Esperanza para Túnez
lunes 17 de enero de 2011, 07:48h
Túnez tendrá elecciones en apenas dos meses. Hasta entonces, el nuevo presidente interino, Fued Mebaza, tendrá que hacer lo posible para llevar las riendas de un país tremendamente convulso. Habrá que ver si el exilio en Arabia Saudí del anterior jefe del Estado, Zine el Abidine Ben Alí, no se convierte en una excusa para intentar volver al poder. Un poder al que, conviene recordarlo, llegó a través de un golpe de estado, y un poder en el que se ha perpetuado desde entonces a base de ganar a golpe de sospechosas y apabullantes mayorías unos comicios que pocos se creían.
En cualquier caso, si ha habido un protagonista durante estos días en el país africano ha sido el pueblo tunecino, verdadero artífice de la derrota de Zine el Abidine Ben Alí. La corrupción en todos los ámbitos de la administración, la nefasta política económica y la falta de libertad ha sido los demoledores argumentos que han hecho que los tunecinos ganasen la batalla de la libertad, al menos de momento. Sería deseable ahora que la comunidad internacional permaneciera muy atenta a lo que pueda acontecer en el país norteafricano, toda vez que un foco de inestabilidad en esa zona resultaría sumamente preocupante. La democracia debe abrirse paso, y ha de hacerse lo posible para que los extremistas islámicos no intenten aprovecharse de una situación que podría serles muy propicia.