Obama da el pistoletazo de salida a la carrera presidencial republicana
martes 19 de abril de 2011, 14:45h
El anuncio realizado por Barack Obama el pasado lunes en el que confirmaba que se presentará por el bando demócrata a los comicios presidenciales de 2012 ha dado el pistoletazo de salida a la carrera electoral. Tras la gran victoria en las consultas de media legislatura del año pasado, el Partido Republicano quiere aprovechar el impulso rejuvenecedor del Tea Party y el descontento popular por la falta de resultados obtenidos por la actual administración para intentar recortar distancias con los demócratas. En contra tiene, los del elefante tienen la falta de un líder con verdadero tirón, que ha llevado a que casi medio centenar de miembros se postulen como posibles rivales de Obama, y el desgate sufrido por gran parte de sus figuras históricas.
De no mediar una mayúscula sorpresa, Barack Obama, cuadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos, optará el 6 de noviembre de 2012 a la reelección representando al Partido Demócrata. Después de tres años de complicado mandato, en el que muchas de sus promesas electorales no han logrado salir adelante (la reforma sanitaria, el cierre de Guantánamo, el control del gasto público y del desempleo, etc.), el actual inquilino de la Casa Blanca se ve con fuerzas para repetir liderazgo y, como él mismo ha declarado, culminar "una obra política y social histórica para el país".
Pocos se atreven a discutir el liderazgo de Obama entre las filas demócratas y los analistas vaticinan una campaña interna plácida para él. De este modo, todo indica que el actual presidente no se encontrará con rivales de peso que le puedan plantar cara. Las grandes figuras del partido, entre las que se encuentra la actual secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se preparan para los comicios de 2016, a los que Obama ya no podrá presentarse por haber agotado las dos legislaturas a las que tiene opción un mandatario estadounidense.
Así, el actual presidente ya busca rival en el Partido Republicano o 'Grand Old Party' (GOP). Los del elefante, lanzados tras obtener una importante victoria el pasado mes de noviembre en las elecciones de 'mid-term' (de media legislatura), en las que lograron hacerse con el control de la Cámara de Representantes y recortar distancias con los demócratas en el Senado, y con las renovadas fuerzas que les ha imprimido la aparición del Tea Party (dos tercios de los 87 nuevos congresistas elegidos el pasado noviembre pertenecían a su estructura), esperan ansiosos al candidato que plantará cara a Obama. Según James Levy, representante del Partido Republicano en España, en declaraciones a EL IMPARCIAL, "la campaña va a ser muy diferente a las anteriores debido a las complicaciones existentes en el mundo y en Estados Unidos: conflictos internacionales, crisis económica, desempleo alto, etc.".
Si bien es cierto que el optimismo cundió entre las filas republicanas tras las 'mid-term', lo cierto es que ese sentimiento se ha retraído mucho debido a la falta de liderazgo dentro del partido y de opciones reales que arrojan las encuestas. No obstante, el GOP no ha logrado desbancar a un presidente demócrata optando a la reelección tras su primer mandato desde Jimmy Carter.
Aunque la actual administración no registra los índices de popularidad de los que hacía gala a principios de legislatura, con picos cercanos al 80 por ciento de aprobación frente al 42 por ciento actual, sólo uno de los miembros del Partido Republicano, Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey, logra una aceptación popular mayor que la del presidente.
Muchos analistas estadounidenses creen que el Partido Republicano está más centrado en realizar una campaña de desgaste encaminada a erosionar la imagen de los demócratas lo máximo posible de cara a los comicios de 2016. La opción de un candidato de transición, uno que logre reducir la diferencia con los demócratas pero que no queme la imagen del partido, empieza a extenderse entre las filas conservadoras. "Es posible, suena bien, pero lo cierto es que, se presente quien se presente por parte del GOP, el Partido Republicano pondrá toda la carne en el asador para ganar las elecciones", apunta Levy.
Otro punto de vista sostiene Daniel Ureña, experto en política estadounidense y director de MAS Consulting, quien ha asegurado a EL IMPARCIAL "que el hecho de que haya tantos precandidatos muestra que el partido está muy vivo y que va en serio en los comicios de 2012".
Decenas de opciones, ¿siete candidaturas? Aunque Barack Obama ya ha dado el pistoletazo de salida al debate presidencial, no se espera que el grueso de los posibles candidatos republicanos hagan públicos sus planes de futuro. Tal y como señalaba recientemente Nathan Gonzales, editor del Rothenberg Political Report, "nadie quiere ser el primero ya que nadie quiere ser visto como el candidato del 'establishment'". En esta misma línea opina Levy, quien afirma que "hay muchas ganas en el país de dar una patada en el culo al 'establishment', incluso dentro de nuestro propio partido", pero "no hay ninguna necesidad de anunciar ya las candidaturas, queda año y medio hasta las elecciones presidenciales y hay poco que ganar y mucho que perder".
Por lo pronto, sólo Tim Pawlenty ha confirmado su candidatura mientras que cerca de medio centenar de personas afines al GOP no han descartado presentarse a las primarias que tendrán lugar a finales de este año o a comienzos del que viene. A pesar de que en anteriores procesos internos los candidatos ya eran oficiales por estas fechas, en la actual carrera electoral se espera que la parrilla se cierre a finales de la primavera.
Por otro lado, proclamarse candidato a la presidencia del Partido Republicano no es barato. Según señalaba recientemente la cadena Fox News, cada candidato a las elecciones de 2012 deberá reunir al menos cien millones de dólares si de verdad quiere tener opciones de obtener la victoria. "Hace dos años el ser el candidato republicano era una especie de patata caliente porque Obama era un tsunami que se veía incapaz de perder, a día de hoy eso ha cambiado", apunta Ureña.
Según las últimas encuestas,siete son los nombres que suenan con más fuerza para luchar por la presidencia del Partido Republicano y, por consiguiente, optar a representar al GOP en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre de 2012: Mitt Romney, ex gobernador de Massachussets; Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska, candidata a la vicepresidencia en 2008 y uno de los grandes exponentes del 'Tea Party'; Newt Gingrich, ex portavoz de la Cámara de Representantes entre 1995 y 1999; Ron Paul, histórico congresista del partido; Mike Huckabee, ex gobernador del estado de Arkansas; Michele Bachmann, congresista por Minnesota y otro rostro reconocible del 'Tea Party'; y el ya confirmado Tim Pawlenty, ex gobernador de Minnesota.
De izquierda a derecha, los posibles candidatos republicanos Ron Paul, Sarah Palin, Mike Huckabee, Michele Bachmann, Mitt Romney, Newt Gingrich y Tim Pawlenty.
Pero la terna de probables no se queda en estos siete 'posibles'. Los medios estadounidenses manejan dos docenas de nombres entre los que figuran figuras ilustres como Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey; Mitch Daniels, gobernador de Indiana; Bobby Jindal, gobernador de Luisiana; Jim DeMint, senador por Carolina del Sur; Haley Barbour, ex presidente del Comité Nacional Republicano y gobernador de Mississippi; Rick Santorum, ex senador; Gary Johnson, ex gobernador de Nuevo México; e, incluso, el mediático multimillonario Donald Trump.
'Disparar a matar' Lo que sí es seguro es que, salga el candidato victorioso que salga de las filas republicanas, la campaña electoral presidencial del año que viene se prevé una de las más cruentas y hostiles que se recuerdan desde el punto de vista ideológico y verbal. El clima de confrontación política existente entre ambas formaciones, que llevó hace un par de semanas a casi bloquear a la administración pública debido a la falta de acuerdo en torno a los presupuestos generales, ha alcanzado cotas no recordadas en Washington.
De este modo, James Levy, portavoz del GOP cree que "las posibilidades de Obama, dado que muchos de sus argumentos de hace cuatro años son inútiles hoy día, pasan por lograr ensuciar la campaña y convertirla en una batalla en la que se intente destrozar al rival". En cambio, "las opciones republicanas pasan por los índices de desempleo, ya que, si siguen subiendo, tenemos muchas opciones de ganar en 2012", añade Levy.
Encabezamiento de la página web del Partido Republicano con el irónico eslogan "La esperanza no está contratando" en referencia al índice de desempleo.
Los ataques personales por parte de ambos bandos, incluso con tintes racistas y cargados de prejuicios religiosos, han venido copando los titulares de los medios y, en estos momentos, en EEUU se vive una fracción ideológica sin precedentes. Además, la aparición en escena del 'Tea Party' en las elecciones de 'mid-term' el pasado mes de noviembre puso en evidencia el poder del sector más conservador del GOP. "Es una rebelión, una revolución cívica entre los que pagan al gobierno y los que 'chupan' de él", proclama Levy.
Daniel Ureña, por su parte, cree que "se ha producido una gran polarización en la política y esa división se va a mantener en los próximos comicios". Además, el experto en política estadounidense califica al 'Tea Party' como "uno de los fenómenos más importantes en la reciente historia de Estados Unidos" además de apuntar que, en su opinión, "los republicanos tienen un reto muy importante a la hora de integrarlo en sus filas".
De este modo, aunque aún no se sepan los contendientes de manera oficial, sí se puede vaticinar que la carrera por llegar a la Casa Blanca en 2012 será muy conflictiva y disputada. Ahora queda por saber quiénes serán los respectivos estiletes de los dos grandes partidos norteamericanos.