América Latina, un 2010 lleno de contrastes
sábado 01 de enero de 2011, 10:46h
La presidenta argentina Cristina Fernández en su alocución de este jueves para despedir el 2010, aseguró vestida de negro y el semblante del luto en sus ojos que era un año “excepcional” para su país. Esta imagen ha sido, por decirlo de alguna manera, el reflejo de los contrastes que marcaron a América Latina en un año lleno de complejidades e ironías.
Por un lado se ha podido observar el sufrimiento de Haití en todos sus niveles tanto en lo político como en lo social; mientras que por otro, se observa la superación y el empuje de un país en 33 hombres que fueron capaces de sobrevivir a 700 metros bajo tierra y contra todo pronóstico.
Hemos sido testigo de la consolidación de un Brasil como potencia emergente y punta de lanza del nuevo liderazgo latinoamericano, mientras Cuba intenta sostenerse con los gastados pilares del pasado totalitario. De la madurez democrática de una Colombia cuyo Congreso negó la posibilidad a Uribe a optar a un tercer mandato, por ser tal aspiración inconstitucional; y del autismo de una Venezuela cuya Asamblea ha permitido el secuestro de su democracia y la perpetuidad de un Jefe de Estado que hace caso omiso a la voluntad popular reflejada en las urnas.
También se ha visto que los nuevos revolucionarios latinoamericanos no empuñan las armas o se visten de uniforme, sino que se valen del poder de las ideas y la fuerza de voluntad para instar los cambios como un Brito o Zapata que a punta de hambre se entregaron a la muerte, o una Yoani Sánchez que busca movilizar una generación de “i griegas” al cambio utilizando la web como instrumento de combate. Valores a tomar en cuenta en esta contrastante América Bicentenaria, que despidió este 2010 sin la heroicidad de 1810 pero con esperanzas quizá más fundadas de tomar definitivamente el camino de la democracia y el progreso.