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Noticias “menores” de Berlusconi

Andrea Donofrio
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adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 16 de enero de 2011, 16:00h
Las últimas noticias sobre Silvio Berlusconi generan ilusión, esperanza y expectativa en la oposición italiana y en todo el país: mientras que el Tribunal Constitucional tumbaba los dos apartados esenciales de la ley de Legítimo Impedimento (una especie de escudo judicial), la Fiscalía de Milán ha revelado estar investigando al primer ministro por sendos delitos de prostitución de menores y concusión (abuso de poder por parte de funcionario público). Parece que hay 300 páginas de auto judicial, con conversaciones telefónicas, fotos e interrogatorios tan contundentes que la Fiscalía le cita a un proceso inmediato.

Frente a tanto entusiasmo, resultan oportunas algunas reflexiones ponderadas, y a sabiendas del carácter de los italianos que el cavaliere tan bien conoce y manipula. En primer lugar, Berlusconi fomentará, una vez más, su imagen de “victima”, de “hombre perseguido”, como fue recordado por la Gelmini la pasada semana; alimentará la idea de ser un mártir (“soy el Jesucristo de la política, una víctima paciente que lo soporta todo, que se sacrifica por todos”, febrero de 2006) que sufre injustamente la persecución judicial de sus enemigos, un odio-envidia que justificaría las 108 investigaciones (número aproximativo, ¡tirando por lo bajo!) Sin embargo, el segundo punto de trascendental importancia es que Berlusconi conoce la difidencia, recelo y desconfianza del pueblo italiano hacia la magistratura. Tal y como reveló Wikileaks, incluso la oposición (el ex presidente D’Alema) considera la magistratura como la “mayor amenaza para el Estado italiano”. Por eso, Berlusconi ha puesto en marcha toda su maquinaria de descalificación contra la Justicia italiana, acusándola de inventar procesos, de perseguirle políticamente y judicialmente, de entorpecer su acción política (y la vida cotidiana de los italianos) e incluso de no creer a su buena fe ya que una vez más ha jurado por sus hijos su inocencia en los caso de corrupción judicial (caso Mills), apropiación indebida (caso Mediatrade) y fraude fiscal (caso Mediaset). Compartiendo estas sensaciones y opiniones con gran parte de la población, no debe sorprender que muy pocos se escandalizaron al escucharle decir que la justicia penal es una patología (mayo de 2009).

Más. Resulta grotesco o paradójico que su abogado acuse a los jueces de “entrometerse en la vida privada del Presidente”, como si en su casa todo estuviera permitido, un “oasis ilegal” donde la ley finaliza su campo de aplicación en el felpudo. ¿No resulta absurdo pedir la “extraterritorialidad” de la Villa de Arcore? No obstante, estas palabras que pueden parecer desconcertantes responden a la idea de que “en mi casa mando yo”, con relativa pretensión a poder hacer lo que se quiere (incluso cultivar marihuana, pegar a la propia mujer o acostarse con una menor…). Asimismo, quizás sea difícil entenderlo fuera de Italia pero la noticia de que Berlusconi organice espectáculos de chicas en topless disfrazadas de enfermeras o porno-policías, con números eróticos en una pista de 'lap-dance' genera más envidia, celos o sonrisas cómplices que censuras o condenas morales.

El enésimo escándalo de Berlusconi cae en medio de la grave crisis de Gobierno. Preocupa y no sólo por la gravedad de las acusaciones: caben esperar otros meses de “prioridad” e interés sobre la vida y los problemas de Berlusconi, arrinconando los del país. En lugar de la grave crisis político-económica que aflige al país, hablaremos de los pechos de Ruby, justificaremos las debilidades de esta oveja descarriada al tiempo que envidiaremos sus veladas, arremeteremos contra los jueces y nos olvidaremos de la inestabilidad política, de las estrecheces económicas, de la perdida del trabajo o de la dilapidada credibilidad internacional. Me temo que tenía razón Giorgio Gaber: “No tengo miedo de Berlusconi en sí, tengo miedo de Berlusconi en mí”.

Andrea Donofrio

Politólogo

Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset

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