Historia sobre los extranjeros afincados en España
Las dos caras de la moneda en la inmigración
viernes 05 de noviembre de 2010, 16:45h
De Francia, Marruecos, Senegal, Rumanía, Reino Unido, Alemania, Bélgica, Brasil, Perú o China. Gente de todo el mundo vive en España, el país de la UE con más inmigrantes. Los años de bonanza económica han provocado un aumento de la población extranjera en nuestro país. Sin embargo, en este asunto hay dos caras de la moneda: los inmigrantes que se han visto obligados a dejar su país para sobrevivir y tener una vida mejor y los que se han dejado seducir por la magia española y se han afincado aquí.
Alrededor del 3 por ciento de los inmigrantes del mundo viven en España. Actualmente, nuestro país cuenta con un total de 5,7 millones de inmigrantes, el 12,2 por ciento de la población. Sólo Alemania supera por poco a España en número de inmigrantes.
Además, España es el país europeo que más porcentaje de inmigrantes extracomunitarios tiene, el 7,2 por ciento de los ciudadanos. Sólo Alemania en términos absolutos, con 4,7 millones de inmigrantes extracomunitarios, supera a España, con 3,4 millones de ciudadanos procedentes de fuera de la UE. En cuanto a los extranjeros comunitarios, suponen el 5 por ciento de los inmigrantes en nuestro país.
El fenómeno de la inmigración surgió en España durante los años de bonanza económica. Si echamos la vista atrás, en el 2000 los inmigrantes en España no llegaban al millón y no suponían mas que el 2,3 por ciento de la población. Sin embargo, estas cifras han cambiado con el paso de los años.
Este fenómeno migratorio a desembocado en que cada vez sean más los alcaldes, obreros, estudiantes o artistas extranjeros que comparten nuestro día a día. En muchos casos, además, la población local de algunos pueblos está disminuyendo respecto a la inmigrante.
Este es el caso del municipio leridano de Guissona. La localidad catalana se ha erigido como el primer municipio español que tiene más ciudadanos extranjeros que nacionales, con los problemas que eso conlleva.
Sin embargo, en la otra cara de la moneda están los extranjeros que se encuentran plenamente integrados en la sociedad. En España, por ejemplo, sólo hay tres alcaldes extranjeros. EL IMPARCIAL ha hablado con dos de ellos.
Ann Gyles llegó a España en julio de 1981 "por casualidad". Sus treinta años en nuestro país han acabado por que Gyles se interese por la política.