquello que sienten o piensan. El cura del pueblo, interpretado por el veterano actor italiano Paolo Bonacelli, el primer “amigo” que Jack hace en su lugar de retiro, pronuncia igualmente las frases estrictamente necesarias, que suenan casi como sentencias, y sus silencios son igual de válidos que los de Clara, una prostituta del pueblo, interpretada por Violante Placido, hija del famoso actor italiano Michele Placido, y la única persona que consigue ablandar el endurecido corazón del asesino a sueldo para que se replantee un futuro alejado del crimen.
Los otros dos personajes que completan el reparto son del otro bando, es decir, de los malos. Pavel, interpretado por el actor belga Johan Leysen, es algo así como el jefe de Jack, que se encarga de hacerle llegar los peligrosos encargos; y Mathilde, una cliente que encarga a Jack la fabricación de una sofisticada pistola que usará en su próximo y misterioso cometido, a quien da vida la actriz holandesa Thekia Reuten.
Y todos, buenos y malos, se mueven “silenciosamente” a las órdenes del fotógrafo, escritor y director holandés Anton Corbijn en un filme de estética que recuerda al cine negro de los años 70 en muchas de sus secuencias. Pero además, su propio director lo compara con los clásicos western y no sólo por su estructura o por el hecho de que se trate de una historia de buenos y malos, también porque gira entorno a un misterioso tipo sin pasado que llega a un pueblo y traba amistad con algunos de sus habitantes hasta que la acción le descubre ante ellos.
A falta de saber cómo funcionará en las taquillas españolas, “El americano”, basada en la novela del escritor británico Martin Booth titulada “A Very Private Gentleman”, a pesar de su atipicidad dentro del género del thriller, ha triunfado con rotundidad en su estreno en Estados Unidos, colocándose en el número 1 durante su primer fin de semana en cartelera.