La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH, Defensor del Pueblo) informó que en 2010 han sido secuestrados más de 20.000 indocumentados centroamericanos, una cifra que supera los casi 20.000 de 2009.

Fernando Batista, quinto visitador de CNDH, dijo en declaraciones a Radio Fórmula que en un próximo reporte sobre la situación en 2010 se darán a conocer estas cifras, pero adelantó que serán por arriba de los casi
20.000 secuestros registrados el año pasado.
"Pronto presentaremos un diagnóstico" sobre la seguridad que el Gobierno mexicano aplica en el caso del paso de los inmigrantes centroamericanos, dijo Batista al apuntar que la CNDH ha documentado que no hay una disminución en el secuestro de migrantes.
Explicó que en 2009 el Obudsman mexicano documentó más de
9.700 secuestros de centroamericanos indocumentados en un semestre y casi 20.000 en el año. Esta cifra podría repetirse o aumentar en el reporte que presente la CNDH, señaló Batista, al indicar que estas "cifras reflejarán que la magnitud del problema no ha disminuido".
El informe contendrá también el por qué continúa esta situación del secuestro masivo de inmigrantes y cómo implementar políticas públicas para combatir este delito.
Estas declaraciones ocurren cuando se ha desatado un escándalo por el presunto secuestro de unos 50 centroamericanos en el estado de Oaxaca que ha sido denunciado por un sacerdote mexicano y los gobiernos de El Salvador, Honduras y Guatemala.
Por territorio mexicano pasan cada año entre 200.000 y 300.000 inmigrantes centroamericanos con la intención de llegar a
Estados Unidos y en su camino son sorprendidos por bandas del
crimen organizado que los roban o secuestran para les pidan a sus familiares que paguen el rescate.
También se ha sabido que los carteles de las drogas los secuestran para que trabajen con ellos como sicarios. A finales de agosto pasado, en el estado de Tamaulipas (fronterizo con Estados Unidos), sicarios del cártel de Los Zetas mataron a 72 inmigrantes, la mayoría centroamericanos, porque se negaron a convertirse en sus pistoleros.
Cincuenta inmigrantes desaparecidosAnte la presión de gobiernos centroamericanos, el Ejecutivo mexicano anunció que intensificará la colaboración y los contactos con sus pares de Honduras, Guatemala y El Salvador para esclarecer el presunto secuestro de emigrantes de esas nacionesen el sureño estado de Oaxaca, informaron fuentes oficiales, tras haber desmentido el mismo en días pasados.
Según el testimonio de 13 inmigrantes,
un grupo de unos 50 centroamericanos, incluidos mujeres y niños, que viajaban en un tren de carga fueron secuestrados el jueves pasado después de un operativo del Instituto Nacional de Migración (INM) en el que se detuvo a dos inmigrantes en la localidad de Chahuites, en Oaxaca, en el sureste de México.
Los ministros mexicanos de Gobernación y de Relaciones Exteriores, Francisco Blake y Patricia Espinosa, respectivamente, ordenaron agilizar las investigaciones sobre estos hechos, indicaron en un comunicado conjunto.
Blake se reunirá con sus "homólogos de Honduras, Guatemala y El Salvador" para dar un seguimiento puntual del caso y agilizar el intercambio de información con esos países.
Además, se ordenó a todas las dependencias federales, entre estos el INM, en Oaxaca para que en coordinación con las autoridades locales "intensifiquen las investigaciones" .
En el comunicado se precisó que se trabaja con el gobierno de Oaxaca y con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH, Defensor del Pueblo) para evaluar la información y "actuar en consecuencia".
Añadió que la canciller mexicana conversó con su homólogo salvadoreño, Hugo Martínez, quien
reconoció que su gobierno no tiene "ninguna duda de los esfuerzos que México está haciendo en el combate al crimen organizado".
Ambas partes acordaron fortalecer la comunicación entre las cancillerías para atender este asunto e instruyeron a sus equipos para facilitar cualquier gestión que se requiera. "Los cancilleres coincidieron en que es el crimen organizado el que pone en
riesgo la seguridad y la vida de los migrantes", precisó el comunicado.
El gobierno mexicano reiteró su compromiso con los acuerdos de la Reunión Ministerial sobre Delincuencia Organizada Trasnacional y Seguridad de los Migrantes, que se celebró en octubre pasado en la
capital mexicana.