En las fronteras
Descartan el atraso de la erradicación de las minas antipersonales
lunes 17 de marzo de 2008, 19:20h
Las informaciones citan al ministro boliviano de Defensa, Walker San Miguel, señalando que el Gobierno chileno habría explicado que el atraso responde a los altos costos y a fenómenos naturales que impiden detectar las minas.
Chile, según la versión, habría pedido una prórroga de los plazos para finalizar la tarea.
Una fuente del Ministerio chileno de Defensa que pidió reserva de su identidad explicó a Efe que el primer plazo establecido en la Convención de Ottawa, a la que Chile adhirió en 1997, finaliza el año 2011, y el plazo definitivo en el año 2016, por lo que no puede hablarse de un atraso.
"Chile tiene plazo hasta el 2011 en su primera fase, según la convención de Otawa, y por lo tanto no cabe estar hablando de prórrogas cuando aún faltan prácticamente cuatro años para que se cumpla ese plazo", precisó la fuente.
Añadió que pese a que el 80 por ciento de los países que tienen este mismo problema han solicitado prórrogas a la Convención por lo complejo del trabajo y porque algunos no cuentan con los elementos necesarios para hacerlo," Chile está cumpliendo con sus metas" y espera terminar a tiempo la extracción de estos artefactos.
Chile comenzó el trabajo de levantamiento de minas -sembradas en los años 1970- en su frontera con Bolivia en junio de 2005, cuando fueron destruidas 2.032 minas antipersonales y 4.944 antitanques en el sector de Chungará, a 2.000 kilómetros al norte de Santiago.
A finales de febrero de 2006 se realizó además otra operación en la zona del Volcán Llullaillaco, al interior de Antofagasta, a unos 1.500 kilómetros de Santiago, que fue presenciada por jefes militares de Chile, Bolivia y Argentina.
Las operaciones se enmarcan en una política de confianza mutua que en materia de Defensa han desarrollado ambos países en los últimos años y que se ha intensificado en los gobiernos de los presidentes Michelle Bachelet, de Chile, y Evo Morales, de Bolivia.
Ambas administraciones diseñaron una agenda común para la mejora de sus vínculos, que por primera vez incluyó la demanda boliviana de un acceso al Océano Pacífico, que ese país perdió en una guerra del Siglo XIX.
Desde entonces, las relaciones bilaterales han estado marcadas por ese litigio y, de hecho, las relaciones a nivel de embajadores han estado suspendidas desde 1978.
En el marco de la Convención de Ottawa, las Fuerzas Armadas de Chile han desarrollado también operaciones de levantamiento de minas antipersonales en las fronteras con Perú y Argentina.
La más reciente de esas operaciones tuvo lugar el pasado 19 de enero en el Cabo de Hornos, el extremo más austral del continente americano, hasta donde viajó la presidenta Michelle Bachelet para echar a andar el proceso de desactivación de minas antipersonales sembradas también en los años 1970.
En la oportunidad, fuentes de la Marina chilena indicaron que aún existen unas 3.292 minas en las islas Hornos, Deceit, Freycinet, Picton y Nueva, en el extremo austral de Chile.