¿Por qué les molesta la visita del Papa?
viernes 29 de octubre de 2010, 11:23h
Les molesta y mucho. No lo pueden disimular. Les molesta la próxima visita del Papa a Santiago de Compostela y a Barcelona. La seudoprogresía de esta país, acompañada por los nuevos aíres cercanos a Moncloa no pueden o no quieren disimular su disgusto. Esgrimen el coste de la visita, como una de las razones para cuestionar el viaje de Benedicto XVI a España, que hará de nuestro país el más visitado por un Pontífice. Lanzan a Consejeros de la Generalitat Catalana que comparan al Papa con el imán de Lérida. Todo ello a pesar de los esfuerzos de Francisco Vázquez, excelente Embajador ante la Santa Sede, que día tras día manifiesta que” las relaciones entre España y el Vaticano son magníficas y no hay ninguna cuestión que perturbe la visita del Papa el 6 y el 7 de noviembre.” “Un viaje-según el Embajador- que obedece a la "voluntad del Pontífice que quiere ser peregrino en Santiago y consagrar en Barcelona la gran catedral de la Sagrada Familia”.
Pero ellos “erre que erre”, porque, tal vez, tienen miedo a lo que pueda decir el Papa. Un miedo, que estúpidos, basado en resultados de votaciones próximas, como las de Cataluña, o más lejanas como las autonómicas. Creen que todos actúan como ellos y no se dan cuenta de que antes de que “Rubalcaba vaya” el “Vaticano está de vuelta”. De ahí que haya consentido, como escribíamos hace semanas en EL IMPARCIAL, a la foto solicitada por Zapatero en el aeropuerto de El Prat. Una fotografía que no servirá para limpiar conciencias, ni para consolar a esos 800.000 españoles que solicitaron ayuda a Cáritas-recordamos de la Iglesia-150.000 más que el año anterior.
Unas ayudas de acogida y atención primaria que incluyeron necesidades vitales como alimentos o el pago de los recibos de luz y agua o gastos de higiene. Unas ayudas que sumaron un total de 31 millones de euros, un 25 por ciento más que el año pasado. Entre las 800.000 personas que acudieron a Cáritas hay de todo, pero abundan jóvenes matrimonios y mujeres solas o con familia a su cargo, que perdieron el trabajo y necesitan con urgencia dinero, como decíamos, para pagar la luz, el agua, los alimentos, el material escolar para los hijos e incluso utensilios elementales para la higiene. Es más, las ayudas a personas que están en riesgo de perder la vivienda por impago de alquiler o hipoteca también aumentaron en un 22%, de 3 a 3,65 millones de euros.
Esto si les debería dar miedo, preocupación y vergüenza. Están convirtiendo a nuestro país en algo que no podíamos imaginar hace unos pocos años. Los pobres son más pobres y las clases medias, verdaderas sufridoras del panorama actual, inclinan su posición en la balanza, cada vez más cerca de la pobreza.
Naturalmente que el Papa es conocedor de esta situación y por esos les “aterra” que alguna palabra del Pontífice pueda aludir al tema. Por eso tratarán de pasar de refilón en algunos aspectos de la visita. Un viaje de Benedicto XVI que traerá dinero a Barcelona y a Santiago, se cree que más de 50 millones de euros, pero sobre todo esperanza para muchos.