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según el PP, España se juega su dignidad desde el punto de vista moral

Duras críticas al discurso "flojo, inocuo e injusto" del Gobierno sobre el Sáhara

martes 09 de noviembre de 2010, 17:24h
Destacados dirigentes socialistas y varios ministros del Gobierno de Zapatero han tenido que salir al paso del aluvión de críticas que la gestión de Ejecutivo está recibiendo ante la tensión que vive el Sáhara occidental tras el asalto marroquí al campamento reivindicativo próximo a El Aaiún. Las ONG, la oposición y los líderes saharauis critican el discurso "flojo, inocuo e injusto" del Gobierno al que reclaman un "papel más activo" por la "responsabilidad histórica" de España con la región.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, y el presidente de Castilla-la Mancha, José María Barreda, han defendido este martes la gestión del Ejecutivo tras los sucesos del lunes en El Aaiún y han considerado que está asumiendo su responsabilidad. La vicepresidenta ha subrayado que "el Gobierno está haciendo lo que debe" y Barreda ha recalcado que el Gobierno de Zapatero está asumiendo su responsabilidad.

También la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha tenido que salir al paso, desde Bolivia, del aluvión de críticas que el Ejecutivo está recibiendo por su actitud ante la tensión creciente que afecta al Sáhara occidental. Jiménez ha asegurado que el Gobierno "sigue con enorme preocupación" los incidentes ocurridos en El Aaiún, pero no ha querido entrar a valorarlos por la "confusión" en torno a lo ocurrido. España, ha añadido, sólo cuenta con los datos facilitados por Rabat ya que no ha podido "verificar" los datos que dan los saharauis y el Polisario. Preguntada por el papel que España debería jugar como antigua potencia colonial y si el Gobierno cree que hay algo que condenar por lo ocurrido, la ministra ha insistido en que es necesario "mantener la prudencia" puesto que "sin tener confirmación oficial es difícil todavía hacer una evaluación final y global de la situación"y ha pedido "situar el conflicto en su justa dimensión" y esperar antes de una "posible condena" a conocer los hechos.

Exigen un papel más activo a España
Entre las muchas voces críticas que se han alzado contra la gestión del equipo de Zapatero está la de la organización Médicos del Mundo que ha condenado los sucesos ocurridos en los campamentos saharauis y ha pedido al Gobierno español que asuma un "papel activo" y reclame que la ONU asuma la supervisión de los Derechos Humanos en la zona. La ONG ha recordado a España la "responsabilidad histórica contraída" con la región y ha pedido al Gobierno que se comprometa en "el desarrollo de un papel especialmente activo" que promueva la atribución a la MINURSO de la competencia de supervisión de los derechos humanos en el Sahara Occidental.

Desde la oposición, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha señalado que el Gobierno "no puede permanecer indiferente" a los últimos acontecimientos sucedidos en el Sahara Occidental. El dirigente del PP ha explicado que los problemas que sufre dicho territorio "nos afectan a todos porque Sahara es una parte de nosotros", y ha señalado: "Muchas de las personas que estamos viendo sufrir por la televisión tienen DNI español". Para el vicesecretario de Comunicación del PP resulta "incomprensible la indiferencia con la que el Gobierno mira al Sahara", "que siga en connivencia con pseudodemocracias en cualquier parte del mundo sin preocuparse por la defensa de los seres humanos allá donde sufren, y más si España tiene una responsabilidad moral con respecto a ellos", ha señalado. González Pons ha remarcado, en este sentido, que hay periodistas españoles destacados en Marruecos que están sufriendo para cumplir con su trabajo, que además hay activistas españoles en situación complicada y también que algunos diputados españoles han sido expulsados de la zona. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su ejecutivo "tienen la tentación siempre de defender los derechos humanos donde no están en peligro y de esconderse donde se ponen en cuestión. El Gobierno no puede permanecer indiferente respecto al Sahara. España se juega su dignidad desde el punto de vista moral", ha dicho. Por eso, según González Pons, "la solución está ahora en las negociaciones en Nueva York. Hay que apoyar a los negociadores e instar a las partes a llegar a un acuerdo respetando los derechos humanos. Pero hay que ocuparse, lo que no puede ser es que la ministra de Asuntos Exteriores se limite a hablar desde Bolivia", ha apuntado.

Además, el diputado nacional y presidente del Comité Electoral Nacional del PP, Miguel Arias Cañete, ha pedido la comparecencia urgente de la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, ante la comisión de Asuntos de Exteriores para que informe de las actuaciones del Gobierno tras lo ocurrido en El Aaiún. "De igual modo que España ha intervenido en conflictos en Oriente Medio debe hacerlo también en este caso, dado que tiene una responsabilidad histórica en este territorio", ha señalado el ex ministro.

PIE DE FOTO

Por su parte, el senador del PP por Tenerife, Antonio Alarcó, afirmó que la actuación del Gobierno español con Marruecos "está haciendo que se interprete que la dignidad del pueblo español como tal se está perdiendo". "Con los vecinos hay que llevarse bien, pero siempre sin perder la dignidad". Según el senador del PP, el Gobierno socialista no actúa con la suficiente "dureza diplomática" para que "Marruecos se ponga en su sitio", al igual que ocurrió cuando las agentes de policía españolas en Melilla "fueron vejadas e insultadas". Antonio Alarcó mostró su "profundo dolor y tristeza" porque "a ese pueblo hermano saharaui se le ha dejado, de forma irresponsable, solo", a merced de "un país con un régimen pseudodemocrático". "Un rey que tiene detenidos a periodistas y que no deja entrar a ningún periodista nacional o internacional para que cuente a los ciudadanos del mundo lo que está ocurriendo ahí es gravísimo", afirmó el senador del Partido Popular, quien también es vicepresidente segundo del Cabildo de Tenerife. Antonio Alarcó afirmó que "el Gobierno socialista no ha mantenido una actitud lo suficientemente intensa de defensa de los intereses legítimos del pueblo saharaui, que están plasmados en la resolución Baker de las Naciones Unidas" y acusó a la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, de mantener un discurso "flojo, inocuo e injusto", porque se limita a rogar que la ONU se reúna. "Hay que exigir a Europa, al gobierno europeo, una resolución inmediata y una actuación inmediata" en la que se inste "al Gobierno marroquí pseudodemocrático" que permita que los medios de comunicación "circulen libremente para contar lo que ha pasado ahí".

También el presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, ha señalado que el Gobierno español no puede "permanecer impasible" ante la "clara vulneración de los derechos humanos" por parte de Marruecos en el Sáhara Occidental. Monago dice esperar del Gobierno de España "no sólo la protesta enérgica para frenar esta violencia sobre el pueblo saharaui", el cual además "tiene ciudadanos viviendo en Extremadura".

Finalmente, la periodista Yolanda Sobero asegura, en el libro que acaba de publicar sobre el conflicto saharaui, que el Gobierno español debe ser "contundente" con Marruecos al abordar la crisis del Sáhara Occidental, "un tema pendiente" de la memoria histórica de España en el que este país "tiene una responsabilidad directa".

Ante la reactivación de las tensiones, la posición española es de mucha cautela con el lema de que el conflicto sólo afecta a España "desde el punto de vista histórico", pues sus protagonistas "son el pueblo saharaui, Marruecos y Naciones Unidas", como reiteró este mismo martes el ministro español de la Presidencia, Ramón Jauregui. "Es la tesis que mantiene España desde hace 35 años: eludir las responsabilidades en el Sáhara Occidental, cuando en realidad, como ex potencia administradora, existe un compromiso ligado al proceso de descolonización que sólo concluirá cuando se consulte al propio pueblo saharaui". "La política española sobre el Sáhara Occidental es nefasta y sólo muestra una debilidad que es aprovechada por Marruecos. Lo que ha ocurrido los últimos días, como el ataque a periodistas españoles en El Aaiun o la expulsión de sus parlamentarios, jamás habría sucedido con Francia, el otro país implicado en la colonización marroquí", explica Sobero. La diplomacia española "se ha ido haciendo cada vez más ambigua", en un conflicto en el que "las relaciones con Marruecos tienen más peso que la reparación de un proceso de descolonización mal hecho", agrega. En aquiescencia con la ONU y la UE, destaca la periodista, España "debería forzar que se cumpla el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui" como punto de partida para solventar las tensiones y la violación de los derechos humanos.

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