paralelismos entre los dos vertidos
Una experta de Boliden asesorará en el vertido de Hungría
miércoles 13 de octubre de 2010, 14:34h
Los paralelismos entre el vertido tóxico por la rotura de una balsa de lodos en Hungría y la que se produjo en 1998 en la localidad sevillana de Aznalcóllar que puso en peligro gran parte del ecosistema del Parque nacional de Doñana tienen ahora un nuevo elemento en común: una experta de Boliden, que todavía no ha pagado en España, asesorará a los húngaros.
Mientras se eleva a 9 el número de fallecidos a causa de la riada tóxica que el pasado día 4 arrasó 40 kilómetros cuadros en el suroeste de Hungría, tras romperse una balsa de acumulación de lodos, las autoridades del país han elegido a una experta de la empresa sueca Boliden, causante de la catástrofe de Aznalcóllar (España) en 1998, entre los 51 expertos propuestos por la UE para ayudarle en la gestión del vertido tóxico.
Pia Lindstrom, responsable de Medio Ambiente de la sección minera de Boliden, la empresa sueca que causó el vertido, precisamente también por la rotura de una balsa, que contaminó el entorno del Parque Nacional de Doñana, en España, en 1998, y que no ha pagado todavía compensaciones por ello.
En España no hubo víctimas, afortunadamente, pero la contaminación de la cuenca del río de Guadiamar (Sevilla) en 1998 afectó a 7 millones de metros cúbicos y se necesitaron diez años de trabajo para regenerar los suelos. Se invirtieron unos 200 millones de euros y trabajaron 868 personas durante 208 días para remediar la catástrofe.
Aún están pendientes las compensaciones por los daños causados, ya que todas las demandas contra la multinacional Boliden Apirsa, propietaria de la mina, para que pague el daño causado, han sido infructuosas.
Ahora, la riada contaminante en Hungría mantiene a 150 personas heridas, de las cuales unas 50 se encuentran aún hospitalizadas, principalmente con quemaduras de diversa consideración y traumatismos causados por la violencia de la ola.
Las autoridades continúan con las labores de limpieza en las dos localidades más afectadas, Kolontár y Devecser, y también se espera que este miércoles termine el reforzamiento del dique de contención, construido en los últimos cuatro días y cuya misión es desviar una posible segunda riada, en caso de que la dañada balsa termine de romperse.