HASTA 18 PAÍSES NO HAN ASISTIDO Y UNA SILLA VACÍA HA REPRESENTADO AL DISIDENTE
El poder económico de China fuerza el boicot de la ceremonia de los Nobel
viernes 10 de diciembre de 2010, 12:33h
La fuerza económica de China ha conseguido que 18 países no hayan asistido a la entrega del Premio Nobel de la Paz a Liu Xiaobo. Esta circunstancia junto a la ausencia del galardonado han marcado una ceremonia en la que una silla vacía ha representado al disidente. En este sentido, el encarcelado activista chino ha afirmado este viernes no tener "enemigos" ni sentir "odio" hacia el régimen chino en el discurso de aceptación del Nobel de la Paz 2010, leído por la actriz noruega Liv Ullmann en el Ayuntamiento de Oslo.
El encarcelado activista chino Liu Xiaobo afirmó este viernes no tener "enemigos" ni sentir "odio" hacia el régimen chino en el discurso de aceptación del Nobel de la Paz 2010, leído por la actriz noruega Liv Ullmann en el Ayuntamiento de Oslo.
El progreso político en este país asiático "no parará" y llegará "una futura China libre", señaló Liu en el discurso elegido para la ceremonia, el mismo que pronunció el 23 de diciembre de 2009 durante el juicio en el que dos días después fue condenado a once años de prisión por incitar a la subversión.
El sillón destinado a Liu en la ceremonia, que comenzó a las 13.00 hora local (12.00 GMT), permaneció vacío ante la negativa de las autoridades chinas a que viajara a Oslo él o algún familiar cercano para recoger el premio.
Boicot
El Ministerio chino de Asuntos Exteriores ya ha avisado de que cualquier intento de presionar al país en relación con la concesión del Premio Nobel de la Paz al disidente Liu Xiaobo estará abocado al fracaso. China ha calificado de "obscenidad" la concesión del galardón a un hombre al que considera un criminal y ha presionado diplomáticamente a numerosos países para que no asistan a la ceremonia de entrega del premio.
El Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz informó de que 19 países se habían negado a asistir a la ceremonia. Aparte de la propia China, son Rusia, Kazajistán, Colombia, Túnez, Arabia Saudí, Pakistán, Serbia, Irak, Irán, Vietnam, Afganistán, Venezuela, Filipinas, Egipto, Sudán, Ucrania, Cuba y Marruecos. Finalmente, Serbia sí acudirá junto a otros 44 países que ya han confirmado su asistencia.
Los representantes de estos países estarán ausentes en el evento "por distintos motivos", precisó el Comité Nobel en un comunicado, en el que señaló que China ha lanzado una campaña "sin precedentes" para conseguir el boicot del resto de delegaciones internacionales a la ceremonia de concesión del Nobel a Liu.
La mayoría de los Estados que no acudirán al acto tienen fuertes vínculos comerciales con China o mantienen una actitud hostil respecto a las presiones sobre Derechos Humanos procedentes de Occidente.
Una silla vacía para el disidente
Así, la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz a Liu Xiaobo, en la que una silla vacía representará al disidente en Oslo, es respondida este viernes en China con un aumento de las condenas al Comité Nobel en la prensa oficial, censura a webs y medios foráneos, y un mayor cerco a los disidentes y la familia del galardonado.
La vivienda de Liu Xia, la esposa de Liu Xiaobo, en el oeste de Pekín, se encontraba hoy vigilada por policías uniformados y de paisano, mientras una inoportuna obra impedía el acceso físico al portal del bloque, ya que todo el suelo alrededor de la zona residencial estaba levantado, según pudo comprobar Efe.
Liu Xia, poetisa, se encuentra bajo arresto domiciliario desde el 11 de octubre, tres días después de que se anunciara el galardón a su marido. Mientras, otro firmante de la "Carta 08", el documento pidiendo reformas políticas por el que Liu fue condenado a 11 años de prisión, fue detenido en las últimas horas por las autoridades chinas y se encuentra en paradero desconocido.
El activista Zhang Zuhua, amigo personal de Liu y uno de los redactores e impulsores de la "Carta 08", regresaba a su casa después de comer cuando un vehículo se detuvo a su lado y unos individuos, identificados como efectivos de seguridad pública, le forzaron a entrar en el coche.
Por otro lado, Efe comprobó que el acceso a la web oficial del Comité Nobel (nobelprize.org), que retransmite hoy vía web la entrega del premio, se encuentra inaccesible en Pekín, al igual que las páginas de la televisión noruega NRK y la de la BBC, mientras la emisión del canal CNN es interrumpida cada vez que aborda el tema.
Además, los abogados de Liu fueron conminados por la organización nacional de jurisprudencia china a no hablar con la prensa debido a la "sensibilidad del momento", según señalaron a Efe responsables del bufete.
Pese a ello, un abogado especialista en derechos humanos, Li Jingsong (que defendió al disidente Hu Jia, nominado en años anteriores al Nobel de la Paz y también encarcelado) sí se mostró disponible y señaló que confía en que el premio contribuya a que Liu Xiaobo salga de prisión antes de cumplir los 11 años de condena.
"Es seguro que no va a cumplir 11 años en la cárcel, el cambio democrático de China no va a necesitar todo ese tiempo", señaló hoy el letrado a Efe, quien no obstante señaló que a corto plazo el galardón ha tenido "más influencias negativas que positivas" en las corrientes reformistas de China.
"En China existen diferentes fuerzas, y desde la concesión del premio a Liu la más agresiva ha ocupado el control, mientras que la más sensata, más legislativa, representada por (el presidente) Hu Jintao y (el primer ministro) Wen Jiabao, ha perdido voz", aseguró.
Li señaló además que el premio no ha hecho a Liu Xiaobo más popular, porque "el primer chino que consiguió este premio fue el Dalai Lama, por lo que mucha gente considera ahora que Liu es como el Dalai", visto por muchos chinos como un independentista.
Más radical se mostró hoy la prensa oficial, que lanzó airadas críticas a la concesión del Nobel a Liu, asegurando que la ceremonia en Oslo será "una farsa contra China" que demuestra que el pensamiento político occidental "está fosilizado".
En el editorial del diario "Global Times", ligado al "Diario del Pueblo" (periódico portavoz del Partido Comunista de China), la silla vacía que en la ceremonia de hoy representará a Liu Xiaobo, muestra que "la China que dibujan es estereotipada y falsa".
"Es inimaginable que tal farsa, similar a la que puede verse en las sectas, pueda representarse en el continente civilizado de Europa", señala el encendido editorial, que insiste en que el premio "ignora los signos de drástico cambio y progreso social de China".
"Global Times" también destaca la negativa de 19 naciones (entre ellas China) a asistir a la ceremonia y señala que "la mayoría de los países en desarrollo se niegan a asistir a la ceremonia de hoy, la mejor indicación del inesperado apoyo moral que China se ha ganado en el mundo".
Entre los países que han declinado su asistencia se encuentran Rusia, Arabia Saudí, Irán, Irak, Sudán, Filipinas, Vietnam, Cuba, Venezuela o Kazajistán.
Liu Xiaobo cumple una condena de 11 años de prisión en una cárcel de Liaoning (noreste de China) por un delito de "subversión contra el poder del Estado", un crimen frecuentemente atribuido a presos de conciencia en el país asiático.