Ha sido una tarea ardua, pero satisfactoria y necesaria. Así lo afirma el
equipo de investigación encargado de reunir las
Obras completas de Ortega y Gasset en diez tomos durante seis años.
Javier Zamora, coordinador del proyecto, afirma que este trabajo tiene una "enorme importancia". El
décimo tomo, que acaba de llegar a las librerías, pone fin a una compilación que invita al investigador y al lector curioso que se adentre en sus páginas a un recorrido por la trayectoria del filósofo, desde su primer contacto con el ensayo y el pensamiento hasta sus textos de prensa, conferencias o ponencias.
Desde el primer tomo, publicado en 2004, el estudio que ha exigido el análisis de los
textos del pensador ha incluido no sólo sus obras conocidas, sino también aquellos trabajos que no publicó en vida y que han visto la luz después de su muerte. Fue tan abundante su producción, que el equipo investigador de la
Fundación Ortega-Marañón, al frente del proyecto, se ha topado con cantidad de textos inéditos de indudable valía.
Ordenada cronológicamente, la compilación de los textos del filósofo arranca en
1902 y concluye en
1955. A diferencia de otras ediciones anteriores, en las que ya había habido intentos de reunir las obras de Ortega, la coeditada por esta institución y la editorial Taurus ha hecho posible publicar obras exentas de la censura a la que fueron sometidas, además de incluir 155 textos nunca antes reunidos y otros
107 inéditos, entre los que se incluyen esbozos de artículos, conferencias o cursos universitarios.
Entre
1949 y 1955 impartió numerosos cursos y conferencias, sobre todo en Alemania, pero también en Estados Unidos, Gran Bretaña, Suiza, Italia y España. La importancia, pues, de este
décimo tomo, que pone el punto y final a esta magna obra, radica en que alberga trabajos de suma importancia como la disertación en Berlín
De Europa meditatio quaedam o el célebre curso sobre
El hombre y la gente en el Instituto de Humanidades de Madrid; dos textos que, de no haber fallecido, Ortega los hubiera transformado en libros que se habrían sumado a su extensa producción.
Un pensador de referenciaOtras circunstancias, recuerda Zamora, como la situación de España y Europa en tiempos de la Guerra Civil y de la II Guerra Mundial, fueron razones más que suficientes para que ciertos trabajos del autor quedaran sin rematar o los abandonara, lo que no implica, sin embargo, que su calidad desmereciera. Así, por ejemplo, este investigador sostiene que la lectura de "El hombre y la gente" da cuenta de la "evolución del
pensamiento sociológico de Ortega".
A juicio de Zamora, quien califica a Ortega como "el pensador más importante de la España y la Europa contemporánea", destaca la
"fiabilidad" que emana esta recopilación y la importancia que ha tenido en ello la posibilidad de contrastar los textos hallados en prensa y ediciones repartidas por el mundo con los manuscritos que han sido conservados.
En cifras, este proyecto abruma. A los diez años que suma el tiempo dedicado a esta recopilación, desde su puesta en marcha hasta la conclusión de este último tomo, se añade un equipo investigador formado por una decena de personas y
10.672 páginas escritas en diez volúmenes, de las que 8.712 están salpicadas por la
extensa obra de Ortega. El resto de ellas, las componen notas a la edición, una detallada cronología de sus obras, bibliografía y, en el último de los tomos, un índice alfabético de títulos y un índice de conceptos onomástico y topónimico a cargo de Domingo Hernández Sánchez, que incluye 5.128 entradas y que resulta de gran valía para la labor investigadora.
Concluye un
ambicioso proyecto que tiene visos de continuar si, en un futuro, se decide recopilar la extensa correspondencia de Ortega, así como sus notas de trabajo y entrevistas. Una labor que vendrá a sumarse a la llevada a cabo con los textos del filósofo, a través de los que trató de "comprender el mundo" y que ayudan "a entender el presente", concluye Zamora.