Y DIGO YO
[i]Entonces, ¿Batasuna es buena o mala?[/i]
viernes 29 de octubre de 2010, 11:59h
Aquí la cosa es volvernos locos a todos. Entonces, ¿Eta se va a presentar a las elecciones o no? ¿El Gobierno va a permitir que Batasuna, disfrazada del partido político que quiera, concurra a las elecciones? España no sabe qué opinar. Lee la prensa, escucha la radio, mira la televisión y sólo encuentra peleas. Nadie tiene ni idea de lo que pasa. Y no lo sabe porque el aparato comunicador del Ejecutivo no lo deja claro. Y si esto es así es porque algo se hace mal. Por lo tanto, Rubalcaba y el resto de ministros portavoces no hacen su trabajo correctamente. O, quizá, porque nos lo quieren ocultar. Y si nos quieren engañar, ¿vamos mal, no?
La gente normal sólo ve cómo los políticos se tiran los trastos a la cabeza a cuenta de que Batasuna ahora es buena, o menos mala, o de que son los mismos canallas con distinta careta. Señor Rubalcaba, perdón, Zapatero, ¿podría decirnos cuáles son los planes del Gobierno para saber a qué atenernos? La gente de la calle quiere saber si sus intenciones son buenas, si quiere que haya paz y se acabe el hambre en el mundo, aunque, lo cierto, es que una mayoría de los españoles piensa que sólo busca volver a ganar las elecciones a costa de la única baza que le queda, esto es, una nueva negociación por la paz con terroristas asesinos. Es lo que le queda, visto que de otra manera no sabe porque ya se ha gastado el dinero de todos.
Todo esto podríamos pensar que son cosas de políticos, de sus rollos, sin importancia, si no fuera porque duele, porque se clava en el alma ver cómo se dirigen todos los esfuerzos a hacer buenos a los asesinos, a lavar su imagen, a permitirles todo tipo de privilegios y libertades mientras se olvidan de las víctimas, de los que ya han perdido esta guerra, de los que llevan años viendo como su sufrimiento no es tenido en cuenta, de los que no pueden ser libres en su ciudad y tienen que ver, además, cómo se negocia un “borrón y cuenta nueva” como si los policías, guardias civiles, ertzainas, políticos, concejales, profesores y ciudadanos muertos no importasen.
Por eso, la gente sencilla quiere saber, quiere leer el periódico, enterarse de lo que pasa y no ver que en el PSOE unos dicen que Batasuna de ninguna manera se presentará a las elecciones, que no se les va a hacer ninguna concesión, mientras otros, con la boca más pequeña, farfullan que si se dan los pasos acertados, si condenan de alguna manera sutil, si les da un ataque repentino de arrepentimiento, quién sabe.
Y digo yo: ¿Batasuna es buena o mala? ¿Otegi es un hombre de paz que se pasó al lado oscuro y ahora vuelve por el buen camino? ¿Tanto etarra condenado en libertad significa algo? ¿Por qué no se hace público el pacto entre el Ejecutivo de Zapatero y el PNV? ¿Por qué ya no se critica a Jaime Mayor Oreja por decir que el Gobierno está negociando con Eta? ¿Es que ya se puede decir? ¿Antes no? ¿Qué ha cambiado? ¿Está todo en función del “devenir político”, como dice “el hombre de paz”?
Aquí, de los que pinchan y cortan, de los que están metidos en el ajo, nadie habla claro. Y España quiere saber porque seguimos jugándonos mucho. ¿Cuántos significados pueden tener, dependiendo de quién las utilice, palabras como violencia, justicia, dignidad, víctimas, asesinato, muerte, paz o libertad?