España vuelve a inclinarse ante Marruecos
jueves 04 de noviembre de 2010, 01:56h
La reunión entre los ministros de Asuntos Exteriores de España y Maruecos ha servido para comprobar que Trinidad Jiménez va a seguir la estela de su antecesor prácticamente en todo. La gestión de Moratinos se caracterizó por la política de apaciguamiento y cesión: en defensa del régimen cubano, debilidad en relación a Hugo Chávez y una actitud genuflexa hacia Marruecos. En el poco tiempo que lleva Trinidad Jiménez en el palacio de Santa Cruz ya ha emprendido gestiones en pos de que los 27 modifiquen su posición común frente a la dictadura cubana, y ayer mismo permanecía impasible antes los intolerables ataques a la prensa española vertidos por el canciller marroquí, Fasi Fihri.
Se equivoca el ministro del reino alauí al pensar que aquí los medios de comunicación están domesticados. El señor Fihri debería saber que Europa disfruta de un régimen de libertades en el que la crítica política está a la orden del día, y cada cual puede decir lo que le parezca sin otra cortapisa que el Código Penal. Que no se veta la entrada a periodistas en campamentos de refugiados; primero, porque no los hay, y segundo, porque en democracia no existe la censura. Que no se fomenta desde gobierno alguno la pegada de carteles vejatorios contra mujeres policía. Y que no se le dicta a los medios de comunicación consigna alguna sobre lo que deben o no publicar. Quizá una actitud algo más firme por parte de Exteriores en lo que a la defensa de los intereses españoles se refiere ayudaría a que Marruecos no siguiese adelante con su permanente política de confrontación y desaires. Claro que para ello hace falta alguien que ponga coto a tanto desafuero y, por lo visto hasta ahora, no parece que Trinidad Jiménez vaya a ser esa persona.