cheney en Israel
"EEUU nunca presionará a Israel a tomar una decisión que ponga en riesgo su seguridad"
jueves 20 de marzo de 2008, 14:28h
El vicepresidente estadounidense ha llegado a Israel este sábado donde se ha reunido con el primer ministro israelí, Ehud Olmert. Cheney planea dirigirse este domingo a la zona Este de Jerusalén primero, para más tarde llegar a Ramallah, en Cisjordania, para mantener un encuentro con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.
Visita a Arabia Saudí
El vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, pidió hace pocos días a las autoridades saudíes que aumentaran la producción de petróleo para reducir así su precio en el mercado internacional. Cheney trató durante la jornada del viernes con los dirigentes del país temas como la situación de Irak, el conflicto palestino-israelí, la crisis política libanesa y el asunto nuclear iraní.
El viaje de Cheney a Arabia Saudí fue el tercero de su gira por la región de Oriente Próximo después de visitar Irak, el sultanato de Omán y pedir ayer en Kabul a sus aliados de la OTAN que reforzaran el compromiso con la misión de Afganistán. La visita de Cheney se produce pocas semanas antes de una importante reunión que los países miembros de la OTAN celebrarán en Rumanía entre el 2 y el 4 de abril.
Durante su estancia en Arabia Saudí, principal productor y exportador mundial de crudo (con 10 millones de barriles al día), Dick Cheney se reunirá con el monarca saudí, Abdulá ibn Abdelaziz, y el príncipe heredero, Sultan ibn Abdelaziz, en la granja real de Yenadriya, al noreste de Riad.
La gira de Cheney, que los analistas contemplan como un intento de EEUU de recabar apoyos entre los dirigentes árabes para aislar a Irán, le ha llevado a Arabia Saudí, uno de los principales aliados estadounidenses en la región. El vicepresidente norteamericano no regresará hasta pasar por los territorios palestinos y Turquía.
Visita a Kabul de Cheney
El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, pidió ayer a sus aliados de la OTAN que refuercen sus compromisos futuros en Afganistán después de reunirse previamente con el presidente afgano, Hamid Karzai, con quien compareció ante la prensa en el día afgano del Año Nuevo para reafirmar "la cooperación entre ambos países".
"A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Bucarest, Afganistán ocupará un alto lugar en la agenda. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) ha marcado una importante diferencia en el país y Estados Unidos pedirá a sus aliados un compromiso aún mayor en el futuro", dijo Cheney, quien aterrizó en el país en una visita sorpresa.
"Durante los últimos seis años, la gente de Afganistán hizo un viaje seguro y audaz, arrojando a un lado la carga de la tiranía, ganando la libertad y reclamando un futuro", declaró Cheney en un elogio al pueblo afgano.
Cheney se refería al comienzo de la operación Libertad Duradera, el 7 de octubre de 2001, y la caída un mes después del régimen talibán, cuyos partidarios luchan desde entonces contra las tropas internacionales.
"Los Estados Unidos -dijo Cheney- y los demás miembros de la coalición necesitan tener una fuerza suficiente para enfrentarse a la amenaza de los extremistas y radicales, como los talibanes y Al Qaeda".
Una complicada situación
El año 2007 fue el más sangriento desde el comienzo de la operación liderada por Estados Unidos y se estima que unas 6.300 personas murieron víctimas de la violencia.
Las operaciones más intensas tienen lugar en el sur del país, un feudo tradicional de los talibanes donde batallan tropas procedentes en su mayor parte de Estados Unidos, Canadá, Holanda y el Reino Unido. En los últimos meses, Estados Unidos ha insistido ante sus socios para que incrementen sus tropas y sus responsabilidades en el país asiático y se distribuya de otro modo la carga del conflicto, lo que ha dado pie a más de un roce diplomático.
Ante la dureza de los combates en el sur, Hamid Karzai se encargó hoy de defender el papel de sus fuerzas nacionales, asegurando que cuanto más fuertes sean las tropas afganas, menor será la presión sobre las fuerzas de seguridad internacionales.
El vicepresidente estadounidense ha llegado al país en medio de estrictas medidas de seguridad, ya que durante su última visita, en febrero de 2007, un suicida hizo estallar una carga explosiva a las puertas de la base militar de Bagram, en la que se encontraba y de la que salió ileso.
Aunque el centro de estudios independiente Senlis Council calculó en noviembre que los talibanes tienen presencia permanente en el 54 por ciento del territorio afgano, la ISAF estimó esta semana que el 94 por ciento de las operaciones militares se producen en apenas el 15 por ciento de los distritos del país.