El post-Buteflika comienza en Argelia
Seguidores y adversarios de Buteflika se posicionan frente al cambio de régimen
lunes 25 de octubre de 2010, 10:48h
Argel hierve estos días de rumores, de cálculos políticos, de declaraciones y de quinielas. Denominador común: el Presidente Buteflika no terminará su mandato, su salud es precaria. El Ejército coloca sus hombres en los puestos clave. Políticos de uno y otro bando compiten en declaraciones de alabanza o en fuertes críticas al régimen. El principal suministrador de petróleo y gas a Europa meridional se debate en una crisis sin precedentes.
El primero de los políticos en salir a la palestra para fijar su postura frente a la sucesión ha sido el ex primer Ministro Sid Ahmed Ghozali. En una entrevista al periódico “Le Quotidien d’Oran”, se defiende de ser responsable del pronunciamiento que anuló las Elecciones de 1991 mientras era jefe de Gobierno, y en las que el partido islamista FIS se perfilaba como vencedor.
“Nunca he formado parte del sistema. Yo como muchos otros, no tomamos las decisiones… Le hemos servido de buena fe, pero en realidad hemos sido sus instrumentos”, afirma Ghozali.
El que fuera uno de los artífices de la estrategia petrolera argelina, señala como el principal responsable de la situación en el país en estos últimos decenios al “Ejército político”, que para él son “los servicios secretos militares”. Explica que considera normal que dichos Servicios intenten acaparar más y abusar de sus prerrogativas. “La diferencia es que en otros países en los que ocurre lo mismo, existen instituciones que están dotadas de poderes. En Argelia sólo existen los Servicios secretos, y frente a ellos instituciones virtuales”.
En esa misma línea abunda el intelectual Rachid Grim, que observa como el Ejército está tomando posiciones en la escena pública frente a una eventual sucesión presidencial caótica. En una entrevista al periódico independiente El Watan, Grim nota que “los rumores sobre el estado de salud del Presidente, sus largas y repetidas ausencias, la falta de una estrategia clara del poder en compas de espera, la vuelta a puestos estratégicos de elementos importantes del Ejército, la eliminación de personajes claves del entorno presidencial como el ex ministro del Interior Yazid Zerhuni o el ministro de Energía Chakib Jelil, así como las gesticulaciones teatrales de los dirigentes del FLN y del RND (las dos formaciones de la coalición presidencial), permiten deducir que algo se prepara en la escena política”.
En efecto, el nombramiento del general mayor Abdelghani Hamel a la cabeza de la Dirección de la Policía, y la purga que ha comenzado en el seno de las fuerzas de seguridad, indican que las Fuerzas Armadas quieren estar preparadas para una eventual destabilización del país. Hamel ya ha destituido más de la mitad de los cuadros intermedios de la seguridad a nivel regional, y ha recurrido a varios oficiales de confianza de la Gendarmería para controlar la maquinaria policial. El nuevo Director General de la seguridad se propone llevar una lucha sin cuartel contra la gangrena de la corrupción que mina seriamente la credibilidad del país. Antes de ser nombrado a la cabeza de la DGSN, Abdelghani Hamel era jefe de la Guardia Republicana, un cuerpo de élite de las fuerzas de seguridad del país.
Por su parte Said Saadi, líder del partido Reagrupación por la Cultura y la Democracia (RCD), afirma que “el Ejército ya ha asumido el control de la situación” aunque aun no lo haga a cara descubierta como en 1991. En esta misma perspectiva se sitúa el Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) partido dirigido por el histórico Hocine Ait Ahmed, para quien “la era post-Buteflika ya ha comenzado”.
En el campo de los partidos que apoyan la coalición gubernamental y presidencial, el Frente de Liberación Nacional (FLN) está inmerso en una lucha de clanes y de violencias internas que no presagian nada bueno. El Secretario general del FLN Abdelaziz Belkhadem ha enviado una circular a todo el aparato del partido conminándole a realizar elecciones internas a todos los niveles antes del 31 de octubre. Lo que ha suscitado disputas internas sin precedentes. En la última semana no menos de diez heridos han sido atendidos en el hospital tras los enfrentamientos internos en las sedes políticas del FLN.
“El FLN es el canal por el que los ricos se hacen alcaldes, diputados y senadores. Eso les da inmunidad y otros privilegios”, afirma un responsable de base del FLN citado por el periódico El Watan. “En algunas regiones en las que los negocios son florecientes, se utilizan todos los medios posibles para corromper a los dirigentes locales, de manera de perpetuar las ganancias”.
El FLN es el tercer pilar del poder en Argelia, después del Ejército y la Presidencia. Un ex ministro afirma en la prensa que “en el FLN hay argelinos de todas las tendencias ideológicas, hasta las que nada tienen que ver con el partido. Unos se autoproclaman cercanos al Presidente Buteflika, otros al Ejército, otros a los servicios secretos”. Según este responsable gubernamental, la Presidencia y los militares intentan recuperar cada uno por su parte al FLN, que se ha transformado en un centro de intereses financieros.
En esta situación de inestabilidad creciente, ha llamado la atención la anulación de las visitas oficiales que debían hacer el Presidente italiano Silvio Berlusconi y el venezolano Hugo Chávez. Fuentes romanas indican que Berlusconi “se encuentra convaleciente” y no podía efectuar el viaje a Argel. En cuanto a Chávez, no se ha dado ninguna explicación a la suspensión del viaje. De cualquier manera, en los medios diplomáticos se insiste en que la salud del Presidente Buteflika deja que desear.