un 41% de la poblacion mundial carece de agua potable
España vive con sequía el Día Mundial del Agua
jueves 20 de marzo de 2008, 17:28h
El agua es un plato de fácil preparación: la receta indica que se mezcle hidrógeno y oxígeno, dos de los tres elementos junto al helio, más abundantes del universo; pero su complejidad deja perplejos a los científicos.
Es tal el asombro que provoca en los estudiosos su rebeldía ante las leyes más elementales del resto de los líquidos que uno de ellos, el químico y doctor en Física Philip Ball, ha escrito una biografía de este elemento esencial con "personalidad única".
Se trata de una voluminosa obra titulada "H20, una biografía del agua", de casi 500 páginas, cuya aportación bien merece una reseña con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua.
Un libro que llega también con el don de la oportunidad, pues su publicación en español precede en pocos meses a la celebración de la Exposición de Zaragoza 2008, que se celebrará en esa ciudad que se levanta a orillas del río Ebro del 14 de junio al 14 de septiembre próximos y bajo la temática del Agua y el Desarrollo Sostenible.
En su biografía del agua, editada por Turner Fondo de Cultura Económica, Ball trata de abarcar todas las facetas de ese líquido elemento que tiene la particularidad de hacer "único" a nuestro planeta y por el cual estamos vivos.
La molécula del agua, la matriz de la vida, es producto de los dos actos de creación "más generosos del universo: el big bang o gran explosión, la que dio inicio a todo y nos proporcionó un cosmos hecho fundamentalmente de hidrógeno; y la evolución estelar, que reformuló ese último elemento, cuyo nombre significa 'formador de agua', convirtiéndolo en oxígeno y en todos los demás elementos que conforman el mundo", explica el físico y químico británico.
El agua, que "quién sabe qué otros ríos y océanos formará en esos otros mundos que nunca veremos", tiene la singularidad de ser una molécula que está simultáneamente en la Tierra bajo los tres estados, sólido, líquido y gaseoso.
Como vapor estuvo en la atmósfera primigenia y, en algún momento de hace más de cuatro mil millones de años, cuando la temperatura descendió lo suficiente como para que se condensara, se desplomó cual un inmenso océano, lo que en muchas culturas aparece como el Diluvio Universal, y "si hubo alguien en ese momento para atestiguarlo", Ball no cree "que un arca le hubiese servido de mucho".
A partir de ahí comenzó el lentísimo proceso que hizo posible el surgimiento de la vida tal y como la conocemos en nuestro planeta, siempre con el agua como pieza indispensable, y como cincel y pincel al mismo tiempo de su configuración geofísica.
Todo ese proceso y todas sus vertientes son diseccionados en once documentadísimos capítulos, divididos en las cuatro partes que componen "H20, una bibliografía del agua", que concluye con un epílogo que su autor titula significativamente "Oro azul".
Más de dos tercios de la superficie de nuestro planeta está cubierta por agua, una realidad que lleva a Ball a preguntarse por qué hemos llamado entonces a nuestro hogar "Tierra" cuando lo más apropiado habría sido -dice- llamarle "Agua".
Pero advierte que el verdadero problema al que se enfrenta la Humanidad no es semántico sino de la propiedad y gestión de los recursos hídricos potables, ese "oro azul" que todos necesitamos y que, sin embargo, "cada vez nos toca a menos, día tras día".
El agua no llega a todos
La falta de un saneamiento adecuado, que afecta en pleno siglo XXI a 2.600 millones de personas, un 41 por ciento de la población mundial, es una grave amenaza para la salud a la vez que una ofensa la dignidad humana, recordaron la Organización Mundial de la Salud y Unicef.
De esa cifra, 980 millones son menores de 18 años, y 280 millones de ellos tienen menos de 5 años, lo que hace de la infancia uno de los sectores más amenazados, señaló Philip O'Brien, director regional de Unicef, con ocasión del Día Mundial del Agua, que coincide en esta ocasión con la declaración de 2008 como el Año Internacional del Saneamiento.
Ante la falta de higiene por no disponer de letrinas, los niños son especialmente vulnerables a enfermedades como la diarrea, que es la segunda causa de mortalidad infantil después de la neumonía y mata cada día a 5.000 menores de cinco años (o más de 1,5 millones anuales).
Según datos de Unicef, entre 1990 y 2004, alrededor de 1.200 millones de personas lograron acceder a saneamiento adecuado, lo que supuso un incremento del 10 por ciento. Pero para alcanzar los Objetivos del Milenio relativos a esta área, otros 1.600 millones deberían tener acceso en 2015, y al ritmo actual de crecimiento eso no será posible.
Por regiones, el Este de Asia y Pacífico han avanzado bastante, y Latinoamérica y Oriente Medio van por buen camino, pero África y el Sur de Asia son las más atrasadas, con un 36 y un 37 por ciento, respectivamente, de cobertura.
En el continente africano, el 62 por ciento de la población no tienen acceso a instalaciones sanitarias, o retretes adecuados en los que las aguas fecales no estén en contacto con el hombre, recuerda el programa conjunto OMS-Unicef sobre este asunto.
En todo el mundo, sólo el 39 por ciento de los habitantes de zonas rurales disponen de servicios de saneamiento, frente a un 80 por ciento en las zonas urbanas.
De los 120 millones de niños que nacen cada año en el mundo en desarrollo, la mitad vivirá en hogares sin letrinas ni agua.
Según David Heymann, secretario general adjunto para Seguridad Sanitaria y Medio Ambiente de la OMS, un saneamiento adecuado es "una piedra angular de la salud pública".
Se calcula que globalmente más de 200 millones de toneladas de residuos humanos e innumerables millones de toneladas de aguas fecales pasan al torrente de los ríos cada año, lo que supone una fuente infinita de virus, bacterias y parásitos.
Múltiples causas de este desigual reparto
Los expertos apuntaron a varias causas por las cuáles los gobiernos, políticos y órganos de decisión han descuidado siempre el grave problema de la falta de saneamiento.
Una de ellas se refiere a las propias dificultades, tanto técnicas como sociales y de comportamiento, para hacer buenos sanitarios.
Por otra parte, no se discute abiertamente del asunto por el estigma social que conlleva hablar de excrementos y falta de higiene, lo que conduce a que no se afronte el problema.
La directora general de la OMS, Margaret Chan, subrayó que "intervenciones simples y realizables pueden reducir en un tercio el riesgo de contraer enfermedades diarreicas".
España ayudará a paliar las diferencias
España destinará 206,9 millones de euros en 2008 a la mejora del medio ambiente, el abastecimiento y saneamiento del agua en países en vías de desarrollo, según datos difundidos por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) con motivo de la celebración del Día Internacional del Agua.
Entre 2004 y 2007, la cooperación española contribuyó a la mejora del medio ambiente, el abastecimiento y saneamiento del agua en países en vías de desarrollo con una inversión de 372.584.488 euros.
En 2007, la Aecid abasteció de manera directa con agua potable a unas 600.000 personas, y a 1.100.000 personas con la colaboración de las organizaciones de ayuda humanitaria subvencionadas por la Agencia.
Para la Aecid, el agua es un factor fundamental en la lucha contra la pobreza y una pieza clave en el desarrollo de las poblaciones más desfavorecidas.