abortos
Morín encerraba a las embarazas para evitar sorpresas
jueves 20 de marzo de 2008, 12:07h
La clínica TCB fue dirigida por la esposa de Morín, María Luisa D.S., y la hija de ésta. En la planta baja estuvo instalado el "triturador industrial" y a través de una escalera se accedía a la planta superior, donde, según un testigo protegido, había "un microquirófano y cuatro habitaciones". Eran las dependencias en la que se escondían a las pacientes y se les practicaba el aborto ilegal.
Según señala el sumario, citado por el diario La Razón, "cuando la paciente llega a la clínica TCB en un estado avanzado se la hace subir a la planta de arriba, que se cierra con llave para que nadie pueda interrumpir por sorpresa en la intervención del aborto ilegal que se practica".
Otro de los testigos, ha afirmado que hace unos ocho años y después de que el departamento de Salud de la Generalitat cerrase provisionalmente "las actividades de IVE (intervención voluntaria del embarazo) en la clínica Ginemedex", todos los abortos, legales e ilegales, pasaron a realizarse, por decisión del propio Morín, en la clínica TCB. Fue entonces cuando el ideólogo de esta trama abortista "registró (la planta superior del centro TCB) a nombre de la Fundación Morín". Precisamente durante "unos nueve años aproximadamente", esta parte de la clínica fue utilizada para intervenir a las mujeres cuya gestación superaba las 22 semanas.
De hecho, en la inspección llevada a cabo por la Generalidad, los planos del piso no se correspondían con la disposición real de la Fundación. Según consta en el Informe definitivo sobre las visitas de inspección, "los espacios no coinciden con una consulta convencional de ginecología, tal y como consta en la autorización administrativa de funcionamiento, ni con los espacios descritos en los planos".