La presunta inocencia de Otegui
viernes 10 de diciembre de 2010, 01:10h
La resolución judicial por la que la Audiencia Nacional absolvía ayer al ex portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, de la comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo durante un mitin celebrado en 2004 ha de acatarse, como corresponde en un Estado de Derecho. Se podrá o no estar de acuerdo con ella, pero merece todo el respeto. Dicho lo cual, conviene señalar que todavía cabe recurso contra la misma, y que hay jurisprudencia al respecto que, de observarse, podría no dejar en buen lugar a Otegui. A tenor de dicha jurisprudencia, los portavoces y organizadores de un acto no son independientes de lo que el mismo se dice o exhibe. A Otegui se le absuelve porque, a juicio de la Audiencia Nacional, no se ha podido probar que estuviese implicado en la exhibición de fotos de miembros de ETA que se produjo durante el mitin. Por lo tanto, si se tiene en cuenta el argumento anterior, las tornas cambiarán sustancialmente.
De todos modos, hay que recordar que Otegui seguirá donde debe, que es prisión, ya que tiene pendientes al menos otras dos causas por delitos vinculados al terrorismo. Y además, la resolución de la Audiencia no dice en ningún momento que Otegui sea un santo, sino que no se ha podido probar su relación directa con quienes mostraron las fotos de los presos de ETA. Baste hacer un breve recorrido por la trayectoria del personaje en cuestión para darse cuenta de lo que es y a quién representa. Por eso, que el nacionalismo vasco no sucumba a la tentación de crear un nuevo héroe de alguien que aún tendrá que seguir respondiendo ante la justicia por más de un proceso pendiente. Y que el ala más afín a ellos del socialismo vasco se plantee si gracias al testimonio de su presidente, Jesús Eguiguren, alguien como Otegui podrá estar en la calle antes de lo que debiera.